Se supone que los juegos de aventuras son para explorar lo desconocido lo más rápido que te deje la imaginación. Por supuesto, Iron Crown Enterprises intentó abrir la Tercera Edad para los juegos. Crearon historias y escenarios que entraban en la cronología de Tolkien. Pero el problema de aventurarse en la Tierra Meda es que los únicos momentos en los que los orcos, trolls y dragones están lo bastante plenos para dar algunos puntos de asesinato, están siempre en ascendencia.
Tolkien no es el tipo para los buenos chicos. Ellos habitualmente caen en el mal o están desbordados. El mal está constantemente oprimiendo al bien en la Tierra Media. Hay batallas finales en las que los Señores Oscuros son derrotados pero entran en la batalla como un camino largo y sangriento. La ventaja del grupo de juego no es hacer en el papel y el lápiz una partida. Y la línea online coronada que más que nada habrá pasado nunca la puerta de enfrente, mientras el jugador-asesino pretenda ir contra Sauron (que es mucho más poderoso que nadie), a su favor o recogiendo experiencia.
Así, luego, si todo es esperanza y no hay ningún camino y cualquier respetable purista puede disfrutar un juego situado en la Tierra Media, ¿Por qué debe alguien preocuparse de si Other Hands se retira ante la amenaza de las Leyes de Mordor? No es fácil responder a esta cuestión.
Últimamente, la Tierra Media prospera en cada lector de Tolkien. Algunas mentes se preguntan si ellos serían otras tribus de los Hombres del Norte que pasean por las Cañadas del Anduin. Y, si eso, ¿qué estarían haciendo todo el tiempo? Y cuando los ejércitos de Sauron marcharon sobre Eriador, a dónde huyó la gente.
Pero más importante, ¿cómo lo reconstruyeron? Debió ser muy interesante, actualmente, acerca de errar por entre la tierra en los albores de la Guerra de los elfos y de Sauron. Sí, todas las ciudades y villas estarían muertas. Pero la gente habría restaurado el orden a las tierras. Las fortunas perdidas yacerían quemadas en las ruinas. Los reyes devastados y las príncipes tendrían que conducirá a la gente y rivalizar por los recursos menguantes. En última instancia, los buenos príncipes de los elfos y las culturas adánicas prevalecerían y la civilización sería reconstruida.
Muchos jugadores sentirían que Turin Turambar sería el perfecto modelo de héroe de partida. Después de todo, era bravo, fuerte y siempre se encontraba con reyes y guerreros que podían ayudarle. Pero el problema de Turin era que sus amigos usualmente acababan muertos. Sus decisiones eran usualmente malas en la estrategia y hubiera colectado más puntos negativos en la experiencia que positivos.
Tuor e Idril Celebrindal serían mejores modelos para héroes de juego. Ellos eran luchadores, pero cuando su causa estuvo perdida en el norte, fundaron un nuevo reino en el sur. No acabaron mal, como Turin, o simplemente se extinguieron como Beren y Lúthien. Ellos serían unos héroes a la antigua, y se convertirían en líderes de un nuevo territorio.
La Tercera Edad fue un horrible período de tiempo para situar un juego de aventura. Los buenos chicos ganaron unas pocas victorias pero ellos generalmente se retiraban después de que Sauron les sacudiera. Uno podía situar un juego en Gondor en el tiempo en el que los Haradrim y los Numenóreanos Negros estaban aún en alianza, pero sería sobre eso. Ellos mejor prosperaban cerca del fin de la Primera Edad y en la Segunda Edad. Por supuesto, no habría licencias para jugar en esas edades.
Así que esto ponía a los jugadores en una difícil posición. Si querían ser fieles a Tolkien, tenían que encontrar caminos sobre su cronología y los períodos seguros de tiempo sin riesgos de alterar algo en las edades en las que las compañías de juegos no tenían dirección. Por supuesto, cada jugador no quería ser fiel a Tolkien, pero seguramente ayudaría a cortar el argumento de disputas entre los puristas y los no puristas si los personajes podían andar por fuera del mapa y de la cronología.
Pero después, si ellos dejaban el mapa, ya no estaban realmente en la Tierra Media. Por supuesto, si ellos jugaban basándose en las películas de Peter Jackson, no estarían tampoco en la Tierra Media. Estarían en la versión de la Tierra Media de Tolkien Enterprises o una variación de esta.
Los jugadores se estaban rebelando últimamente contra los inconvenientes de El Único Sistema de Juego. No querían tener que ser advertidos acerca de qué mapa jugar o qué lenguas usar, o cómo actuar, ser el carácter o disfrutar. Muchos se aburrían con el aislamiento tedioso de crear un nuevo jugador, pero querían recorrer las antiguas tierras de Mirkwood, visitar a los Ents, disfrutar de la hospitalidad de los hobbit y los elfos y luchar contra los orcos. Querían matar orcos, dragones, trolls y otras malvadas criaturas.
Eventualmente, la comunidad de juego subterránea expandió su alcance con nuevos módulos secretos y sistemas estadísticos. Los nuevos métodos de juego fueron adaptados de los competitivos sistemas de juegos de rol. Después de todo, tú no puedes prevenir a los jugadores para que usen tus mapas y dejar que usen los GURPS genéricos de Steve Jackson y los sistemas para crear una aventura. Los jugadores en línea continuarían deslizando los módulos de la Tierra Media en sus comunidades de jugadores.
En fin, ellos intentaron romper con el diseño impuro de juegos en el que sólo lideraban una gran diversidad de innovación cuando la comunidad aprendió a ignorar a Tolkien Enterprises. Si ellos ignoraban las licencias como resultado del reforzamiento comercial es una cuestión abierta. Los juegos más puristas y mejores de Tolkien pueden ser únicamente situados fuera de las licencias y del control de Tolkien Enterprises. Nadie debería ganar nunca una licencia para este tipo de juegos. Deberían recordar que es una actividad libre y abierta a la imaginación popular.
Finalmente, este mal consejo atenta contra el reforzamiento de un mercado que perderá su valor. La consistencia de los juegos requiere una cosa de sus jugadores, el uso libre de su imaginación. Sauron falló en el control de los deseos libres de sus enemigos y finalmente fue derrotado. Nadie, y menos el Estado de Tolkien, debería poder controlar las imaginaciones de los jugadores. Ellos se encontrarán a sí mismos, probablemente como poco poderosos e irrelevantes igual que Sauron, y perderán un montón de dinero. Las revoluciones son como esto, y son, frecuentemente prendidas por un simple acto de represión.
Michael Martínez 2002
Traducción de @Krasnaya (Nov’02)