John Hubbard

John Hubbard es un director de casting vinculado durante décadas al cine británico e irlandés. Su nombre rara vez ocupa los titulares, pero aparece en los créditos de las seis películas de la Tierra Media dirigidas por Peter Jackson: las trilogías de El Señor de los Anillos y El Hobbit.

Junto con su esposa, Ros Hubbard, fundó Hubbard Casting en 1976. La empresa desarrolló su actividad desde Londres e Irlanda y terminó convirtiéndose en un negocio familiar. Sus hijos, Amy y Dan Hubbard, siguieron el mismo oficio. En las películas de Tolkien, John trabajó precisamente con Amy, acreditada como Amy MacLean durante la primera trilogía y como Amy Hubbard en la segunda. [1]

El reparto británico de El Señor de los Anillos

La participación de Hubbard en la Tierra Media comenzó con El Señor de los Anillos: La Comunidad del Anillo. John Hubbard y Amy MacLean asumieron el casting británico de la producción, dentro de un equipo repartido por varios países. Victoria Burrows trabajó desde Estados Unidos, Liz Mullane desde Nueva Zelanda y Ann Robinson desde Australia. La misma estructura continuó en Las Dos Torres y El Retorno del Rey. [2]

Aquella división respondía a la escala del proyecto. Peter Jackson necesitaba buscar actores en mercados muy distintos y reunir un reparto capaz de convivir durante un rodaje prolongado en Nueva Zelanda. Algunos personajes ya tenían una imagen muy asentada entre los lectores. Otros exigían encontrar intérpretes poco conocidos que pudieran crecer con las películas.

El trabajo de Hubbard se concentró en buena parte del talento procedente del Reino Unido e Irlanda. Su labor abarcaba la búsqueda de candidatos, las primeras lecturas, las pruebas grabadas y el contacto entre actores, representantes y producción. A partir de ahí, Jackson y sus colaboradores tomaban las decisiones finales.

Las audiciones de Merry y Legolas

Dominic Monaghan recordó años después que John Hubbard dirigió su prueba para El Señor de los Anillos en Londres. El actor leyó una escena genérica y, al terminar, Hubbard le pidió que esperara para hablar sobre su disponibilidad. Dos días después recibió una llamada: le habían ofrecido el papel de Merry. [3]

El caso de Orlando Bloom muestra otro aspecto del trabajo de casting, la memoria para reconocer a un actor antes de que llegue su oportunidad. Bloom había conocido a Ros y John Hubbard cuando tenía unos diecisiete años, durante una de sus primeras reuniones profesionales en Londres. Los Hubbard conservaron su nombre y lo llamaron cuando comenzó la búsqueda de intérpretes para la trilogía.

Bloom hizo primero una prueba para Faramir. Más tarde le propusieron leer para Legolas, personaje con el que acabaría debutando en una gran producción internacional. Todavía estudiaba en la Guildhall School of Music and Drama cuando recibió la noticia. John y Ros Hubbard habían visto posibilidades en él antes de que contara con una carrera cinematográfica reconocible. [4]

Estas historias permiten entender el casting como algo bastante menos mecánico que revisar fotografías y currículos. Un director de casting observa cómo escucha un actor, qué hace cuando termina de hablar y qué posibilidades ofrece para un personaje distinto del que llevaba preparado. A veces la decisión nace de una prueba concreta. Otras veces empieza años antes, durante una reunión que parecía rutinaria.

El regreso con El Hobbit

Más de una década después, John Hubbard volvió a trabajar en una adaptación de Tolkien. En las tres películas de El Hobbit compartió la responsabilidad del casting británico con Amy Hubbard. Victoria Burrows y Scot Boland trabajaron desde Estados Unidos, mientras Liz Mullane, Miranda Rivers y Ann Robinson atendieron otros territorios. [5]

La nueva trilogía planteaba una dificultad particular. Peter Jackson necesitaba formar la compañía de Thorin, un grupo de trece enanos con suficiente personalidad individual para que el espectador pudiera reconocerlos incluso bajo pelucas, barbas y prótesis. Al mismo tiempo, el actor elegido para Bilbo tenía que sostener el relato desde una interpretación contenida y muy británica.

Martin Freeman terminó encarnando al hobbit. Había enviado una prueba grabada cuando Guillermo del Toro todavía figuraba como director. Tras la salida del cineasta mexicano, Peter Jackson mantuvo su interés por Freeman y llegó a reorganizar varias semanas del rodaje para que pudiera cumplir sus compromisos con Sherlock. La elección explica bien la clase de resultado que buscaba el equipo de casting: un actor capaz de transmitir comodidad doméstica, humor seco, irritación y valor sin convertir a Bilbo en un héroe convencional. [6]

La entrevista con El Anillo Único

John y Ros Hubbard visitaron Madrid el 8 de abril de 2011 para impartir una clase magistral dirigida a actores. Al finalizar, concedieron una entrevista a El Anillo Único centrada en el proceso de selección de El Hobbit, cuyo rodaje acababa de comenzar en Nueva Zelanda. La conversación también circuló entre medios tolkiendili internacionales, como TheOneRing.net. [7]

John explicó que habían visto a numerosos actores en Londres y que el equipo utilizó una página web para organizar convocatorias, materiales y pruebas a distancia. Parte de las audiciones se enviaba por internet y se coordinaba con Nueva Zelanda. Hoy parece un procedimiento normal, pero en 2011 ayudaba a resolver una producción repartida entre continentes, con muchos personajes todavía sujetos a rumores y negociaciones.

La entrevista deja ver a un profesional más interesado en el trabajo del actor que en alimentar la expectación alrededor de los nombres. Hubbard hablaba de pruebas, disponibilidad y búsqueda. Era la parte menos vistosa de una superproducción, aunque de ella dependía que Bilbo, Thorin y su compañía funcionaran como personajes antes de que comenzaran el maquillaje o los efectos digitales.

Una carrera fuera de la Tierra Media

La relación de John Hubbard con Tolkien ocupa una parte muy reconocible de su filmografía, pero Hubbard Casting trabajó en muchas otras producciones. Entre sus títulos figuran The Commitments, Evita, La momia, El código Da Vinci, United 93, El mito de Bourne y El ultimátum de Bourne. [8]

En 2011, John y Ros recibieron uno de los premios Oscar Wilde concedidos por la US-Ireland Alliance. El reconocimiento coincidió con el vigésimo aniversario de The Commitments, película cuyo reparto había tenido una importancia especial para el cine irlandés. A lo largo de su carrera, la pareja colaboró en los primeros pasos profesionales de actores como Kate Winslet, Colin Farrell, Jonathan Rhys Meyers y Orlando Bloom. [9]

Su lugar en las adaptaciones de Tolkien

La aportación de John Hubbard a la obra cinematográfica de Peter Jackson se encuentra, ante todo, en los rostros. Participó en la formación de dos repartos separados por más de diez años y trabajó con actores que debían interpretar personajes conocidos, discutidos y queridos por generaciones de lectores.

Su nombre aparece detrás de Merry, Legolas, Bilbo y buena parte de los intérpretes británicos e irlandeses que viajaron a Nueva Zelanda. Algunos ya contaban con una carrera consolidada. Otros llegaron casi recién salidos de las escuelas de interpretación. Esa mezcla dio a las películas una identidad difícil de separar hoy de la Tierra Media.

Para el público tolkiendil, John Hubbard pertenece a ese grupo de profesionales cuyo trabajo permanece fuera de plano, pero termina fijando para siempre la voz, el gesto y el rostro de los personajes de Tolkien.

Referencias

[1] Hubbard Casting fue fundada por Ros y John Hubbard en 1976 y continuó como empresa familiar.

[2] Los créditos de la trilogía identifican a John Hubbard y Amy MacLean como responsables del casting británico.

[3] Dominic Monaghan relató que John Hubbard dirigió su audición y le comunicó posteriormente que había conseguido el papel.

[4] Orlando Bloom explicó su relación previa con Ros y John Hubbard y sus pruebas para Faramir y Legolas.

[5] John y Amy Hubbard aparecen acreditados en las tres películas de El Hobbit.

[6] Martin Freeman describió su prueba grabada y Peter Jackson explicó por qué modificó el calendario para conservarlo como Bilbo.

[7] La entrevista tuvo lugar durante la visita de los Hubbard a Madrid en abril de 2011.

[8] La agencia de representación de John y Ros Hubbard recoge sus principales trabajos en cine y televisión.

[9] Ros y John Hubbard recibieron el reconocimiento de los Oscar Wilde Awards en 2011.