La Dagor Dagorath es aquella batalla que se habrá de librar antes del fin de Arda. También se la conoce como la Segunda Profecía de Mandos o la Última Batalla. Su nombre viene de “dagor” que significa “batalla” en sindarin, y “-ath” es una terminación que indica plural colectivo, así pues, su traducción en sindarin sería La Batalla de las Batallas. En El Silmarillion publicado hay varias referencias a ella:
“Porque dicen que Aulë el Hacedor, a quien llaman Mahal, cuida de ellos [los Enanos] y los reúne en Mandos, en estancias apartadas; y que Aulë declaró a los primeros Padres que Ilúvatar los consagrará y que les dará un lugar entre los Hijos cuando llegue el fin. Tendrán entonces la misión de servir a Aulë y ayudarlo a rehacer a Arda después de la Última Batalla.“
De Aulë y Yavanna. El Silmarillion. p.55
“Y reunió [Varda] muchas otras de las antiguas estrellas y las puso como signos en los cielos de Arda. […] y Menelmacar, con un cinturón resplandeciente que presagia que la Última Batalla se librará al final de los Días.”
De la llegada de los Elfos y el Cautiverio de Melkor. El Silmarillion. p.61
“Pero Ar-Pharazôn el Rey y los guerreros mortales que habían desembarcado en la Tierra de Aman quedaron sepultados bajo un derrumbe de colinas: se dice que allí yacen, en las Cavernas de los Olvidados, y que allí estarán hasta la Última Batalla del Día del Juicio.“
Akallabeth. El Silmarillion. p. 379
En estos párrafos de El Silmarillion no parece haber dudas de que esta batalla acontecerá al final de los días. Lógicamente también esto sucede en los textos originales en los que se basan estas líneas, pues en estos casos no ha habido alteraciones editoriales. Pero, como se puede comprobar, no se refieren a ella como Dagor Dagorath, de hecho, este nombre sólo aparece en un ensayo sobre los Istari que se verá más adelante.
La primera versión de esta batalla se puede encontrar en El Libro de los Cuentos Perdidos I y fueron sucediéndose otras versiones a lo largo del tiempo, con mayores o menores alteraciones. La versión de esta historia justo anterior a la escritura de El Señor de los Anillos, que podría datarse de 1937, dice así:
“Así lo predijo Mandos, cuando los Dioses celebraban juicio en Valinor, y el rumor de sus palabras corrió entre todos los Elfos del Oeste. Cuando el mundo sea viejo y los Poderes se cansen, entonces Morgoth, viendo que la guardia duerme, regresará por la Puerta de la Noche del Vacío Intemporal, y destrozará el Sol y la Luna. Pero Eärendel descenderá sobre él como una llama blanca y abrasadora y lo expulsará del aire. Entonces se librará la Última Batalla en los campos de Valinor. Ese día Tulkas luchará con Morgoth, y a su derecha estará Fionwë, y a la izquierda Túrin Turambar, hijo de Húrin, procedente de las estancias de Mandos; y la espada negra de Túrin dará a Morgoth la muerte y el final definitivo; y así serán vengados los hijos de Húrin y todos los Hombres.
Después la Tierra se quebrará y será hecha de nuevo, y los Silmarils se recuperarán del Aire, la Tierra y el Mar; porque Eärendel descenderá y entregará la llama que custodia. Entonces Fëanor tomará las Tres Joyas y se las entregará a Yavanna Palúrien; y ella las romperá y con su luz reencenderá los Dos Árboles, y surgirá una gran luz. Y las Montañas de Valinor se nivelarán, de modo que la Luz se extenderá por todo el mundo. En esa luz los Dioses serán jóvenes de nuevo, y los Elfos despertarán de nuevo y se levantarán todos sus muertos, y se cumplirá el propósito que Ilúvatar designó para ellos. Pero de los Hombres en ese día no habla la profecía de Mandos, y no se menciona ningún Hombre, salvo Túrin, a quien se le ha otorgado un lugar entre los hijos de los Valar.”
Quenta Silmarillion. El Camino Perdido. p. 384-385
Esta versión fue modificada tras la publicación de El Señor de los Anillos cuando Tolkien revisó todo su legendarium y decidió «hacer copias de todo el material copiable» (diciembre de 1957, véase El Anillo de Morgoth, p. 168-169). En este caso, se introdujo el subtítulo La Segunda Profecía de Mandos, se sustituyó Fionwë por Ëonwë, Túrin regresó del Destino de los Hombres y no de las estancias de Mandos, junto a Beren y puso una gran X en el margen del manuscrito a partir de «En esa luz los Dioses serán jóvenes de nuevo…» que incluía la referencia a Túrin como hijo de los Valar (La Guerra de las Joyas, p. 291-292).
En la última versión del Quenta Silmarillion que escribió Tolkien existe esta profecía, sin embargo, es omitida en El Silmarillion publicado donde debería aparecer en el capítulo Del viaje de Eärendil y la Guerra de la Cólera. El motivo por el que no aparece es porque Christopher estimó que esta profecía fue abandonada.
Abramos un pequeño paréntesis… De los Valar era el primer capítulo original de El Quenta Silmarillion, pero después “se había convertido en una entidad separada como la Ainulindalë” (El Anillo de Morgoth, p. 233), de tal forma que, además de la versión de 1958 del capítulo De los Valar del Quenta Silmarillion posterior QP2, Tolkien realizó dos copias mecanografiadas que divergían de este capítulo y se convirtieron en el Valaquenta (Vq1 y Vq2), donde Vq2 sería la versión acabada. Estos textos se escribieron en la misma época de QP2 (1958), aunque podemos considerar a Vq2 como una versión más contemporánea al capítulo De los Valar. “El texto del Valaquenta aparece en el Silmarillion publicado con algunos cambios editoriales” (El Anillo de Morgoth, p. 234)
Uno de estos cambios corresponde al final de este texto ahora independiente del Quenta Silmarillion. Dice así: