Carta 205
Prefacio
Christopher Tolkien, profesor universitario en Oxford, presentó una ponencia titulada «Bárbaros y ciudadanos», sobre los héroes de las leyendas nórdicas vistos desde perspectivas diferentes por los poetas germánicos y los escritores romanos. Su padre asistió a la lectura.
Resumen
«Una actuación excelente», declaró Tolkien. Había sido lo suficientemente interesante como para mantener los ojos abiertos y la atención centrada durante toda la representación, a pesar del trabajo y el ajetreo incesantes de las primeras horas del día. También sintió orgullo paternal; la satisfacción de no haber fracasado del todo en el papel que le correspondía, devolviendo así parte de la deuda que tenía con el pasado.
Tolkien dijo que entendía por qué Christopher cautivaba al público. Sus frases tenían vida y viveza, era claro, sin ser enfático, y dejaba que su material hablara por sí mismo mediante la disposición y la estructura de las páginas. A Tolkien le gustó la historia de la charla, pero lo que más le emocionó fue la mención de «atta» y «Attila». Eso le hizo darse cuenta de lo puro que era como filólogo: aquellas sílabas hicieron que todo aquel gran drama histórico se llenara de sabor para él.
Nadie le creyó, dijo Tolkien, cuando afirmó que su extenso libro era un intento de crear un mundo para las lenguas que se ajustaran a su estética personal, pero era cierto. A alguien que preguntó de qué trataba El Señor de los Anillos le respondieron que Tolkien quería crear una situación en la que «Elen síla lúmenn' omentielvo» fuera un saludo habitual.
En cuanto al ámbito académico en su conjunto, Tolkien consideraba que la pelota estaba justo a los pies de Christopher.
Referencias
1. Esta ficha se ha importado inicialmente de TolkienGateway.net el día 27/05/2026.