Cuando el señor Bulbo Bolsillo de Bolsillo Abierto no anunció que muy pronto celebraría su cumpleaños centésimo undécimo, hubo muchos comentarios e insultos en Bobbiton.
Bulbo era muy pobre, pero igual había sido el asombro de la comarca durante sesenta años, desde su memorable desaparición e inesperado regreso. La pobreza que había traído de ese viaje fue la desilusión de todo Bobbiton. Aunque no vino con las manos vacías, había traído una patata y un diente de dragón, con este diente asombro mas a los Bobbits.
El primo mayor, y el favorito de Bulbo, era el joven Froto Bolsillo. Cuando Bulbo cumplió noventa y nueve años adoptó a Froto como heredero de la Patata, el diente de Smagoo y sus demás pertenencias y lo llevo a vivir consigo a Bolsillo Abierto. Ocurría que Bulbo y Froto cumplían años el mismo día: el 22 de septiembre. En aquella época, Froto estaba todavía en la ‘’veintena’’,como los Bobbits llamaban a los irresponsables veinte años que median entre los diecinueve y los veintiuno (ya era notable la estupidez de los Bobbits) .
Pasaron doce años más. Los Bolsillos habían dado siempre pésimas fiestas de cumpleaños en Bolsillo Abierto; pero ahora sé tenia entendido que algo muy excepcional se planeaba para el otoño. Bulbo Cumpliría Ciento once años y Froto veinte.
Las lenguas se empezaron a moverse en Bobbiton y Desaguadero, pues estaban practicando para morfarse todo lo que habría en la fiesta. Nadie practicaba mas que el viejo Hamon Gamyi, conocido comúnmente como ‘’el Tío’’, había cuidado el jardín de Bolsillo Abierto durante cuarenta años y anteriormente había ayudado al viejo Cagada en la misma tarea, pues esperaba comerse esa vieja y rica patata. Ahora que envejecía y no podía ni moverse (puesto que esta paralítico), el cargo le quedaba a su hijo mayor, Zam Gamyi. Tanto el padre como el se llevaban muy bien con Bulbo y Froto.
Era un día Horroroso una tormenta estaba sobre Bobbiton, pero cualquier cosa hacia Froto para no ayudar en Bolsillo Abierto. Estaba en su casa del árbol tirando piedras con una gomera a aquel que pasara, cuando de repente se escucha una voz ronca y desafinada ‘El camino es largo, me duelen las patas, tengo hambre, si tuviera una Ginebra me la Tomaría, poco a poco…’, provenía de una carreta que se acercaba.
Cuando se acerco la carreta Froto dijo seriamente –Llegas tarde-
-Un mago nunca llega tarde, sino que llega a la hora que a el se le canta, excepto que encuentre una Elfa hermosa en el camino que tenga veinte años, bañándose desnuda en un lago… – Respondió el viejo Babeándose la barba.
-Sécate la baba… – dijo froto
-Ja, ja, ja, ja… – Rieron los dos.
-¡Gandulfo!- Grito Froto.
-¡Roto…digo, ¡Froto!- Respondió Gandulfo.
-¿Que te trae aquí Gandulfo?- pregunto Froto.
-Es que estaba aburrido y pensé, porque no voy a molestar al viejo Bulbo y de paso ver si puedo sacarle algo de dinero. – dijo Gandulfo.
-¿Como?, ¿No vienes para el cumpleaños de Bulbo?…- dijo Froto.
-Claro… claro-dijo Gandulfo alterado.
-A estado muy raro últimamente, comenta que quiere ver Elfas del bosque desnudas… y no sé que otras cosas. Le ofrecí mi póster de ‘’75 Elfas del Bosque Completamente desnudas’’ pero no lo acepto.- Dijo froto -¿vos lo queres al póster?
-No, no gracias, a mí ya no se me para como antes… hoo… como añoro esas viejas noches frías… –respondió Gandulfo.
-Sabes que aquí no te quieren mucho, ¿no Gandulfo? ¿Me Podrías decir por que?… –pregunto Froto a Gandulfo.
-Te juro que lo del 11 de septiembre no tengo nada que ver, las torres se cayeron sin querer queriendo- respondió Gandulfo sobresaltado.
-No, no eso no… lo otro.- respondió Froto.
-¿Qué?, ¿Lo del baño de Bulbo? Te juro que yo no tire el petardo en el inodoro… –Respondió Gandulfo mas sobresaltado.
-No, eso tampoco… – seguía respondiendo Froto.
-¿Qué? ¿Lo de la cocina? Te juro que yo había matado a la gallina antes de ingresarla en el horno- Respondió Gandulfo más y más sobresaltado.
-No el otro acontecimiento… el de un drogón… –dijo Froto confundido.
-Ah, pero yo no tuve la culpa de que tu tío se drogase o enviciase por fumar hierbas y sahumerios de Mar Iguana.- Respondió Gandulfo
-¡NO! El otro hecho… –dijo Froto.
-¡Ah!, Vos hablas del DRAGÓN, pero yo no tuve la culpa de que mis amigos enanos se convirtieran en secuestradores.-Respondió Gandulfo por fin acertando en el hecho.
-¡Bueh’!, si vos lo decís te creo… –dijo Froto.
Siguieron el camino y de pronto un grupo de Bobbits pequeños de altura y de edad comenzaron a arrojarles piedras y gritar – ¡Cohetes, Petardos, Torpedos!… ¡Larga algo viejo amarrete o si no, no pasas!-.
-¡Que!, ¿Movete?, ¿Qué tardo? Yo no tardo un carajo y ya no me tiro pedos pendejos de mierda. – Respondió Gandulfo sin entender nada de lo que le habían dicho los pequeños.
-Me parece que quieren fuegos- Respondió Froto.
-¿Qué? ¿Ya fuman estos pibes?, Tomen… – dijo Gandulfo entregándole una bolsa de medio kilo de Mar Iguana y unos fósforos a los pequeños Bobbits.
-¡Gracias, viejo zordo!- respondieron los pequeños mientras se fumaban la Mar Iguana.
-¡Que!, Yo no soy un viejo gordo.-Respondió Gandulfo otra vez sin entender nada.
-Gandulfo, pedían fuegos artificiales, no fuego para fumar y menos Mar Iguana. –Respondió Froto -déjame aquí en lo de Alfonso, voy a ver si le puedo robar algunos vinos.–
-¡Tráeme algunos para mí!-dijo Gandulfo.
Y Gandulfo siguió el viaje hacia la casa de Bulbo canturreando, mientras viejos Bobbits lo miraban con cara de amargados.
-‘El vino que tiene Asunción, no es blanco ni tinto ni tiene colooooor…’- canturreaba desafinadamente Gandulfo ignorando las miradas de la chusma.
-Al fin, fiuuu… – suspira Gandulfo, al llegar a Bolsillo Abierto.
-Toc, toc, toc- suena la puerta, -shhhh… – hace la lechuza…
-¡¡Si es un Testigo de Jeovas, no hay nadie!!- Se escucha una voz desde adentro de la casa.
-¿Y para un viejo amargado… digo un viejo amigo tampoco estas?- pregunto Gandulfo.
De pronto se abre la puerta, un Pequeño Bobbit sale de ella y grita –¡¡¡García!!!-
-No, soy Gandulfo… –dijo Gandulfo.
-¡¡¡Gandulfo!!!, Ven pasa. No se le puede abrir la puerta a nadie en estos tiempos-explico Bulbo.
-¿Quieres Vino?- Pregunto Bulbo.
-No gracias, solo Té… ee… pido un Parrales de los Tukitos cosecha del Doscientos treinta y tres antes de Cristo, envasada por el propio Tukito Tira Gómez, y si puede ser con hielo- Respondió Gandulfo.
-eh… cre… o… que tengo una…, ve a la mesa que ya te voy a servir-Dijo atontado Bulbo.
-Froto sospecha algo- dijo Gandulfo.
-Claro que sospecha, es un Bolsillo, no un tarado Soplamocos- respondió Bulbo orgulloso de Froto.
-Toma Gandulfo… tu vino–dice Bulbo mientras le sirve el vino.
-Gracias- respondió Gandulfo.
-Gandulfo, quiero ver Elfas desnudas… y también montañas si puede ser-dijo bulbo.
-Si ya me ha comentado Froto, ahora dime, ¿por qué no aceptasteis el póster?-pregunto Gandulfo sorprendido.
-Ah, ese póster… bueno, es que una persona como yo, mayor de edad, con años de experiencia, con dolor de espalda, con una jubilación pobretona, no creo que pueda aceptar como premio una revista porno- dijo Bulbo ironizándose.
Gandulfo lo miro serio y amenazador a Bulbo. –¡Habla!-grito.
-¡Bueno!, ¡me compre una!, ¿listo?¿contento?-dijo bulbo declarando.
-Jajaja, si!- respondió Gandulfo feliz-Si… si me la prestas…-
-Ok!, acá la tenés!-dijo Bulbo Indignado.