Túrin, sin quererlo, acabó con la vida de su más querido amigo, y la hoja quedó roma y opaca. Después de reforjar la espada en Nargothrond, su hoja negra comenzó a brillar con un fuego pálido. Ya rebautizada como Gurthang, juntos realizaron grandes gestas, tantas, que a su portador se le empezó a conocer con el nombre de Mormegil: La Espada Negra. Esta espada no tenía propiedades mágicas como otras, pero es la única en todo el legendarium de Tolkien con personalidad propia y con el don de la palabra. Los trozos de Gurthang reposan junto a los de Túrin. Según se cuenta, Túrin, como representante de todos los hombres, será quien dé muerte a Morgoth, con su espada Gurthang, en la Dagor Dagorath, la gran batalla.
-Angrist:
En síndarin, “Cortador de Hierro”, es el cuchillo forjado por Telchar, el gran armero de Nogrod. Curufin, uno de los hijos de Feanor, creador de los silmarills, fue su portador. Pero Beren se lo arrebató, y lo usó para sesgar un silmarill de la Corona de Hierro del mismísimo Morgoth. Beren intento hacer lo mismo con las otras dos joyas mágicas restantes de la corona, pero el cuchillo se partió. Hay que señalar que en los Cuentos Inconclusos, Beren usa un cuchillo corriente. La implicación de Curufin en los acontecimientos fue añadida después.

Historia:
Porque además de Nársil, la espada de Elendil, Telchar creó el cuchillo con el que Beren logró cortar uno de los tres silmarils de la corona de hierro de Morgoth: Angrist, el “Hendidor de Hierro”, que Beren colgaba sin vaina a su lado, y cuya hoja podía partir el hierro como si fuera madera verde. Telchar, el gran herrero de Nogrod, le entregó el cuchillo a Curufin, a quien Beren arrebataría para llevar a cabo la misión que le haría digno de la mano de Lúthien a los ojos de Thingol. Solo así podría desposarla, y después de cortar un silmaril, Beren intentó hacer lo mismo con los otros dos, pero Angrist se partió, y uno de sus fragmentos hirió la mejilla de Morgoth, despertándole del hechizo de Luthien. Beren huyó sin Angrist de Angband.
Cuando Curufin y Celegorn intentaron secuestrar a Lúthien en el bosque de Brethil durante la Primera Edad, Beren acabó despojando de sus armas y de su equipo a Curufin, y entonces tomó su cuchillo y se lo llevó.

El cuchillo es descrito por primera vez en varios relatos y poemas de las Baladas de Beleriand, donde se nos cuenta que fue forjado por los enanos malvados de Nogrod. Esta naturaleza malvada de la hoja fue difuminada en la versión que se publicó. Pero siempre mantuvo su origen enano. En las primeras versiones, el cuchillo se sacó de las cocinas de Tevildo y fue forjado por Belegost, pero no se convirtió en Angrist hasta versiones posteriores y el Silmarillion, donde ya se nos cuenta que fue la hoja de Curufin, que fue forjada por Telchar en Nogrod. Beren y Lúthien vuelve a introducir los dos relatos, y los enanos que traicionan, a la versión final publicada en 2017.
-Andúril/Nársil:
Nársil fue forjada durante la Primera Edad por el mayor de los herreros enanos, los más grandes maestros del oficio: Telchar, que imbuyó en la espada la capacidad de brillar con la luz del sol y de la luna. Así, “la espada de Elendil llenó de miedo a los orcos y los hombres”. Pero se quebró, y su luz se extinguió. Miles de años después, Aragorn llevó sus restos a Rivendel, y allí se forjó de nuevo, y se llamó Andúril, La Llama del Oeste. Fue reforjada por herreros élficos y en su hoja se dibujaron siete estrellas entre la Luna creciente y los rayos del Sol, y sobre ellas se escribieron numerosas runas, porque “Aragorn, hijo de Arathorn, iba a la guerra en las fronteras de Mordor. Muy brillante era esa espada cuando se hizo entera de nuevo; la luz del sol brillaba roja, la luz de la luna brillaba fría, y su borde era duro y afilado. Y Aragorn le dio un nuevo nombre y la llamó Andúril, Llama del Oeste”…
La espada estaba inundada del simbolismo del linaje de Elendil y del poder del reino de Númenor. Las siete estrellas representan el emblema heráldico de Elendil. Una estrella por barco, para los siete que llevaron los siete palantir desde la isla de Númenor hasta la Tierra Media. Según dejó escrito el propio profesor, el nombre original de la espada, Nársil, “simboliza las principales luces celestiales, el Sol y la Luna, como enemigos de la oscuridad“.

Aragorn se refiere a ella como la “espada que se quebró”, y está inundada de fuertes vínculos con las leyendas artúricas. La elfa Galadriel regala a Aragorn una vaina mágica, a quien después le dice: “la hoja que se saque de esta vaina no se manchará ni será quebrada ni incluso en la derrota”. La vaina de Excálibur, por otra parte, garantiza que su portador “nunca perderá sangre ni será gravemente herido”. La vaina élfica de Andúril revela los motivos por los cuales la espada fue forjada, estaba cubierta con una tracería de flores y hojas labradas en plata y oro, y sobre ella estaban incrustadas en runas élficas formadas por numerosas gemas el nombre Andúril y el linaje del arma.
Tanto Nársil como la Espada en la Piedra de Arturo están rotas, y así como Nársil encuadra la tercera edad de su mundo, desde que corta la mano de Sauron hasta que sirve a Aragorn para destruir el poder del señor oscuro y proclamarse Rey, Excálibur delimita el reinado de Arturo. Por último, pero no menos importante, ambas espadas conducen a ambos reyes hasta el triunfo.