Canto III de «La balada de Leithian»

Este canto comienza con la historia de Thingol y Melian. A continuación, ofrece una descripción de Lúthien, su hija, y narra cómo Beren la observaba con asombro. Dairon advierte a Lúthien, y ella se esconde, pero Beren le toca el brazo por accidente. Beren vuelve a buscarla y, meses más tarde, la encuentra de nuevo, y la llama Tinúviel. A continuación se narra el segundo encuentro.

Acerca del Canto

Este canto, a diferencia del anterior, muestra paz y esperanza, así como la belleza de Doriath.

Se narra el encuentro y el amor entre Thingol y Melian, lo que refleja en cierto modo el futuro encuentro y amor entre Beren y Lúthien; uno entre un elfo y una maia, el otro entre un hombre y una elfa.

Este canto también incluye un breve párrafo sobre los juglares: Tinfang Gelion, Maglor y Dairon, de los cuales el primero solo aparece mencionado en este pasaje en todos los escritos conocidos de Tolkien.

Se muestra la mezcla de tristeza y felicidad de Beren y la huida de Lúthien, y todo culmina al final, cuando él la alcanza, en la vívida descripción de su baile.

A continuación hay un párrafo diferente al resto del Canto, a menos que se trate de los pensamientos de Thingol, llenos de compasión por Lúthien; una especie de grito del poeta dirigido a aquella sobre la que escribe, preguntándole por qué aceptó su destino y abandonó la inmortalidad élfica.

Como colofón, ella se escabulle «justo al amanecer».

Referencias

1. Esta ficha se ha importado inicialmente de TolkienGateway.net el día 27/05/2026.