Historia pública
El Destino De Los Elfos
Arquallë estaba paseando entre los árboles del Bosque Negro, lugar donde había pasado toda su infancia, junto a su hermana Larquelië. Intentaba estar tranquila, pensar que todo había ido bien, pero un extraño presentimiento le había acompañado desde algunas noches atrás, en la cual había tenido un sueño bastante agitado, que la había dejado preocupada.
Aún así, intento mostrarse relajada, y tranquila, llena de esperanza y fe, para que su hermana, Larquelië, que nada sabía del sueño, no tuviera por qué preocuparse, pues sabía que su amada hermana rápidamente se veía envuelta en un mar de desconcierto y agonía, el cual afligía su cuerpo y la dejaba muy débil. Debía ser fuerte por ella. Por Larquelië y también por ella misma. ¿Quién sabía lo que podía traer una Guerra a las puertas de tu Ciudad? ¿Qué se puede esperar de la violencia?
Su paso era relajado a la par que inseguro. No sabía en qué pensar. Aquellas bestias que habían pululado por demasiados lugares, buscando siempre lo mismo... Tan sólo esperaba que los Elfos del Bosque Negro lucharan como los grandes guerreros que eran, alcanzando la Gloria, y abatiendo ferviertemente al enemigo. Y que su padre, su tío y sus tres hermanos, volvieran a casa, junto a Larquelië y ella. Volver a ser una familia, pues en desde que partieron, la casa estaba demasiado vacía, y ni siquiera las conversaciones y risas de las dos hermanas la llenaban, puesto que eran muy pocas.
De pronto se detuvo, en medio del bosque. Le llegaban gritos, el clamor de la batalla. Un lejano y débil sonido pero que ella podía percibir...El sonido de la Victoria, la Embestida al Enemigo, que había caido derrotado. Y el extraño presentimiento se esfumó poco a poco, mientras corría hacia su casa, en busca de Larquelië.
se sentia extraña, pero corrio a casa a comunicarselo a su hermana.la alegria les lleno el coraon , estaban entusiasmadas esperando nuevas desde el campo de batalla..pero al cabo de un rato ya no podian soportar la curiosidad , pues nadie venia a informarles sobre lo sucedido.asi que Larquelië le propuso a su hermana ir a ver que sucedia con sus propios ojos , a lo que Arquallë repondio que si , porque le gustaba desfiar al peligro, y aventurarse al campo de batalla si que seria encontarse cara a cara con el peligro.asi que las dos elfas salieron de casa , sin llevar abslutamente nada pues solo pensaban ir a echar un vistazo...
el problema de ir solo a echar un vistaso era que sin saber porque se eestarian introduciendo a la batalla en la cual ellas saldrian victoriosas,
ellas llegaron al campo de batalla y desde una loma vieron la cruel batalla, ellas por instinto o por desafiar al miedo, se acercaron mas y mas a la batalla y en un unto se sintieron como guerreras y entraron a la batalla
una llama les ardia en el corazon , y se metieron ente las filas dispestas a matar orcos y sirvientes de Sauron , ambas eran hábiles con la espada , pues su padre desde pequeñas les habia enseñado a esgrimir estas armas.asi las dos jovenes hermanas sintieron una fuerza extraña que le corria por las venas , lcharon con e enemigo hasta que Arquallë , la mas pequeña se sintio exausta y le pidio a su hermana que se escabulleran uera de la batalla. Larquellë acepto y mientras cautelosamente se hacian a un lado de las filas enemigas una lluvia de flechas les sumbo por encima de las cabzas y las elfas se estremeieron.calleron l suelo esperando no ser vistas pero ya era demasiado tarde: una dosena de orcos las hbin visto y venian hacia ellas encabezados por un isengardo: Shuttsha, alto y feroz avanzaba hacia ellas
Larquellë, se levanto y esgrimio la espada al igual que su hermana,no se dejarian vencer , se movieron agilmente entre los orcos matandolos uno a uno, pero eran demasiados, pronto se vieron acorraladas se tomaron de las manos y con un ultimo esfuerzo para sobrevivir acestaron otro golpe, de repente al otro lado sono un cuerno, un grupo de elfos acudia en su ayuda.
Asustados por el sónido del cuerno, los orcos retrocedieron unos pasos. No obstante, no morirían a manos de elfos sin combatir antes. Los orcos lanzaron sus ultimos ataques contra las dos hermanas, sin mucho éxito. Solo uno de los orcos, consiguió herir. Una de sus estocadas dió en el brazo de Larquelië, la cual se estremeció mientras su hermana la protegia. Los elfos llegaron y acavaron con los orcos. La hérida del brazo de la elfa no tenía buen aspecto. La batalla continuaba pero las dos hermanas se retiraron. Tres elfos se fueron con ellas esta vez.
Caminaron por el profundo bosque, y cual fué su sorpresa al encontrar entre los arboles a Shuttsha, quien se había escabuyido de la batalla persiguiendo a las hermanas. Los 5 elfos, incluyendo a Larquelië, combatieron contra el. La pelea fué dura. El orco parecía ser incansable, y su fuerza era mucho mayor que la de los elfos. La batalla se prolongó minutos más. Un golpe del arma de Shuttsha rebano el brazo de uno de los elfos, que cayó al suelo. Al final el orco murió, y las hermanas intentaron curar al herido, pero era demasiado tarde. Cuando ya había muerto y le quitaron el casco descubrieron tras el un rostros que ya conocían. Era el rostro de su tío. En un momento un mar de lagrimas cayó por las megillas de las hermanas. Arquallë, ansiosa por vengar la muerte de su tío decidió volver a la batalla. Larquelië también lo intentó pero su hermana no la dejó, y hizo que los dos elfos la acompañasen a su casa. Así, sin poder evitarlo, Larquelië vió poco a poco como su hermana se adentraba en la oscuridad, una oscuridad de la cual podría no volver a salir.