Historia pública
Qué Hubiera Pasado Si... ?
Con la llegada del amanecer también llegó el despertar de Gandalf. El Peregrino Gris tras toda una noche había repuesto fuerzas suficientes, y fue Frodo quién se dio cuenta de su \"regreso\".
-¡¿Gandalf?!- exclamó sorprendido Frodo - Estás vivo!!! ¡Qué alegría!. pensábamos que te habíamos perdido entre las sombras.
- No mi querido Frodo, simplemente tuve un pequeño percance con el rayo que lancé a los Nazgûl, gajes del oficio, pero nada que no pueda solucionar una noche de descanso. Por cierto- el tono de voz de Gandalf se volvió más grave- ¿Y Sam?... Quiero tener unas palabras con él.
- No Gandalf, no te enfades,- dijo Frodo con voz suplicante- nos ha salvado la vida aún con la sangre de Pippin, sino hubiera sido por él el Anillo ya no estaría en mis manos y el Señor Oscuro hubiera abnegado la Tierra Media de una segunda oscuridad.
- Ya veo, así que me equivoqué al juzgarlo. Hasta los grandes magos nos equivicamos.... Ah Sam Gamyi, por cierto.. te debo una disculpa...
- Oh, nada señor Gandalf, ya sabe, mientras no me convierta en un monstruo......- dijo Sam susurrando-.
-Ja, ja, ja- rió Gandalf- nada de eso, te daré un uso mejor, acompañarás a Frodo hasta el final de su aventura y no le perderás de vista ni un solo segundo.
-¡¡¡¡Diablos!!!!- pensó Bilbo- ese hobbit siempre entrometiéndose en todo, en fin, las cosas se complican, pero cuanto más enrevesado más interesante es buscar la solución adecuada a mis problemas más inmediatos.
Tras un desayuno frugal y siguiendo las instrucciones de Gandalf, todo el grupo se puso en marcha hacia Bree, mucho camino quedaba por recorrer, los Jinetes Negros les seguían y el peligro acechaba...
[Editado por eldalie el 26-03-2004 22:33]
Todos los compañeros cogieron sus pertenencias y tras un longebo y repleto de alimentos desayuno partieron de nuevo, no les llevo mucho rato advertir que alguien o algo les seguia, pero no por tierra como en la última ocasion, esta vez les seguian por aire, era un cuervo, el enano Gloin se detubo y alzo la mano, ante el asombro de todos el cuervo cayó en picado para luego frenar y aposentarse sobre la mano del enano.
El cuervo comenzo a dar gritos y voces, y ante la sorpresa de todos el enano también, al fin de una apresurada y tensa conversación el cuervo echó a volar a toda prisa, el enano sudando como no lo había echo jamas dijo a los otros -La montaña solitaria está siendo asediada, hemos de ir en ayuda a nuestros hermanos enanos o perderemos de nuevo la montaña.
Varios minutos después se despidieron y partieron al galope mientras entonavan la vieja canción
!!!A mazmorras encantadas
y cavernas antiguas
hemos de ir
a recuperar el metal amarillo que nos fue robado
antes de que el dia nazaca ¡¡¡
Tras la apresurada partida de los enanos y de Bardo, Gandalf y los cuatro hobbits se quedaron solos.
- Apresurada despedida de Balin y compañía- suspiró Bilbo con tristeza- con lo que les echaba de menos y ahora que acaban de aparecer se van tan rápido como vinieron.....
- Querido Bilbo, duros son los tiempos que nos tocan vivir, pero necesaria es su partida- dijo Gandalf.
- La verdad es que no hay quién te entienda- dijo Merry enfurruñado- no hables como un mago y explícanos lo que quieres decir.
- Muy sencillo Meriadoc Brandigamo, si Erebor está siendo asediada también lo estará Valle de donde Bardo es Señor y por tanto el Señor Oscuro está atacando los distintos puntos de la Tierra Media para volver a dominarla y cuantos menos enemigos queden en pie mejor. Y recuerda Sauron os busca porque tenéis su Anillo y su única intención es encontrarlo, pues el Anillo anhela por encima de todo regresar a las manos de su dueño. Son un todo, el Anillo y el Señor Oscuro. Y nunca debe encontrarlo.
-Pues bien compañeros -dijo Frodo- tenemos que seguir adelante y con tu ayuda Gandalf pronto llegaremos a Rivendel, ¿verdad Gandalf?.
- Frodo, Frodo Bolsón poco ensombrece tu ánimo en este momento, no sé si tras llegar a Bree podré continuar el viaje con vosotros, espero noticias....
Tras decir esto la cara de los hobbits se llenó de tristeza sabiendo lo duro que se haría el viaje sin Gandalf.
- Bueno, no se hable más- dijo Sam con una gran sonrisa- lo que tenga que llegar llegará, además aún no estamos en Bree y puede que Gandalf no tenga que irse. Nunca se sabe lo que puede pasar, lo importante es llegar sanos y salvos.
- Bien dicho Sam- corearon todos a la vez.
Y por fin se pusieron de nuevo en marcha mientras Bilbo recitaba:
El Camino sigue y sigue desde la puerta.
El Camino nos lleva por sus senderos,
lo recorremos con pie fatigado
buscando surcos y arroyos
que nos lleven al Poney Pisador
Sí, sí al Poney Pisador....
[Editado por eldalie el 23-03-2004 21:21]
Mientras caminaban a lomos de sus poney y caballos, Bilbo preguntó a Gandalf:
-Mmmmm, Gandalf como supiste donde nos encontramos.
-Verás viejo amigo, mientras volvía a prisa hacia Bree advertí que algun ser me perseguia, conseguí capturarlo, y le interrogué para que me djese de donde había salido y porque razón me perseguía, me costó mucho perso al fin la criatura me dijo que lo mandó alguien, no logre que me dijera quien, a seguirme, le seguí interrogando y al final confesó que sus aliados tramaban alcanzaros en el bosque costara lo que costara, entonce fué cuando partí a toda prisa hacía la ciudad del Valle en busca de ayuda pensando que eraís perseguidos por tropas enteras entonces me encaminé hacia aqui con los enanos y Bardo, y el resto ya lo conoces.
-Oh !!!, si no fuera por ti -Exclamó Bilbo.
Al fin llegaron a Bree, la villa principal de las tierras de Bree, en la cual vivían gente Grande y Pequeña. Junto al Camino, se levantaba una posada grande, la Posada del Poney Pisador frecuentada por todo tipo de viajeros: Montaraces, comerciantes, Enanos....
- Hemos llegado. El \"Poney Pisador\" donde tendrás un descanso mejor- sentenció Merry-. Quién lo iba a decir desde que salimos de la Comarca.
- Cuida tus palabras Meriadoc, aunque no estamos en tierras forasteras hay que mantener ciertos secretos, ya sabes- dijo Gandalf- A partir de ahora Frodo, tanto tú como Bilbo usaréis el apellido Sotomonte. Bolsón no es apropiado y podéis levantar sospechas.
-Ayy!! Qué apellido más feo- refunfuñó Bilbo - ¿no había otro más horroroso? Aún queda cierto grado de dignidad entre los Bolsones.
-Schsss, baja la voz tío- dijo Frodo - que te van a oir desde la Comarca.
- Vale, ya me callo, es que ese apellido.... Habrá que resignarse. Bueno entramos o qué.
- Un momento- dijo Gandalf - yo os dejo al cargo de Aragorn, un montaraz, pero por estas tierras le llaman Trancos. Necesito partir para buscar información....
- ¿Y cómo sabremos quién es?- se apresuró Sam en preguntar- Todos los patas largas son iguales.
- Sé más educado Samsagaz, no has de preocuparte, él os encontrará y además conoce a Bilbo. Bien, como ya os he dicho cuidado con los forasteros, el enemigo puede adoptar muchas formas...
Tras acabar sus palabras salió cabalgando de Bree mientras el sol se escondía en el horizonte.
- Bueno chicos, ¡qué hambre! - dijo Merry - hace horas que no probamos bocado y que ganas de tomar una pinta.
- Siempre pensando en lo mismo, es inaudito, pero ciertamente tienes razón.-corroboró Sam.
Y sin pensarlo dos veces entraron en la posada.
El interior de la posada tenía un aspecto acogedor y el posadero era un hombre bajo, gordo, calvo y de cara roja, llamado Cebadilla Mantecona.
- Buenas noches viajeros- dijo Cebadilla- ¿desean una habitación? Tenemos unas muy cómodas para ustedes.
- Si, sí, gracias- respondió Bilbo - nos quedaremos en principio dos días.
- Excelente, ¿cómo me dijeron que se llamaban?
- Ah claro, sí, para la reserva,... Sotomonte, Señor Sotomonte.
- Gracias.
Tras la cena, decidieron bajar al salón. Hacía mucho tiempo que no se reían pues muchos acontecimientos habían surgido y aún no lo habían digerido.
El salón estaba lleno de gente, hombres de aspecto amenazador y otros que parecían comerciantes, pero al fin y al cabo un sinfín de personajes curiosos y por tanto podrían pasar desapercibidos.
Pasaron las horas y los cuatro hobbits se hayaban en una animada conversación, hasta que un individuo de aspecto bastante grotesto decidió molestarlos:
- ¿Qué veo aquí? Medianos, interesante, muy interesante.
-Interesante, ¿el qué? - preguntó Sam irónicamente - A demás no nos llamamos Medianos, somos Hobbits: H-O-B-B-I-T-S. HOBBITS!!!!
- ¿Te crees gracioso, Mediano?. Yo creo que no, pero simplemente quisiera haceros una pregunta.
- Bueno si sólo es eso...- dijo Bilbo en tono conciliador.
- Ahh, amable el \"viejecito\". Bien, ¿conocen a los Bolsón? Me han dicho que un tal Bilbo Bolsón es un mentiroso y un ladrón.
- ¿Qué está diciendo, loco? ¿Acaso quiere tener problemas? Los Bolsón somos...
- Sí, sí, los Bolsón SON- recalcó Sam- personas muy respetadas en la Comarca.
- Calla Sam, esto enseguida lo arreglo. Ahora mismo le doy su merecido.
- Si quiere pelea la tendrá- dijo el hombre malhumorado- no tiene ni un golpe. Y mientras tanto se acercaba a Bilbo de forma amenazadora.
En ese mismo instante Frodo se levantó bruscamente para intentar mediar en la discusión, con tan mala fortuna que el Anillo con el que estaba jugando se deslizó en su dedo y ante los ojos de todos desapareció.
Pero a la vista de Frodo todo cambió y figuras borrosas se agolpaban delante...
Pero la invisibilidad no era para todos, los Sirvientes del Miedo sin Nombre percibieron el Anillo. Ahora sí, el Portador sería suyo y el Amo abnegaría la Tierra Media con su poder y maldad. Y raudos cabalgaron hacia Bree.
Todo el salón de la posada quedó en silencio tras la desaparición de Frodo, y este se escabulló corriendo hacia las habitaciones y quitándose el Anillo pensó: estoy a salvo.
De pronto una mano le agarró por detrás y le metió en una habitación.
-Está llamando demasiado la atención, Señor Sotomonte- dijo .
- ¿Qué quiere usted?- preguntó Frodo.
- Más cautela, no lleva precisamente una baratija.
-¡No llevo nada!
- Ya... Yo puedo evitar ser visto si lo deseo, pero desaparecer del todo... ¡Un curioso don!
- ¿Quién es usted?
En ese mismo instante la puerta se abrió bruscamente y Sam y Merry entraron bruscamente.
- ¡Suéltale o te remato, patas largas!- gritó Sam. Y se quedó en la entrada amenazándole con una silla.
Detrás suyo se oyó una voz conocida por el Montaraz.
- ¡Hombre, Aragorn, viejo amigo! Cuánto tiempo sin verte- dijo Bilbo emocionado- Qué ganas tenía de verte.
- ¿Tú eres Trancos?- preguntó Frodo.
- Sí ese soy yo, estoy aquí para acompañaros hasta Rivendel. Los sirvientes del enemigo os acechan y necesitáis compañía para pasar lo más desapercibidos.-respondió mirando fijamente a Frodo.