Historia privada
Batalla mas allá de los confines del abismo del Mar Exterior
los gritos de los cuervos sonaron en la inmensidad del cielo nocturno
La bóveda celeste se cubrió por una negrura cercana a lo insondable, la niebla comenzó a florecer en el interior del bosque como si emergiera de las profundas entrañas de los árboles, y las nubes, ahora de un tono rojizo diabólico, embriagaban de terror el ambiente. En el horizonte, alzándose solitarias y siniestras, como único bastión capaz de enfrentarse a la fuerza de la tormenta, se erguían unas oscuras torres que cubrían parcialmente el bosque que se extendía a sus pies con sus amenazantes sombras. El viento, gritando las penalidades que los hombres susurraban a su alma, silbaba entre las retorcidas ramas, adormeciendo, en su eterno canto nostálgico, a los animales que se ocultaban en sus madrigueras resguardándose de la incipiente tormenta.
Aquí es este es el lugar que vi en mi sueño .Mi bebe esta aquí .Dijo Frodo de pronto
Al ver un pequeño campamento orco
Tu quédate aquí Legolas , los primos y yo le traeremos contesto Sam de inmediato
Esperar yo los distraeré añadió el elfo saliendo al galope hacia el pequeño asentamiento orco
- Huid de aquí - les dijo Marchaos en cuanto podáis -
- Vamos hermanito dijo Sam agarrándole por el hombro -. Debemos marcharnos, Tienes razón contesto Frodo cogiendo a Bilbito abrazadito a su cuello
No te preocupes encontraremos al bebe al salir ya veras dijo Sam tratando de tranquilizarle
Salieron por detrás del campamento con el habitual sigilo de los hobbits y subieron a un carruaje Sam agarro las riendas y se dirigió hacia el lugar indicado por Frodo
Papi el bebe esta escondido tras esos árboles Dijo Frodito ¿Mi vida ya puedes ver cosas? .Contesto Sam muy nervioso .Si papi está allí añadió El niño .Frodo se sintió feliz y Sam no digamos ante la recuperación de su bebe
Mientras en el campamento orco el descontrol producido por el ataque de Legolas y los hobbits era enorme los orcos luchaban contra los invasores , y el grupo trataba de salir de allí como pudiera
Los gritos de guerra se oían cada vez de forma más estruendosa, Legolas , pudo discernir las siluetas de sus enemigos que avanzaban con las armas en alto por el linde del bosque. se oyó la orden de Legolas a los dos hobbits
-¡Disparad! - ordenó mientras que movía una antorcha a modo de señal. Merry y Pippin no tardaron en obedecer sus ordenes
Sobre las primeras filas del enemigo cayó una lluvia de flechas. Los gritos agónicos de los que caían ensartados por las flechas fueron poco a poco sustituidos por los enardecidos cánticos de guerra y victoria que tarareaban mientras se acercaban a al elfo y los hobbits
Legolas oyó los clamores de guerra cada vez más cerca
Mientras Pippin y Merry se preparaban para combatir junto a su amigo
La contraofensiva del enemigo no se hizo esperar,
Legolas se debatía con dos oponentes cubiertos por una armadura negra muy brillante que guardaban su rostro bajo el yelmo oscuro. Uno de sus oponentes lanzó una embestida hacia su corazón. Pero el elfo con un movimiento rápido y una finta que ninguno de sus dos contrarios esperaba esquivó el filo de su espada, y asestando un golpe con su talón en la parte interna de la rodilla de su oponente se preparó para repeler el ataque del otro caballero negro que miraba absorto como había escapado de la estocada mortal de su compañero de armas. Aquél momento de duda, lo aprovechó Legolas para contraatacar y conseguir llevar la iniciativa en el combate. Con un veloz movimiento de su pesada espada a la altura de la cintura sesgó el aire hasta que golpeó de lleno el escudo que su enemigo había interpuesto en su trayectoria. La fuerza del golpe hizo que orco perdiera el equilibrio. Pippin salto desde su pony en ayuda de su amigo se acercó al caído y antes de que el enemigo reaccionara le cercenó la cabeza. El otro contrincante mantenía una posición de defensa mientras intentaba mover lo menos posible la dolorida rodilla. Merry arremetió contra él.
En ese preciso momento el carro de los hobbits llego al lugar parando al ver a Pippin a
Merry y a Legolas .¡¡Venir con nosotros ahora mismo¡¡ Esta no es una guerra de nuestra incumbencia les grito Sam .Pero estamos matando orcos dijo Pippin
Ven de una vez¡¡ Grito Sam .Haz caso al primo yo me quedo Dijo Merry
Legolas se acerco chillando en ese momento para poder ser oído por encima del clamor, dirigiéndose Merry y a Pippin que se encontraban a su derecha -. Id con vuestro primos y encargaos ambos de protegerlos en aquel lugar no es sitio para ellos , y necesitaran gente que los ayude - Confío en vosotros dos, , espero que no me falléis. Si por alguna razón no recibieseis nuevas órdenes mías después de haber llegado obenecer a vuestro primo y Tain y dejar que Frodo y Sam se ocupen de todo vosotros solo los protegéis de la gente exterior nada mas .¿Pero como si no conocemos esto ?Dijo Merry
Mi hermano os servirá su ayuda. , es tan buen guerrero como esta gente añadió Frodo
marchad, escapad de aquí y salvaguardar el linaje. Celestial de Frodo dijo Legolas
Después se acerco al carro y le dijo a Sam .Bueno ya tienes lo que siempre quisiste ahora eres el único responsable de tus istaris , cuídalos mucho como siempre hiciste volveré con vosotros en cuanto pueda .Sam le miro sonriendo y - le respondió los protegeré con mi vida si fuera necesario. Ya me conoces .También conozco a tu hermano y Frodo nunca permitiría que te pasara nada así que ambos estáis bien protegidos y vuestros crios no digamos .Contesto riendo -. Y ahora marchaos cuanto antes. No tardes dijo Frodo mirándole con tristeza .Estaré bien amigo tu no te preocupes tengo muchos años ,.te queremos dijeron los niños .Ya lo se pequeñajos y yo a vosotros y a vuestro papa y vuestro tío y largaros de una ves .Grito Legolas riendo
El carro de los hobbits salio al galope seguido de los ponys de sus primos ,
Pippin emprendió la marcha sin esperar respuesta de Merry . Éste le siguió en silencio protestando para sus adentros el no poder combatir oyó a su espalda el grito de guerra de Legolas y el entrechocar del acero de sus camarada contra aquellos usurpadores al servicio de Molgar. Con tristeza dirigió una última mirada al campo de batalla. \"Hasta nuestro reencuentro camarada\" susurró al viento. Después salieron al galope de allí
Pippin agitaba las riendas del carruaje con insistencia. detrás, tumbados en el carromato, Frodo y Sam que protegían entre sus brazos del frío y de cualquier peligro a los niños y al bebé . Merry galopaba detrás oía el clamor de la batalla por detrás de él y sentía como la sangre bullía hirviente por la inactividad, y supuso que Pippin sentía lo mismo. Por delante suya se extendía el último peligro que los separaba, la última de las murallas, la empalizada sur. , durante todo el camino el carromato había pasado desapercibido, aunque aún se preguntaba el porqué. En muchas ocasiones creía que les habían visto, pero para su sorpresa, momentos después había comprobado como pasaban delante de sus propios enemigos como si fueran invisibles. \"¿Por qué?\" Se preguntaba. Pippin El aullido del viento y el llanto de uno de los bebés le abstrajo de sus pensamientos y se concentró en la empalizada sur. A lo lejos vio las copas de los árboles y la luna resplandeciente tras unas nubes de tormenta.
Los corceles piafaban por el cansancio. les había forzado hasta la saciedad para que abandonaran el bosque con la mayor velocidad posible, y ahora, los corceles cansados refrenaban la carrera mientras les instaba con las riendas a que siguieran corriendo.
Sam reconoció junto a la empalizada sur el puesto de guardia, ahora consumido por las llamas, y se extrañó de que no hubiera ningún mercenario en las inmediaciones. Frodo a su izquierda se removía inquieto en el asiento de madera. Aquél silencio estremecedor, tan sólo
roto por el crepitar insistente de las llamas, le parecía demasiado inicuo, como si perversas sombras de maldad se escondieran tras aquel aire pesado y silente.
Traspasaron la gran puerta envueltos en sombríos presentimientos, expectantes, esperando en cualquier momento encontrarse con un grupo de mercenarios que se lanzasen sobre ellos como lobos hambrientos. Habían observado, en su huida, a algunos de aquellos sanguinarios extranjeros buscarles, mirar directamente hacia donde el carruaje pasaba veloz. Y nada en su expresión había delatado que hubieran sido vistos. Les pareció extraño, algo que escapaba a su compresión, pero ninguno de los dos habló de magia,
Pero Pippin pensó que era cosa de Frodo
Traspasaron la gran puerta derruida. Traspasaron la muralla, y se encontraron frente a un camino que se perdía en las entrañas oscuras de la noche, que moría en las tenebrosas fauces del bosque. El bosque increpaba su silencio, les rodeaba con sus mordaces sombras extendiéndose a escasos metros de las ruedas del carromato. Frodo se arrebujaba el brazo de Sam estrechando con delicadeza al pequeño bebé contra su pecho. Sentía su pequeño corazón palpitar y trato de calmarlo enseñándole su sonajero . Una idea cruzó por su mente, pero un pequeño bache sobre el que pasó la rueda del carromato le apartó de aquellos pensamientos, y se concentró en escrutar la noche y las sombras del bosque que se mecían a ambos lados.
Pippin mantenía las riendas rígidas entre sus manos. Aquel extraño fenómeno que parecía ocultarles a los ojos de aquellos que los miraran, le había dado una pequeña esperanza para conseguir escapar con vida. Pero a medida que se alejaban más de las murallas aquella simple confianza que tenía se mermaba a cada instante que transcurría. Hasta que finalmente con una súbita sacudida que pareció golpearle desde su propio interior, se sintió desprotegido y frío. A ambos lados de él las sombras se cernieron amenazantes, se acercaron más las ramas que se retorcían de manera fantásticamente aterradora. La Luna pareció menguar y las pocas estrellas que antes podía contemplar entre los espesos nubarrones desaparecieron mientras la niebla les envolvía con brumosos y fríos brazos haciendo que la soledad invadiera sus atormentadas ánimas. En ese momento supo que serían visibles a sus enemigos. Repentinamente se sintió nervioso y no le pareció tan buena la idea de adentrarse en el bosque. Pero tampoco quería pasar por un cobarde frente a sus primos
Continuó conduciendo los caballos, vigilando más nerviosamente a su alrededor.
Entraron en el bosque, engullidos por las sombras móviles ante el suave viento y el susurro de las ramas y las hojas. Algunas aves nocturnas ululaban fantasmagóricamente y, en alguna charca, croaban ranas. estaba ilógicamente nervioso, y ese nerviosismo sin razón le molestaba y le ponía más nervioso. Detuvo a los caballos hasta que pasaron del galope al trote ligero. La oscuridad era casi total.
- ¿Qué es aquello? - preguntó Sam acercándose
Pippin miró hacia la izquierda y allí, aún a cierta distancia de ellos, vio el resplandor anaranjado, amarillento, de algo que no podía ser otra cosa más que fuego.
- ¿Una hoguera? ¿Antorchas?
- Sé sigiloso, Alejémonos de ello. Contesto Sam
Pippin condujo los caballos hacia la derecha, y durante un tiempo que pareció alargarse hasta lo Eterno, todo fue silencio, y la vigilante observación de la luz danzante.
- ¿Qué pasa ahora? - susurró Pippin cuando el resplandor naranja y amarillo desapareció repentinamente. Pero un aullido, que por humano no dejaba de irradiar un sentimiento animal, cortó la niebla, cortó la noche como una daga corta la carne.
De inmediato el aire se llenó de horrendos chillidos de bestias con apariencia de humanos, que surgían de detrás de los árboles y atacaban con sus armas en alto al carruaje. En el interior de éste los niños comenzaron a llorar, presas de terror, y Frodo intentó tranquilizarlos, cuando el mismo trataba de contener su miedo Mientras Sam los tapaba con la manta
La horda cargó sobre el carruaje. ¡-corre todo lo deprisa que puedas! ¡Pon a mi familia a salvo! Grito Sam
Frodo se alarmo interviniendo de inmediato ¡¡Hermanito a donde vas¡¡¡ .A matar a esas cosas vosotros marcharos os encontrare como siempre Tu protege a los niños y no te ocupes de mas .Dijo Sam abrazándole .Dio sendos besitos a los niños y salto del carro seguido de Pippin
Frodo no pudo decir más. Sam saltó a tierra un instante antes de que los caballos comenzaran su frenética carrera.
Frente a los seres oscuros , Sam dejó de sentir nerviosismo o miedo, y sintió ganas de acabar con ellos cuanto antes para reunirse con su hermano y sus hijos
En su mano derecha sostenía en alto su espada que ahora brillaba con un color rojizo de
procedencia, mágica en la mano izquierda sujetaba un pequeño puñal que acababa en tres puntas aserradas. La central, la mayor de las tres, adquiría una tonalidad azulada asemejada al zafiro que la proporcionaba una apariencia mágica a la vez que irreal. En sus ojos podía percibirse la ira contenida, la cólera exaltada hasta niveles insospechados, Con un grito se abalanzó sobre los primeros jinetes seguido de Merry y Pippin
El corcel se acercó peligrosamente a Sam sin que su jinete diera muestras de querer detenerlo. El hobbit se mantuvo firme, con expresión seria en su rostro. El jinete sonreía de placer con sólo pensar en el sonido de los huesos de aquel mediano quebrándose bajo los cascos de su caballo pero su sonrisa desapareció y se torno en sorpresa cuando vio acercarse precipitadamente el suelo. Oyó el crujido de las patas de su corcel al quebrase poco antes de salir despedido por encima de su crin y golpearse con la fría arena negra del bosque. Después sintió introducirse en su espalda el frío acero de una espada mientras de sus labios se escapaba un último suspiro de incomprensión.
Sam se incorporó presuroso para clavar el puñal en el costado de otro jinete. La espada volvió a caer sobre el indefenso mercenario cercenándole su melenuda cabeza.
Cuatro jinetes más se acercaron galopando en pos del último jinete caído. Uno de ellos llevaba una lanza, que enarbolada de forma enardecida. Sam esperó que se acercara, sintió la punta de la lanza en uno de sus costados mientras la aferraba con todas sus fuerzas. Tomó impulso y consiguió tirar al jinete al suelo; los ojos vidriosos del jinete vieron por última vez la Luna mientras un puñal se clavaba en su pecho.
Una punzada de dolor en su espalda se unió a la que padecía en su costado derecho; una flecha había traspasado la protección de su armadura. . Contuvo un alarido de dolor apretando los dientes, y mantuvo su espada en alto. Sintió como los sentidos se le embotaban y la vista se le enturbiaba; distinguió a escasos metros a dos jinetes aunque era incapaz de verlos con claridad.
- Creo que ha llegado la hora de ayudarte Gritaron Merry y Pippin lanzándose contra los atacantes - susurró para sí.
Sam hizo un esfuerzo y se irguió frente a los dos jinetes que se acercaban. Las fuerzas le flaqueaban pero una firme determinación le hizo aguardar y esperar la llegada de los dos jinetes que gritaban como posesos antes de alcanzar su presa. El hobbit rezó una plegaria y Pippin que se encontraba a su lado embistió. El acero de la espada del jinete de su derecha se hundió en su carne, mientras sentía que su armadura era perforada por el otro lado y el filo del sable se hundía más y más hasta incrustarse en sus costillas.
Con un último movimiento nacido de la rabia Sam giró sobre sí mismo con la espada en alto desgarrando con ello el corazón y los pulmones de otro atacante . Al primer jinete le alcanzó
en la garganta y al segundo consiguió herirle en la espalda movido más por el impulso obtenido por el giro que por su propia fuerza que ya le había abandonado.
Junto a él yacían los dos cadáveres de los jinetes, a lo lejos, por detrás suya oía tenuemente los alaridos de más enemigos
¡¡Correr¡¡¡ nos tenemos que marchar vienen mas grito Merry llegando al galope con los ponis de sus primos .Sam y Pippin montaron como pudieron y salieron al galope de allí
Mientras cerca de allí el traqueteo del carromato envolvía la silenciosa noche a medida que aumentaba la velocidad. Frodo y los niños botaban de vez en cuando, al entrar en algún terreno irregular, sobre los incómodos maderos. Al bebe parecía gustarle aquél movimiento porque sonreía cuando sus hermanitos, primitos y su papa celestial le miraban, en cambio los rostros de ellos estaban pálidos y miraban ansiosos a todos lados esperando que unos asesinos saltaran sobre ellos en cualquier instante. El viento traía leves murmullos de una batalla y los pensamientos de Frodo recordaron a su hermano , su querido Sam que minutos antes se había apeado del carruaje para salvarles y que quizá, en estos momentos, estuviera en peligro \"No morirá mi hermano es inmortal como yo \" se dijo a sí mismo. Agarró con fuerza las riendas y azuzó a los caballos que intensificaron su marcha. Avanzaron por el sinuoso camino empedrado y giraron en un recodo del bosque a la derecha, el griterío de los seres oscuros se perdió y aquello pareció
tranquilizar a los dos niños que habían permanecido tumbados durante todo el trayecto. \"Habían llegado a olvidarles aquellos seres \" pensó .Frodo
De manera gradual fue refrenando la galopada de los corceles hasta que el carromato dejó de traquetear y la noche pareció hacerse más lúgubre con el silencio que la embriagaba. A lo lejos Frodo pudo ver el linde del bosque y un suspiro de alivio escapó de sus agrietados labios. Los caballos agradecieron la tregua que les había dado y comenzaron a andar mientras piafaban para recuperar el resuello, el carruaje lenta y silenciosamente recorrió los metros que les separaban del exterior del bosque. La luz de la Luna, que hasta hacía escasos momentos se había mantenido oculta tras el ramaje del bosque, pareció recibirles y se sintieron desprotegidos frente a toda aquella luminosidad. El camino continuaba hasta donde se perdía el horizonte, pero Frodo guió los caballos hacia la derecha donde paró el carromato. Los niños se incorporaron con el bebé en sus manos..Frodo se los cogio de inmediato .Cielitos darme a vuestro primito y no os soltéis de mi mano .Si tito contesto Frodito
Papa nos encontrara .Así que nos quedamos aquí .Contesto Frodo convocando un circulo de protección
Caramelitos meteros en el circulo que hice con vuestro primito. Tengo que vigilar por si viene papa .Les dijo Frodo a los niños dándolos besitos .Si tito o los cuido a todos Dijo Frodito
Pues nosotros te ayudamos Dijo Bilbito .vosotros a dentro añadió Frodo sonriendo
De pronto vieron los tres ponys llegar al galope en la lejanía
Frodo salio corriendo hacia los jinetes y se sintió feliz al ver llegar a Sam el primero Hermanito .Ya me tenéis aquí dijo Sam bajando del pony abrazándose a Frodo con todas sus fuerzas .¡¡Sam estas herido que te hicieron ¡¡.Dijo Frodo asustado al mancharse las manos de sangre
Fue una lucha muy fuerte pero estoy bien todavía tu me curaras hermanito y a Pippin también .Contesto Sam sonriendo
- ¿Estáis bien? - preguntó Frodo a sus primos
- Sí - respondieron los dos mirando aún nerviosos en todas direcciones.
Frodo se llevo a Sam como pudo hasta el circulo de protección
Espera Frodo - Ayúdame - -. No puedo moverme bien con la armadura. Y no quiero asustar a los niños dijo Sam. Siguiendo las indicaciones Frodo consiguió quitarle la armadura aunque no sin esfuerzos por parte de uno y otro.
- ¿Los niños están bien los cuatro ? - le preguntó Sam mientras se colocaba bien la cota de malla.- Sí hermanito , están perfectamente .Pero querrán verte así que entremos y te curare allí Dijo Frodo ayudándole a levantarse
¡¡Papiii¡¡ gritaron los niños abrazándose a el .Mis corazoncitos papa ya esta aquí un poquito herido pero de vuelta con sus valarcitos de su corazón .Ahora me curara el tito y nos marcharemos de aquí Dijo Sam abrazándolos
Bueno mi querido hermanito ahora te tengo que curar esa herida del costado así que estate quietecito dijo Frodo sacando un rollo de vendas .Seré bueno pero dame a los bebes quiero verlos Dijo Sam mirando los capachos de los mayias .Toma a Ludovic Olorin esta durmiendo .Contesto Frodo le tendió el bebé a Sam y comenzó a vendarle la herida mientras le quitaba la camisa .Le puso las manos sobre la herida y recito un salmo de magia clerical para quitarle el dolor .Bueno ya esta se te hinchara un poco pero te lo vigilare y no pasara de aquí , dijo Frodo al terminar de vendarle .Venga ponte la camisa y descansa un poquito mi valiente hermanito .Contesto Frodo dándole un beso en la frente .Como tu digas contesto Sam .Se puso su camisa de lana y su capa para no enfriarse y se tumbo junto a los niños , mientras Frodo calentaba algo de cenar
Papi yo seré como el tito y te curare cuando estés malito Dijo Bilbito riendo en brazos de su papa .Ya lo se mi vida Seréis dos preciosos celestiales tu serás un istari muy listo y bondadoso como tu tito y Frodito será todo un istari lleno de fuerza y bravura contra el oscuro y de cariño y ternura con nosotros y tu hermanita sera la niña mas linda de la comarca .Contesto Sam abrazándolos mientras jugaba con los tres Frodo los miro a los tres sintiéndose feliz al ver a su hermano y sus sobrinitos jugando como si nada hubiera pasado
.Mi Sam es el mejor padre del mundo además del mejor hermano y Tain .Dijo Frodo sonriendo
En ese momento entraron Pippin y Merry .Perdonar primos pero a Sam se le cayo esto y lo querréis tener Dijo Pippin se le ha caído esto a Sam mientras luchaba Pippin se volvió a mirar en la mano suspendido de una cadena de plata había dos medallones. \"El medallón de los Niños \" pensó. Al verlos entre sus manos los medallones. Sobre la palma de su mano volvió a sentir la misma sensación que cuando los miró la primera vez en la habitación de sus primos con aquellos extraño colores y aquél calor que los rodeaba. Con una gran fuerza de voluntad consiguió apartar la vista; la magia nunca le había gustado más bien era de las pocas cosas a las que temía y por eso decidió alejar de él esos medallones .Tomar son de vuestros niños si no me equivoco - Toma - Sam dijo Frodo y le entregó los medallones como si se tratara de algo peligroso -, ponle a cada una un medallón dentro del cesto. Prefiero no llevarlos yo. Ya me conoces y tienen una magia de protección muy fuerte por eso te los doy los necesitan y tu sabrás controlar su fuerza Añadió Frodo .Mejor hermanito y ahora vamos al carro todos será mejor salir de aquí Dijo Sam
Frodo y Sam se sentaron junto a sus niños en la parte de atrás del carromato. Sam colocó la armadura, algo abollada a su lado, en el asiento que antes ocupara Pippin , después dejó su espada a sus pies, apoyada la empuñadura en el filo de su asiento. La daga colgaba de su cintura bajo la cota de malla que ahora le cubría todo el tronco. Lentamente, y sin hacer demasiado ruido comenzó a azuzar a los caballos que con un leve relincho comenzaron de nuevo su andadura. Seguidos por los ponys de Pippin y Merry Un leve murmullo traído por el viento le hizo dar un respingo, sus sentidos se pusieron alerta. Paró a los caballos y afinó el oído.
- ¿Qué es lo que pasa?, ¿por qué has vuelto a parar? - preguntó Sam levantando la cabeza.
- Shh... - le advirtió Merry -. Callaos, y manteneos tumbados, pase lo que pase no os levantéis. ¿De acuerdo?
Sam renunció a hacerle alguna pregunta más y se tumbó de nuevo en el carromato. Junto a Frodo y los niños . Sam volvió a escuchar aquel murmullo, pero no logró diferenciar de que o de quién se trataba. Se concentró más y unos momentos después tuvo la certeza de que se trataba de un grupo de hombres y que se acercaban por su espalda. El rostro se le ensombreció al reconocer aquellas guturales voces. Venían del bosque y se trataba de los jinetes oscuros