Historia privada

El intento del retorno del mal de Khamûl

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Fragmento 1 por Dahap

Corría el año 407 de la Cuarta Edad, y el 1828 según el calendario de la Comarca. En Gondor gobernaba Earnër, hijo de Estel y bisnieto de Elessar.

De los miembros de la Comunidad del Anillo ya no quedaba ninguno; Frodo, Sam, Legolas y Gimli habían viajado a las tierras imperecederas y allí habían muerto; y Aragorn, Merry y Pippin, hacía mucho tiempo que estaban enterrados en Gondor.

Hasta entonces no había habido guerras; los reyes de Gondor habían controlado los caminos y habían anexorado tierras a su reino, como Harad, Khand, Mordor y los territorios de Rhûn, así como Eriador, el antiguo reino del norte.

Rohan seguía contando con sus tierras y había anexorado las Tierras Brunas, Lòrien y las Tierras Pardas.

Los elfos de Rivendel y Lòrien se habían ido hacía largo tiempo a las tierras imperecederas, y en la Tierra Media ya sólo quedaban los elfos del bosque negro que seguían conservando sus tierras.

Los enanos seguían esparcidos por todos los lugares, y habían recuperado Moria, uno de los últimos lugares controlados por los orcos.

Respecto a los orcos... no se les había visto nunca agrupados. Se decía que se escondían en cuevas y no salían si podían evitarlo.

Pero un día, 4 de Octubre del 407, algo cambió. Nunca se había esperado el regreso de una criatura más maligna que un simple orco, pero ese día regresó.

Fragmento 2 por Dahap

Sauron y Melkor habían sido derrotados, al igual que el rey brujo de Angmar, señor de los Nazgûl, espectro del anillo, fiel servidor del amo Sauron.

Sin embargo, Khamûl, el segundo Nazgûl más poderoso seguía vivo. Tras la caída de Sauron, los espectros se habían refugiado en una isla desierta, hasta que, presentada la ocasión, retornaron a la Tierra Media para llenarla de oscuridad y maldad. Khamûl, el segundo Nazgûl más poderoso, mandaba sobre los demás.

Se refugiaron en las montañas de Angmar, y allí, mediante las artes oscuras aprendidas de su señor Sauron, alimentaron de odio, venganza e ira a los orcos de las montañas. Ellos construyeron la fortaleza mejor defendida de toda la Tierra Media incluido Helm y Minas Tirith. Los Nazgûl fueron recorriendo las montañas nubladas para reclutar a todos los orcos de las mismas. Construyeron varias fortalezas en las montañas desde las Montañas de Angmar hasta el Valle del Arroyo Sombrío. Khâmul no quería llamar la atención de los hombres hasta que su ejército estuviese preparado. Fabricaron espadas, lanzas, cuchillos, hachas, y armaduras. Khamûl volvió a los orcos resistentes mediante las artes oscuras, y les entrenó, pues en el pasado eran muy débiles y morían con facilidad, pero gracias a Khamûl se volvieron fuertes y resistentes como los hombres y los enanos.

Después, Khamûl dirigió la vista a Ered Luin, Harad, y Khand. Debía actuar con cautela, para no llamar la atención del rey de Gondor y del Thain de la Comarca.

El 4 de Octubre del 415, exactamente ocho años después, se dirigió a Ered Luin.

Fragmento 3 por Dahap

Junto con Khamûl, iba una patrulla de huargos y tres de orcos, (una de estas últimas eran exclusivamente arqueros). Partieron desde las Montañas de Angmar y se dirigieron a Carn Dûm. Desde allí fueron hacia el oeste pero siempre por el norte. Pasaron por la Bahía de Hielo de Forochel hasta que llegaron a las montañas de Ered Luin. El viaje transcurrió sin novedad.

- Gran Khamûl, rey de los Nazgûl, ¿por qué vamos a Ered Luin?, ¿no es hogar de los enanos? No es que me preocupe, pero creía que no ibamos a llamar la atención- preguntó el jefe de la patrulla de arqueros orcos cuyo nombre era Grëkar.

- No vamos a llamar la atención. A las Montañas Azules las separa el Golfo de Lhûn. Nosotros vamos a ocupar el norte, y los enanos están en el sur- dijo Khamûl.

-Pero amo, ¿cómo sabemos que los enanos están en la parte sur?- insistió Grëkar.

-Tengo mis fuentes- añadió Khamûl siniestramente. Grëkar no insistió más. Los demás orcos no se habían perdido una palabra de la conversación. Para muchos de ellos, esta expedición era un hecho excepcional. Nadie excepto los jefes de las patrullas habían hablado nunca con Khamûl o los demás Nazgûl. Normalmente, los jefes de las patrullas más importantes eran los únicos que hablaban con los Nazgûl. Esto indicaba lo importante que era esta expedición, pues iban las mejores patrullas y el mismo Khamûl se encargaba de dirigirlas.