¿Pero sucedió lo mismo en el caso de Elros y sus hijos? Podría pensarse que los descendientes de Elros, a diferencia de los hijos de Elrond, no tuvieron capacidad de elección y dejaron de ser considerados Medio Elfos. Véase el siguiente párrafo:
«Elros fue el primer rey de Númenor, conocido luego por el nombre alto élfico de Tar-Minyatur. Los descendientes de Elros tuvieron larga vida, pero siguieron siendo mortales. Más tarde, cuando se volvieron poderosos, lamentaron amargamente la elección de su antepasado, pues deseaban la inmortalidad en el curso de la vida del mundo, que era el hado de los Eldar, y murmuraron contra la Prohibición.»
El Señor de los Anillos. Apéndice A.
Si bien podría parecer que la elección de Elros determinó también la raza de sus hijos, Tolkien, en un texto de 1959, atribuyó a Vardamir, hijo mayor de Elros, la misma categoría que Arwen:
«[Eärendil] no obtuvo permiso para regresar a la Tierra Media, pero sí la gracia (de Eru a través de Manwë) de que sus hijos, siendo Medio-elfos a ambos lados […] podían (a) elegir a qué pueblo pertenecer, y (b) tener en ambos casos «una juventud larga y hermosa» […] y que esto se extendería a la segunda generación: de ahí Elrond-Arwen y Elros-Vardamir.»
La Naturaleza de la Tierra Media, p.85
Observa Carl F. Hostetter que este pasaje «parece ser la única sugerencia en los escritos de Tolkien a efectos de que Vardamir se pareciera a Arwen de entre los Medio-elfos, y también de que disponía de una «elección de pueblo»» (ibid., p.89 nota 12). Así pues, según este fragmento, la elección de destino no implicó un cambio en la raza.
No obstante, el caso de Tuor introduce una posible excepción a todo lo anterior. Tuor, hijo de Huor, fue un Hombre elegido por el Vala Ulmo para advertir del peligro a la ciudad de Gondolin. Sobrevivió a su caída y, cuando ya era mayor, el deseo del mar lo invadió y, junto con su esposa Idril Celebrindal, navegó hacia el Oeste. Se dice lo siguiente:
«Pero en días posteriores se cantó que solo Tuor, entre los Hombres mortales, llegó a ser miembro de la raza mayor, y se unió con los Noldor, a quienes amaba; y su destino quedó separado del destino de los Hombres.»
El Silmarillion. De Tuor y la caída de Gondolin. p.334
Aquí parece apuntarse a un caso singular, en el que Tuor recibe el destino de los Elfos y es contado entre ellos. Al respecto, en la carta nº 153, Tolkien indicó que:
«Siendo la Inmortalidad y la Mortalidad dones especiales de Dios a los Eruhíni (en cuya concepción y creación los Valar no tuvieron parte alguna), debe suponerse que ninguna alteración de especie fundamental podía ser efectuada por los Valar aun en un caso único: los de Lúthien (y Tuor) y la situación de sus descendientes fue un acto directo de Dios.»
Cartas, n º 153, p.228-229
Esta «alteración de especie», sin embargo, no obliga a concluir un cambio de raza. En el caso de Lúthien, por ejemplo, no se produjo tal cambio, sino una modificación de su destino. Así pues, la frase sobre Tuor que «llegó a ser miembro de la raza mayor» podría entenderse en sentido literal; pero también cabe interpretarla como una forma de expresar su integración entre los Elfos, o considerar que el pasaje pertenece a una época muy temprana —un añadido al texto del Quenta de 1930— que no fue revisado posteriormente, cuando muchas reglas y principios del legendarium no existían en ese momento.
Con todo, resulta significativo que, en el relato del viaje de Eärendil, se diga que «Eärendil, el primero entre los Hombres vivientes, pisó las costas inmortales» (El Silmarillion, p.338). Si Tuor, su padre, hubiera llegado anteriormente a Aman en condición de Hombre, esta afirmación resultaría difícil de sostener. Esto podría interpretarse como un indicio de que Tuor había dejado de contarse entre los Hombres, lo que reforzaría la idea de un cambio en su raza. Aún así, también cabe entender la expresión como una fórmula narrativa que no tiene en cuenta un caso tan excepcional como este.