Duerme pequeña, duerme
hoy que los tuyos mueren por ti.
Duerme pequeña, duerme,
pues el dolor de la guerra
no ha de llegar hasta aquí.
Sopla el viento en las praderas
perfumado de sangre,
rasgado por la espada,
curtido por los gritos
de quien lucha en la batalla.
Duerme pequeña, duerme
no sufras por esta espera.
Duerme pequeña, duerme
el amanecer, está cerca.
Cabalgando llegan los Rohirrim,
y la tierra tiembla,
como tiembla el orco
al verse convertido en presa.
Duerme pequeña, duerme
y a la victoria despierta.