Simulaba entre sueños la hermosura
de tu voz,
tus cabellos rizados eran solo dorada utopia
de dias que acababan ya.
Elfa distante de ojos tan verdes,
como los árboles eternos de Fangorn,
vida que se desvanece con el aura,
no dejes tu perfume de dolor en mi.
Sé de tu tristeza, de tu destino occidental,
pero sigo reacio a perderte de vista,
vigilando de noche y junto a las estrellas
tu palacio de Cristal en Lothlorién, la Bella.
Mira la noche elfa de tantos años,
mira el otoño que se acerca,
mira mis ojos que responden tu llamada
con lágrimas.
Junto a una barca en aquellos puertos te veré
por última vez, impotente junto a tu raza,
soy mortal que siente amor por ti,
mis ojos mortales no se olvidarán de tu brillo.
Seré testigo de tu caída élfica, hermoza dama,
pero mas filuda que la lanza humana será
mi caída en el dolor,
en el saber que tu destino junto al mío no estarán.
Creerás que mi ignorancia de tan pocos años
no justifica tamaño sentimiento,
Galadriel la Bella, si pudiste esquivar el hielo de Helcaraxe,
yo podré batallar con el hielo de tu amor.
Poesía