Historia privada
El rey de Gondor
Aragorn estaba nervioso. Acababa de ser nombrado rey de Gondor y había encontrado a Arwen, por fín, despúes de pasar tantas penalidades, la tenía cerca al fin. Aunque no sabía qor qué, presentía algo oscuro y maligno a su alrededor. En ese mismo momento, alguien le estaba espíando, averiguando cosas sobre él. Detrás de una columna se encontraba Harmil, la mano derecha de el antiguo senescal y fiel amigo. En ese instante, se acercó a el para saludarle, para que poco a poco fuera confiando en él.
sostuvieron una charla breve ya que aragorn estaba muy ocupado, harmil parecía que estaba empeñado en hablar con el, pero aragorn no le dio mucha importancia y se fue.
Aragorn fue al encuentro de gandalf que pronto partiría, quería pedirle concejo, porque sentía que algo oscuro estaba rondando muy cerca de todos ellos.
Gandalf estaba preparándose para su viaje a Rohan. Un soldado de confianza le ayudaba, pero en cuanto Gandalf vió a Aragorn, le dijo que se marchara, que el rey tenía unos asuntos que resolver. Sin mas preámbulos, Aragorn le conto los asuntos que lo preocupaban, de la temible sensación de que algo maligno acechaba en ese mismo momento. También le conto de su miedo por Arwen, de que no sabia que hacer para poder protegerla.
Cuando Aragorn terminó su relato, Gandalf se quedó callado meditando su preocupación; no obstante, el tambien habia sentido algo pero al ver la cara de preocupación de su amigo, no se lo dijo.
Cuando Gandalf partió a Rohan, mandó que pusieran vigilancia extrema en los terrenos de Gondor, pues, aunque el no lo sabia, una sombra misteriosa se empezaba a acercar.
Aragorn fue junto a Arwen, que estaba junto a un bebé llamada Lillian. Al parecer, Arwen se la habia encontrado abandonada en una cesta.