Todas las edades han pasado por su rostro
pero solo una de ellas se ha marcado en su mente…
Conoce todo lo que en verdad significa belleza
y los mas profundos sentimientos afloraron en su corazón…
Pero, sólo uno de ellos fue firme y y pudo mas que el deber de un reino o el amor a sus ancestros…
La esperanza es su escudo,
la firmeza su espada
y el amor su alma…
Su mirada refleja la calma que buscas siempre que tu corazón esta perturbado,
su piel refleja refleja el calor de una caricia del sol,
su alma refleja la intensidad de un atardecer de primavera
y su ternura es como una caricia dada por los grandes Valar.
Acaso le temerás a algo mi bella dama?
No lo creo, pero aún así…
temerás la perdida de tu pueblo?
temerás la perdida de tu sangre?
o llegarás a temer el fin de aquel a quien amas?
Si así fuera, ¿qué dirías?
¿cuál sería tu pensar?
Buscando respuesta, me llega a mi mente, el recuerdo de la despedida entre tú mi bella dama y … el alma moribunda de la que alguna vez fue el centro de todo tu amor… tu madre.
Cerca de dormir en la muerte, te toma tu mano aferrándose a ti, quería escucharalgo, un alivio, una esperanza un consuelo…
Y por toda respuesta, querida princesa mía, te limitas a verla con una expresión de ternura y amor infinito, pero, no pudes inpedir que tus lagrimas corran por tus mejillas y sólo dices, acariciando su delicado rostro…
.-“Te quiero mucho, siempre te querré, esto no es una despedida, es sólo un espacio de tiempo…nos volveremos a ver, y hasta ese día añoraré estar en sueños con vuestra compañía”-.
Así es, ésa es tu respuesta bella dama, volverás a ver algún día a todos queridos, hoy dormidos en la muerte…
mantendrías tu promesa?
claro que si,
lo sé, por que el corazón me lo dicta.
Aunque los destinos que tomemos nos separen,
siempre hay una promesa que cumplir,
y una esperanza que seguir…
- Poema ganador del II Concurso de Bilbo de Poesía