Historia privada

Quenta Finwë Nosello

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Fragmento 1 por Sulankalie

Prologo

El viento que traía consigo el aroma del mar, agitaba suavemente los largos mechones de cabello rojo fuego que coronoban una figura altiva y serena, sentada como cada mañana ante las imponentes puertas de aquel solitario y frío recinto rocoso. Una lagrima cristalina era la única evidencia de vida en el rostro pálido de facciones fuertes, hermosas y tristes.

Así lucia Nerdanel La Sabia, hija de Mathan y viuda de Fëanáro, el espiritu de fuego. Quien se sienta cada dia ante las puertas de las estancias y alimenta con recuerdos sus días que han de transcurrir unos tras otros hasta el fin de Arda, cuando aquel a quien espera retorne de los recintos y las obras de sus manos renazcan entre el fuego y el mar.

La Suave brisa arrastraba recuerdos, sentimientos y sensaciones, y sus brillantes ojos grises recorren de nuevo aquella inmensidad de piedra mientras que aquel en quien posa su pensamiento espera erguido ante la alta e imponente figura de manto oscuro.

Un mohin que no llega a sonrisa surca el rostro de la elfa, tal vez rememore aquel rostro que tanto añora.

La noche avanza sigilosa y Anar se retira suavemente, y los recuerdos acuden como gotas de lluvia a sus ojos...mirando una vez más las infranqueables puertas rocosas se pierde dulcemente en sus recuerdos...Pensando en aquel día aparentemente igual a otros cuando le vio por primera vez...

Fragmento 2 por Sulankalie

Unas manos blancas y ágiles volaban con el cincel y el martillo sobre el bloque de piedra del cual emergía una figura femenina, casi con una molesta frecuencia la ágil escultora tenía que parar porque unos cabellos rojos, casi dotados de vida propia, se empeñaban en escaparse del pañuelo y taparle los ojos. Una luz cálida entraba por la ventana en la pequeña estancia en la que se refugiaba, en una mesa se entretejian libros y pergaminos mientras el arpa enmudecia en un rincón.

De cuando en cuando Nerdanel detenia los martillazos y se retiraba de la figura.

- !Cuantos defectos!.-murmuro para si misma.

No lograba entender como los demás encontraban tanta perfección donde ella no la veia. Aquella tarde la voz de su padre la llamó en el tono cotidiano que tanta rabia le daba.

- Nerdanel !.-

La altiva hija de Mathan aparecia entonces anudandose el pañuelo para recoger la fuerza de sus rizos, los aprendizes acostumbrados a su presencia en las forjas ni la miraban, ocupados en observar atentamente como las manos hábiles y fuertes del maestro iban dando forma a un objeto de hierro.

-¿Me habéis llamado?.- preguntó ante su padre.

Era la pregunta de siempre. Su padre entonces le miraba con el rostro perlado de sudor, brillantes los ojos bajo el resplandor de su pelo, mas rojo aún a la luz de las llamas de la fragua, mientras ordenaba..

-Pitya, ve por un poco de agua fresca para los aprendizes.

-Enseguida voy atto.-contestó ella.

Le molestaba tanto que la llamara \"pitya\" como a el que le llamara \"atto\", pero los aprendizes no se percataban de la sutileza de aquellas peleas.

El herrero fruncia el seño mientras ella tomaba la cubeta bruscamente saliendo hacia la fuente. Era humillante que le encomendara una tarea tan simple, pensaba que cualquiera hubiera podido ir a por el agua sin que tuviera que interrumpir su trabajo...¿Porqué no enviar a alguien más?...por ejemplo a Saerös, tal vez el más torpe de los aprendizes de su padre, un gran amigo de su infancia que no tenia ningun talento para la herreria.

Cuando volvia con la cubeta llena, los aprendizes continuaban atentos a las instrucciones, excepto un par de ojos muy azules recorrian el rostro de ella..

-Eso es todo por hoy.- dijo el maestro al verla.- podeis refrescaros antes de partir.

Seis pares de manos se disputaban el agua de la cubeta. Nerdanel miraba con desdén la competición, y justo cuando se volvia a sus esculturas advirtió la presencia de un nuevo aprendiz a quien no había visto antes...

Tan alto, trenzados al descuido los largos cabellos, negros y brillantes. Atentos al maestro herrero los rasgos fuertes de su rostro, iluminado por unos profundos grises...

[Editado por Sulankalie el 23-10-2004 15:36]

Fragmento 3 por Sulankalie

El aprendiz desconocido miraba absorto el refrescante juego de los demás aprendizes que se salpicaban maliciosos, pero sin participar en el, de pronto salió de sus pensamientos y avanzo hasta el maestro herrero tendiendole la mano...

-Namarië Hër Mathan.- dijo con una hermosa y profunda voz.

-Namarië Curufinwë, transmitid mis saludos a tu padre.- dijo Mathan.

-Fëanáro, si no os importa, uso amilessë en recuerdo de mí...de Miriel.- respondió sencillamente.

Enseguida Nerdanel lo reconocio, se trataba del primogenito de Finwë, el era el príncipe de los Noldor.

- Gracias por aceptarme como aprendiz...y descuidad le dare vuestro saludo a mi padre.-

Luego con una última mirada a las forjas salió a grandes pasos.

Nerdanel pensó que mas bien era algo engreido, y que para ser un príncipe le faltaba humildad, estaba pensando en esto cuando unas gotas le mojaron el rostro.

-!Cuidado! Nerdanel te dara una buena azotaina.- dijo el maestro herrero con una sonrisa.- es lo menos que puedes esperar de un carácter tan dulce.-

Y se alejó con mientras reía.

-!Basta Saëros!.- dijo ella divertida.- no querrás que te rete de nuevo, recuerda lo que ocurrió la última vez.

- Nerdanel, ¿porqué no te diviertes como las demás muchachas?.-pregunto él.

Ella le contesto con una mirada desdeñosa.

- ¿Cosiendo? ¿Peinandome las trenzas una y otra vez mientras los chicos os vais de caza?¿Quién dice que no se divertirme?...solo que mi concepto de diversión va mas alla de andar todo el día tras las demás elfas, pensando a quién conquistamos y como, deberias tu probar a hacer cosas diferentes: acompañarme a la biblioteca, por ejemplo...

Ahora el reía, no entendia como aquella hermosa elfa podia gustar de actividades propias de los chicos, tal vez lo tenía en la sangre, el talento era cosa de familia desde luego.

-!Biblioteca!? puagh! vanima vos deberiais acompañarme por las tardes a Tirion, allí si veras que es diversión, hemos hecho una apuesta..qué te parece si participas?.-

Sabia que tocaria una cuerda en ella, era un reto, algo que Nerdanel jamás despreciaria.

- Bien, os gustan las apuestas por lo que veo, te propongo algo, yo iré contigo a Tirion y participare en tu juego, pero si gano...vos vendras conmigo a la biblioteca toda la tarde.- dijo ella cruzandose de brazos en una actitud desafiante que le era particular.

La apuesta consistia en arrancar un fruto a Laurelin y otro a Telperion y llevarlos a la playa al primero ! que tonterias tan hermosas llenaban entonces los dias bajo la beatitud de Aman!

- Bien vanime, convenidos.- dijo el tendiendole la mano.

Fragmento 4 por Sulankalie

Con una sonrisa Nerdanel salió de las forjas hacia sus esculturas. Mientras uno de los aprendizes, un elfo de cabellos oscuros y picaros ojos azules se acerco a Saerös y poniendo una mano sobre los hombros de este dijo...

- Me parece que has perdido, sin haber jugado aún.-

-!Quita tus manos de mi hombro!.- respondió librando de la presión de las manos algunos mechones de sus cabellos rubios.

- Aun no Aratan, aun no.-

La tarde de la apuesta llego antes de que se diera cuenta, así que como habían convenido se reunieron a las orillas de la playa.

-¿Quienes participaremos en la competencia?.- pregunto Nerdanel

- Solo tu y Saerös, vanimelda.-

Se hablaban casi a gritos, pues las olas reventaban en la orillas con furia y solo se oía el rugido de las mismas, como si Ossë cabalgara en ellas hacia las costas.

- Me parece perfecto, cuando decidais.-

- Bien, ya sabéis que tenéis que hacer, tomad un fruto de cada árbol cuidando que nadie os vea y volver aquí, iréis por distintos caminos cubriendo la misma distancia, el primero en llegar será el ganador de la apuesta.- explico Aratan.

Se alinearon y a la voz de partida emprendieron la veloz carrera, Saerös le llevaba varios metros de distancia, pero ella seguia sin preocuparse. Cuando llegó a la plaza no tuvo tiempo de percartarse si Saerös le había ganado la delantera al tomar los frutos, pues lo que sus ojos vieron fue extasiante.

La luz propia de los árboles se mezclaban en una profusión de brillos dorados y plata, las hojas irradiaban una luz hermosa y cálida, cada rama...cada fruto era una obra maravillosa, el Calacyaria filtraba y matizaba la luz para todos los rincones de Aman, de pronto, la clara Tirion se le antojó oscura.

Por un instante recordó...

!Saerös!

Miró hacia los lados...ni señales de vida, la plaza en efecto estaba sola, así que sigilosamente se acerco a los árboles y tomó entre sus manos los frutos sin ningún esfuerzo, luego ocultandolos entre los pliegues de la capa, huyó a toda prisa, no podía permitir que nadie descubriera a Nerdanel, la hija de Mathan el herrero, profanando la obra de Yavanna.

Los aprendizes quienes aguardaban en la playa, tuvierón por un momento la maravillosa visión de una estrella carmesí refulgiente. Se trataba de Nerdanel quien volvia a toda carrera con los frutos refulgientes ocultos en la capa, aunque algunos rayos de luz se escapaban entre las telas e iluminaban sus cabellos rojos libres al viento.

- ¡Nerdanel! los conseguisteis!!, mirad.- clamo emocionado Aratan mientras tomaba los frutos en las manos y los enseñaba a sus compañeros.

- ¿Como es qué Saerös aun no llega?.-pregunto ella preocupada

- Se habra retrasado con algo.- contesto otro.

- Aratan, debemos volver a Calacyaria, tenemos que ir a por él.- intervino un elfo de largos cabellos negros y ojos de esmeralda.

Aratan pensativo miraba hacia la ciudad.

- Debemos ir, si se ha metido en lios de nuevo su padre le prohibira volver a las forjas, recuerda lo que dijo la última vez.- apresuro de nuevo.

- Minardil tiene razón.- dijo Nerdanel.

Y sin esperar a los demás emprendio carrera hacia Ezellohar, mientras la seguian los aprendizes.

La distancia les parecia el doble de la que realmente era...quizas debido a la emoción de estar participando en un juego prohibido.

Cuando llegaron a la plaza distinguieron dos sombras a lo lejos...

- ¡Mirad es Saerös! reconoceria su silueta donde fuera.- susurro Minardil

- Me pregunto con quien hablara.- se pregunto Aratan mientras se escondian tras un árbol cercano.

- Bien, vamos allá y lo sabremos.- dijo ella mientras salia detras del árbol y se dirigia a ellos.

- Vanime!! esperad!!.- susurraron los voces de Aratan y Minardil

Pero ya era tarde, Nerdanel se acercaba a Saerös y su apresor a paso decidido...

Fragmento 5 por Sulankalie

Cuando Nerdanel se acercó lo suficiente, pudo distinguir a Saerös conversando nerviosamente con un elfo de cabellos oscuros.

Se trataba de hër Rumil, el encargado de la biblioteca de Tirion, quien tenia en alta estima a Nerdanel y a su padre. Como le era habitual volvia tarde a casa, tal vez entretenido en altas divagaciones filosoficas.

Rumil al verla emerger entre las sombras adopto el tono paternal que le era habitual al hablarle a la hija del herrero, con una sonrisa en los labios pregunto de inmediato...

- !Nerdanel!, ¿Qué hacéis a estas horas por aqui?, os extrañe por la bilbioteca hoy dia...alguna nueva hermosa obra te ocupa?.-

Ella sonrió, Rumil casi habia olvidado a Saerös, en la ola de preguntas que le habia hecho.

- Alassea sinyé Rumil, solo caminaba por un poco de aire fresco.- sonrió ella en respuesta.

- ¿Como esta Mathan?.-

- Muy bien, gracias...

- Pero decidme.- insistió el.- ¿Alguna maravilla emergiendo de vuestro cincel?.

- Asi es Rumil, esculpo una imagen de Nienna, pero aun dista mucho de ser una maravilla...

Siempre desmerecia sus obras, pero no lo hacia por humildad, era su constante busqueda de la perfección.

- Si vanimë, eres incansable...como todas tus obras, siempre piensas que puedes darles más perfección, y eres tan hábil que aunque no lo veas...ya son una maravilla!!.- contesto orgulloso el elfo.

De pronto la presencia de Saerös fue de lo más elocuente...

- ¿Y tu Saerös...a estas horas por aqui?.- pregunto ella

Hër Rumil contesto inmediatamente con una larga historia que Nerdanel no escucho. Miraba divertida al aterrado elfo mientras el erudito explicaba los extraños ruidos que habia oido en la plaza, Saerös sonreia intentando parecer natural...pero las puntas de sus picudas orejuelas coloradas denunciaban su estado.

- Y me he encontrado al joven Saerös por aqui, también escucho ruidos...mmhh..me pregunto que habra podido ser.- finalizó pensativo.

- Seguramente nada.- contesto el vanya intentando restarle importancia al asunto.

Mas fueron las palabras de ella las que tranquilizaron a Rumil, tenia esa facultad...sus palabras lograban calmar las mas desatadas y terribles tormentas.

- Bien pequeños, os dejo.- suspiro Rumil.-mañana he de terminar mi estudio sobre las runas, y con estos jovenes en sus ganas incontenibles de aprender, sera mejor que me de prisa, namarië Nerdanel, saludad a Mathan de mi parte.

- Asi lo hare Rumil, namarië.- contesto ella.

- Namarië joven Saerös.- dijo mientras se alejaba calle abajo.

En cuanto se hubo perdido de vista Saerös reacciono repentinamente.

- Hantale vanimelde!!!.- exclamo mientras tomaba las manos blancas que tanto admiraba de ella entre las suyas.

- Bien , bien...ahora decidme, como es que te has metido en lios de nuevo?... de que ruidos hablaba Rumil?.-preguntó dulcemente.

Asi que mientras enrojecia mas y mas, Saerös le explico como habia llegado mucho antes que ella a Calacyare, y viendo los árboles no pudo dejar de fijarse en los frutos mas grandes y maravillosos que se encontraban en las copas mas altas, decidió llevarlos, asi que trepó por el tronco de Telperion, pero poco antes de llegar a lo más alto, resbaló y cayó...ruidosamente, levantandose rápidamente se fijo que el mismisimo Aulë caminaba hacia el deleitandose con la obra de su amada Yavanna. Saerös consiguió tomar un fruto que habia caido con el y emprendió veloz carrera hacia la playa...

- Y justo cuando creía haber salido de peligro..!pum!..,tropiezo con hër Rumil.- suspiró casi resignado.

- Jajajajajajaja.- se dejaron escuchar unas risas...

- No, no me digas que Aratan y Minardil han venido contigo.- dijo mientras se cubria el rostro con las manos.

- !Bien Saerös!...tenemos un ganador..!Nerdanel!!.- exclamo Aratan.

- Cierto, mañana has de ir a la biblioteca con ella.- recordo Minardil

- !Todo el día!.- casi gimió atribulado

Mas por las bromas que se gastarian entre todos en las forjas al día siguiente al verle ir con ella a la biblioteca que tanto evitaba...aunque disfrutaria de una tarde en compañia de Nerdanel...asi fuese entre libros y pergaminos que absorbian toda la atención de ella, mientras la de el se perdia entre aquellos cabellos rojos...

[Editado por Sulankalie el 06-11-2004 22:44]

Fragmento 6 por Sulankalie

El día siguiente, en el que Saerös debia acompañar a Nerdanel a la biblioteca se sucedio como otros; las jornadas de los aprendices junto a Mathan en las forjas, mientras ella se dedicaba concienzudamente a tallar su obra.

Mientras sus manos casi dotadas de magia dotaban de vida al frío bloque de piedra, escuchaba las voces de los aprendices, podía distinguirlas facilmente, Saerös en alguna de sus bromas, Minardil riendo, pero sobre todo una poderosa y profunda voz destacaba sobre las demás, una voz autoritaria...pero hermosa, la voz de un Rey. Y cada vez que se descubría si misma escuchándola con atención, se vengaba con la piedra por esa muestra de atención hacia él, la tarde llego casi sin que se diera cuenta, los aprendizes fueron abandonando las estancias mientras ella se preparaba para dirigirse a la biblioteca, esta vez en compañia de Saerös.

La biblioteca de Tirion ocupaba un lugar privilegiado cerca de la plaza, era un edificio