¿Qué o quiénes eran los Hombres Púkel?

El Sagrario y el camino que sube hasta él fueron con seguridad construidos por antecesores de los Dunlendinos (entre los que se contaban los Hombres Muertos del Sagrario) en un momento no determinado claramente;[3] pero no así las figuras talladas en piedra. No hay más que investigar un poco sobre ciertas habilidades de los Drúedain para averiguar la autoría de esas figuras:

Pero con herramientas más afiladas y fuertes se deleitaban en tallar figuras de hombres y bestias, ya fueran juguetes y ornamentos o grandes imágenes, a las que los más hábiles de entre ellos daban una animada apariencia de vida. A veces estas imágenes eran extrañas y fantásticas, o aun terribles: entre las lúgubres bromas en las que ponían toda su habilidad, se contaba la hechura de figuras de Orcos que colocaban en las fronteras del país, modeladas como si huyeran chillando de miedo. Hacían también imágenes de sí mismos y las colocaban a la entrada de los caminos o las curvas de los senderos de los bosques. A éstas llamaban «piedras de vigilancia»; las más notables estaban emplazadas en las cercanías de los Cruces del Teiglin, y cada una de ellas representaba un Drúadan de mayor tamaño que el natural acuclillado pesadamente sobre un Orco muerto. Estas figuras no servían sólo de insulto al enemigo, pues los Orcos las temían y creían que estaban llenas de la malevolencia de los Oghor-hai (así es como llamaban a los Drúedain) y que podían comunicarse con ellos. Por tanto, rara vez se atrevían a tocarlas o a tratar de destruirlas, y a no ser que fueran en gran número, se detenían al ver una «piedra de vigilancia», y ya no seguían avanzando.

Cuentos Inconclusos, «Los Drúedain», p. 473-474

La semejanza entre «piedras de vigilancia» de los Drúedain y las que se encontraban en el camino de El Sagrario es notoria, sobre todo por su forma: la de un hombre acuclillado; pero también por su utilidad: servir de protección contra los enemigos, como mudos centinelas apostados en los recodos del camino.

Por lo tanto, los Hombres Púkel, las misteriosas figuras de El Sagrario, eran con casi total seguridad obra de los Drúedain, los antiguos ancestros de los Hombres Salvajes de los Bosques, una representación en piedra de ellos mismos; pero… ¿tan misteriosas eran en verdad?, ¿lo eran para las gentes de Rohan?

Pero en Rohan no se reconoció la semejanza de las estatuas de la Quebrada de los Túmulos [sic][4] llamadas «Hombres Púkel» con los «Hombres Salvajes» del Bosque Drúadan, como tampoco se reconoció su «humanidad»: de ahí que Ghân-buri-Ghân se refiriera a la persecución de los «Hombres Salvajes» por los Rohirrim en el pasado.

Cuentos Inconclusos, «Los Drúedain», p. 480

Si Merry, un extranjero en esas tierras, se da cuenta del parecido entre las figuras y los Hombres Salvajes, ¿cómo es que los Rohirrim no lo advirtieron? Demasiados prejuicios para hacerlo quizá… si ni siquiera aceptaban la humanidad de los Hombres Salvajes, si (como afirma Ghân-buri-Ghân ante Théoden) habían sido perseguidos como animales, ¿cómo iban a llegar a aceptar que fuesen los artífices de las figuras?

[1].«Al cabo de un rato volvió la cabeza y advirtió que se encontraba ya a varios centenares de pies por encima del valle …» (El Retorno del Rey, «El Acantonamiento de Rohan», p. 68). Barbara Strachey, en su The Journeys of Frodo (mapa 41), estima una altura de aproximadamente seiscientos pies (unos doscientos metros).

[2].De hecho sólo una frase más, refiriéndose a lo diferente que era su lengua de la de otros Hombres: «Muy distinto era el lenguaje de los hombres salvajes del Bosque de Drúadan.» (El Retorno del Rey, «Apéndice F», p. 470). Y nada más sigue a esta afirmación.

[3].«… antes que llegase a las costas occidentales el primer navío, antes aún que los Dúnedain fundaran el reino de Gondor», como se dice en el texto ya citado. No queda claro si se refiere a la llegada del primer barco númenóreano a la Tierra Media en el año 660 de la Segunda Edad, o por el contrario lo hace al regreso de los Dúnedain y la fundación de los Reinos en Exilio en el año 3320 S.E.

[4].«But in Rohan the identity of the statues of Dunharrow called “Púkel-men” with the “Wild Men” of the Drúadan Forest was not recognized». Confundir aquí «Dunharrow» [El Sagrario] con «Barrow-downs» [Quebradas de los Túmulos] es un grave error de traducción (que se repite en al menos otras dos ocasiones), en el que además se cae en una clara incoherencia con la historia.