El lembas era una especie de galleta muy nutritiva que los Elfos utilizaban como alimento en largos trayectos. La palabra lembas es sindarin, derivada del sindarin antiguo lenn-mbass, que significa «pan de viaje», mientras que en quenya el nombre apropiado era coimas, «pan de vida».
Cuando la Compañía del Anillo partió de Lórien, los Elfos les entregaron este sustento como ayuda en el largo viaje que tenían por delante. Sin duda, les fue de gran ayuda, especialmente para Frodo y Sam.
«Por la mañana, mientras comenzaban a embalar las pocas cosas que les quedaban, unos Elfos que hablaban la lengua de la Compañía vinieron a traerles regalos de comida y ropa para el viaje. La comida consistía principalmente en galletas, preparadas con una harina que estaba un poco tostada horneada de un tono marrón claro por fuera, y que por dentro era de color cremoso crema. Gimli tomó una de las galletas y la miró con ojos dudosos.
–Cram -dijo a media voz mientras mordisqueaba una punta quebradiza. La expresión del Enano cambió rápidamente y se comió todo el resto de la galleta saboreándola con delectación.
-¡Basta, basta! -gritaron los Elfos riendo-. Has comido suficiente para toda una jornada.
-Pensé que era solo una especie de cram, como los que preparan los Hombres de Valle para viajar por el desierto las tierras salvajes -dijo el enano.
-Así es -respondieron los Elfos-. Pero nosotros lo llamamos lembas o pan del camino, y es más fortificante que cualquier comida preparada por los Hombres, y es más agradable que el cram, desde cualquier punto de vista».
La Comunidad del Anillo, Adiós a Lórien, p.433-434
También en la Primera Edad Melian se las había ofrecido a Beleg cuando este partió de Menegroth en busca de Túrin:
«-Otro don te daré, Cúthalion -dijo Melian-, que te será de ayuda en el desierto las tierras salvajes, y también ayudará a quienes tú escojas. -Y le dio una ración de lembas, el pan del camino de los Elfos, envuelto en hojas de plata, y las hebras que lo ataban estaban selladas en los nudos con el sello de la Reina, una oblea de cera blanca moldeada como la flor de Telperion; porque de acuerdo con las costumbres de los Eldalië, solo a la reina cabía guardar o dar lembas. En nada mostró Melian un más grande favor a Túrin que en este regalo; porque los Eldar nunca antes habían permitido que los Hombres consumieran este pan del camino, y rara vez volvieron a hacerlo».
El Silmarillion, De Túrin Turambar, p.275-276
Tolkien estuvo interesado en el origen del lembas, y en algún momento de la década de 1950 escribió un texto de dos páginas con el título Del lembas: «¿Mana i∙coimas Eldaron?» maquente Elendil. Años más tarde, en 1968 o después, redactó otros dos breves textos. A partir de ellos conocemos varias cosas sobre esta elaboración élfica.
En el texto Del lembas se dice que «los Eldar dicen que recibieron este alimento de los Valar, al principio de los días del Gran Viaje. Porque estaba hecho de un cereal que Yavanna creó en los campos de Aman, y les envió un poco por medio de Oromë para socorrerlos en la larga marcha» (Los Pueblos de la Tierra Media, p.460-461)
Sin embargo, en uno de los otros textos redactados en 1968, Tolkien presenta una versión distinta: el cereal fue un regalo de Manwë y Varda, traído por Oromë como don especial para los Elfos:
«En las leyendas élficas, Oromë les enseñó el secreto de la elaboración [del] pan de viaje, una preparación esencial para el Gran Viaje a la Costa Occidental. Llevó, como un regalo de Manwë y Varda, la semilla del trigo»
La Naturaleza de la Tierra Media, p.321
El cereal era una planta resistente que solo necesitaba un poco de luz solar para madurar y podía sembrarse en cualquier estación salvo en épocas de heladas, y brotaba y crecía con rapidez. Los Eldar lo cultivaban en tierras guardadas y claros iluminados por el sol. Las espigas se recolectaban a mano, sin guadaña ni hoz, y los tallos blancos se usaban para tejer cestos en los que se almacenaba el grano, que se conservaba a salvo de roedores, moho y otros males.
El arte de la elaboración del «pan del camino» fue enseñado por Oromë a las llamadas «mujeres del pan».
«Como venía de Yavanna, la reina o la más noble de las mujeres elfas de cualquier pueblo, grande o pequeño, tenía la custodia y el don del lembas, por cuya razón eran llamadas massánie o besain, la Dama, o la dadora de pan».
Los Pueblos de la Tierra Media, Del lembas, p.461
«[Oromë] instruyó a los Quendi con respecto a su cultivo, cosecha y almacenaje; pero la molienda de la harina, su amasado y la cocción del «pan» (sin levadura) fueron encomendadas a las «mujeres del pan».
Traducción mejorada de La Naturaleza de la Tierra Media, p.321
Solo unas pocas conocían la forma de hacer este sustento tan especial. Y al final de la Tercera Edad, únicamente Galadriel y Arwen conservaban este conocimiento.
«Desde la espiga hasta la galleta a nadie se le permitía tocar el grano, salvo a las mujeres elfas llamadas Yavannildi (Ivonwin para los Sindar), las doncellas de Yavanna; y el arte de hacer el lembas, que habían aprendido de los Valar, era un secreto entre ellas, y así lo ha sido siempre».
Los Pueblos de la Tierra Media, Del lembas, p.461
«Galadriel era una de las principales herederas del arte. Sin embargo, en el momento de El Señor de los Anillos solo en Lórien sobrevivió el Grano del Oeste, y el arte solo era conocido por ella [Galadriel] y por su hija Celebrían (esposa de Elrond), y por Arwen, la hija de esta. Con la partida de Galadriel y la muerte de Arwen, el Grano del Oeste y el pan de viaje se perdieron para siempre en la Tierra Media».
La Naturaleza de la Tierra Media, p.322