Carta 71

Resumen

Las cartas de Christopher llegaban sin cesar y Tolkien envidiaba el destino de su hijo en África, lo que le despertaba una curiosa sensación de nostalgia. Tolkien no había dormido, en parte debido al ruido ensordecedor del tráfico, pero también porque estaba absorto en Frodo. El capítulo sobre Ella-Laraña y Kirith Ungol lo había reescrito varias veces y le había exigido mucho esfuerzo. Además de trabajar en El Señor de los Anillos, había construido un gallinero y un corral para los pollitos.

Tolkien esperaba que Christopher pudiera conseguir más días libres para conocer la auténtica África, lejos de los «sirvientes menores de Mordor». Consideraba a los Orcos una creación tan real como cualquier otro elemento de la ficción «realista». En la vida real, están en ambos bandos. En las alegorías, el bien está en un bando, mientras que las diversas formas del mal se encuentran en el otro. En la vida real (externa), ambos bandos son una alianza heterogénea de Orcos, bestias, demonios, hombres sencillos, naturales y honestos, y ángeles (aunque sí que importaba si tu capitán se parecía a un orco).

Tolkien dijo que no soportaba Gaudy Night. Había seguido a P. Wimsey desde sus atractivos comienzos, pero había llegado a sentir por él y por su Harriet un rechazo que no superaba el que sentía por ningún otro personaje de la literatura que conociera. Busman's Honeymoon le daba náuseas.

Referencias

1. Esta ficha se ha importado inicialmente de TolkienGateway.net el día 27/05/2026.