Historia pública

Las Minas de Moria

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Fragmento 8 por BlackAstaroth

Todos se empezaron a preparar para la batalla. Balin se armó con su hacha labrada de oro y plata, su cota de mithril y un yelmo con dos grandes cuernos que simbolizaban el poder de los enanos de Moria. A su vez le entregó a Kirin un hacha de hierro y filo de mithril, otra cota igual que la suya y un yelmo de oro.

Estaban todos preparados para defenderse. Los orcos venían en multitud con Durandal al frente.

-¡Por Moria!-gritó Balin-

Éste avanzó furiosamente hacia la hueste orca. Kirin estaba atemorizado, pues presentía que iba a acabar mal. Acariciando su anillo se lanzó al combate. Los dos ejércitos entrechoraron en un estrepitoso ruido de metales.

Pero lo peor está aún por ocurrir pues por el norte venía el balrog deseoso de venganza.

Fragmento 9 por BlackAstaroth

Durandal atacó a Balin sin pensárselo dos veces. Le vantando el hacha le dió un tajo en el hombro. Balin se dió la vuelta y contraatacó. Dulandal bloqueó el golpe con su arma y empezó a atacar a Balin como un loco. Éste tan sólo podía defenderse, pues Durandal no le dejaba ni un respiro. Mientras, la batalla continuaba. Los orcos disparaban flechas envenenadas y los enanos les cortaban las cabezas con sus temibles hachas. Kirin observaba el combate ente Balin y Durandal mientras decapitaba a algún que otro orco. De repente por la espalda le atacó un bravo jefe orco con una maza que le hendió en el áureo yelmo. Kirin resistió el golpe y dándose la vuelta arrancó la cabeza al asqueroso orco.

El combate entre Balin y el traidor Durandal continuaba hasta que, cuando Balin estaba casi en el momento de la victoria, un dardo se le clavó en una pierna. El dardo contenía un potentísimo veneno que le hizo desfallecer en un momento. Entoces Durandal asiendo el hacha con sus dos manos se preparó para asestar el golpe final, pero un potente rayo procedente del anillo de Kirin le golpeó. Durandal fue lanzado muy lejos. Kirin cogió a Balin y se lo llevó fuera del campo de batalla.

Y, cuando todo parecía perdido para los enanos, su enemigo el balrog apareció auyentando a los orcos. Los orcos huyeron pero una amenaza mayor quedaba por combatir.

Fragmento 10 por BlackAstaroth

El balrog se acercaba con su llameante látigo. Kirin ordenó que se llevaran a Balin a lugar seguro. Kirin se quedó con unos pocos a enfrentarse al balrog. Agarrando su hacha atacó al balrog con una valentía que muy pocos han tenido jamás. El balrog golpeó con su látigo y el golpe fue un estallido inmenso de luz. Los demás miraban atónitos la lucha. Kirin recurría al poder de su anillo constantemente, pues sin él habría muerto a la primera. Kirin estaba arrinconando al balrog y éste cada vez luchaba más feroz. El balrog pegó un manotazo a Kirin y lo mandó contra una pared. Las tornas habían cambiado.

Fragmento 11 por BlackAstaroth

Llevaron a Balin a un gran salón, protegido por un portón de madera. Tumbaron a Balin y llamaron a un curandero. Éste se llamaba Ellin, y era el mejor, diciéndose que igualaba a los elfos. La verdad es que esto no era cierto, pues la medicina enana nunca ha sido tan avanzada. El estado de Balin era crítico. Poca esperanza de vida le daban los demás. Recobró el conocimiento durante unos instantes. Estaba delirando y pronunciaba:\"Moria no debe caer en manos ni de los orcos ni del balrog\"

Y siguió:\"Kirin tu eres nuestra esperanza, Kirin ayúdanos Kirin...\"

Tras su último aliento murió.

Todos los enanos apenados dieron grandes honras fúnebres al señor de Moria. En una tumba de piedra escribieron con runas:\"BALIN HIJO DE FUNDIN SEÑOR DE MORIA\"

Fragmento 12 por atram

Mientras, los orcos que habían huído con la llegada del Balrog, atacaban enfurecidos a los enanos, que ante la situación de desventaja en la que se encontraban, intentaban dar la última resistencia encerrandose en cámaras donde ver y no ser vistos. Pero los orcos eran más y la estrategia de los enanos, lejos de ayudarles, los condenó porque una vez superada la resistencia de las puertas, a los orcos les era muy fácil acorralar a los enanos hasta darles muerte.

Fuera, en la sala de las columnas, la lucha entre Kiril y el Balrog continuaba...

[Editado por Elbe el 28-11-2003 14:55]

Fragmento 13 por atram

La lucha entre Kiril y el Balrog continuaba. Kiril, casi desfallecido, recurria una y otra vez al poder de su anillo pero no era suficiente para dañar al malvado Balrog. Su látigo llameante estallaba una y otra vez en la columnas intentando alcanzar a kiril que, pese a su robustez, las esquivaba agilmente al principio y con dificultad despues de la larga batalla. En cambio, el Balrog mostraba la misma fuerza de siempre, es más las llamas que cubrían su cuerpo se avivaban a medida que veía que su victoria estaba cerca.

Durandal, medio repuesto del ataque del anillo de Kiril intentaba replegar al ejército orco para asestar el golpe final a la resistencia de los enanos. Pero los orcos son una raza traidora y sin palabra y en cuanto pudieron, acabaron con Durandal y atacaron Se hicieron amos de las cámaras y salas en las que habían vencido a los enanos

[Editado por atram el 28-11-2003 21:11]

Fragmento 14 por BlackAstaroth

Kirin seguía luchando más y más, pero estaba muy cansado y apenas podía moverse. Al ver que no podía hacer nada condució al balrog a una mina donde pensaba que podía sepultarlo. El balrog le siguió hasta arrinconarlo junto a la mina. Kirin se metió entre sus patas y atacó con sus últimas fuerzas al balrog. Éste se defendió con su llameante látigo, pero gracis al poder del anillo cayó hacia abajo. Kirin murió en el golpe abrasado por el látigo.