Un fantasma de carne y hueso

Solo se habla de eso en la taberna, ¿Quién es?, ¿Cómo se llama? y ¿De dónde viene?. Ahora es cuando os hablo de nuestro misterioso camarada.

Entró en la taberna una persona, que dado sus rasgos debía ser un hombre. Este hombre vestía con ropas andrajosas y casi siempre iba solo. Sus cabellos eran de un negro tan intenso como la noche oscura, sus ojos daban una sensación de misterio y fascinación, sus labios eran carnosos y repletos de una pasión insaciable. Siempre se sentaba en la misma esquina de la taberna y no pedía nada, lo único que portaba consigo mismo era: Una espada , una pipa, y un anillos con dos serpientes entrecruzadas. Por aquella zona decían que era un loco, otros decían que era un montaraz que vivía en las montañas y otros simplemente un caza-fortunas. Aunque yo creo que la única razón por la cual iba a esa taberna, era porque buscaba a algo… o a alguien. Tan solitario como era que por entonces se ganó el apodo de “El fantasma de carne y hueso”. Sus costumbres eran… extrañas para aquellas personas que estaban acostumbradas a estar en un entorno familiar y siempre humorístico, aunque él siempre con su tez seria y siempre fumando esa pipa que siempre exprimía ese aroma a hierbas élficas, que tanto gustaba a la gente. Y siempre marchaba hasta una larga temporada y no volvía e incluso caía en el olvido….