¿Queréis saber qué sucedió en el universo fantástico creado por J.R.R. Tolkien el 24 de Octubre? ¡Lo podéis leer a continuación!
Seguimos con la sección ‘Hoy en la Tierra Media’ con una fecha en la que se produjeron muchos e importantes encuentros y en la que un Hobbit despertó en una morada acogedora. Nos gustaría aclarar que todas estas fechas se corresponde con el Calendario de la Comarca o con el Cómputo del Rey (ver nota), y que todas ellas están extraídos de El Hobbit, El Señor de los Anillos (y sus Apéndices), los Cuentos Inconclusos y el Atlas de la Tierra Media de Karen Wynn Fonstad. Acontecimientos que como es costumbre acompañamos con citas de los libros de J.R.R. Tolkien y con ilustraciones de distintos artistas, pero no siempre damos con imágenes que representen los momentos que mencionamos.
Esto fue lo que ocurrió en la Tierra Media el 24 de Octubre.
Año 3018 de la Tercera Edad del Sol:
* Frodo despierta en Rivendel y ve a Gandalf, que le cuenta lo sucedido. Elrond organiza una fiesta en la que Frodo ve por primera vez a Arwen y en la que conoce a Glóin, y después se reúne con Bilbo en el Salón del Fuego.
* Elladan y Elrohir regresan y hablan con Aragorn.
* Boromir llega por la noche a Rivendel.
(Pinchad en las imágenes para verlas a mayor resolución)
(Frodo despierta en Rivendel, según la artista estadounidense Carol Emery Phenix)
“—¿Dónde estoy y qué hora es? —le preguntó en voz alta al cielo raso.
—En la casa de Elrond, y son las diez de la mañana —dijo una voz—. Es la mañana del veinticuatro de Octubre, si quieres saberlo.
—¡Gandalf! —exclamó Frodo, incorporándose.
Allí estaba el viejo mago, sentado en una silla junto a la ventana abierta.
—Sí —dijo Gandalf—, aquí estoy. Y tú tienes suerte de estar también aquí, luego de todos los disparates que hiciste últimamente.”
(El Señor de los Anillos: La Comunidad del Anillo. Libro Segundo, capítulo 1: Muchos encuentros).
(Arwen, según Natalia Nikitin)
“En el centro de la mesa, apoyada en los tapices que pendían del muro, había una silla bajo un dosel y allí estaba sentada una hermosa dama -tan parecida a Elrond, bajo forma femenina, que ‘no podía ser’, pensó Frodo, ‘sino una pariente próxima’. Era joven y al mismo tiempo no lo era, pues aunque la escarcha no había tocado las trenzas de pelo sombrío y los brazos blancos y el rostro claro eran tersos y sin defecto y la luz de las estrellas le brillara en los ojos, grises como una noche sin nubes, había en ella verdadera majestad, y la mirada revelaba conocimiento y sabiduría, como si hubiera visto todas las cosas que traen los años. Le cubría la cabeza una red de hilos de plata entretejida con pequeñas gemas de un blanco resplandeciente, pero las delicadas vestiduras grises no tenían otro adorno que un cinturón de hojas cinceladas en plata.
Así vio Frodo a Arwen, hija de Elrond, a quien pocos mortales habían visto hasta entonces y de quien se decía que había traído de nuevo a la tierra la imagen viva de Lúthien; y la llamaban Undómiel, pues era la Estrella de la Tarde para su pueblo. Había permanecido mucho tiempo en la tierra de la familia de la madre, en Lórien, más allá de las montañas, y había regresado hacía poco a Rivendel, a la casa del padre.”
(El Señor de los Anillos: La Comunidad del Anillo. Libro Segundo, capítulo 1: Muchos encuentros).
(Glóin, según el artista sueco Michael Boatwright)
“—¿Y qué me dice de la gente de usted? —preguntó Frodo.
—Hay mucho que decir, bueno y malo —respondió Glóin—, pero casi todo bueno. Hemos tenido suerte hasta ahora, aunque no escapamos al ensombrecimiento de la época. Si realmente quiere oír de nosotros, le daré todas las noticias que quiera. ¡Pero hágame callar cuando esté cansado! La lengua se les suelta a los Enanos cuando hablan de sí mismos, dicen.
Y luego de esto Glóin se embarcó en un largo relato sobre el Reino de los Enanos. Le encantaba haber encontrado un oyente tan cortés, pues Frodo no daba señales de fatiga y no trataba de cambiar el tema, aunque en verdad pronto se encontró perdido entre los extraños nombres de personas y lugares de los que nunca había oído hablar. Le interesó saber sin embargo que Dáin reinaba todavía bajo la montaña, que era viejo (habiendo cumplido ya doscientos cincuenta años), venerable y fabulosamente rico. De los diez compañeros que habían sobrevivido a la Batalla de los Cinco Ejércitos, siete estaban todavía con él: Dwalin, Glóin, Dori, Nori, Bifur, Bofur y Bombur. Bombur era ahora tan gordo que no podía trasladarse por sus propios medios de la cama a la mesa, y se necesitaban seis jóvenes Enanos para levantarlo.”
(El Señor de los Anillos: La Comunidad del Anillo. Libro Segundo, capítulo 1: Muchos encuentros).
(El Salón del Fuego de Rivendel, según el artista estadounidense Stephen Hickman)
“Elrond se adelantó y se quedó de pie junto a la silenciosa figura.
—¡Despierta, pequeño señor! —dijo con una sonrisa. En seguida se volvió hacia Frodo y le indicó que se acercara—. He aquí llegada la hora que tanto has deseado, Frodo. He aquí un amigo que te ha faltado mucho tiempo.
La figura oscura alzó la cabeza y se descubrió la cara.
—¡Bilbo! —gritó Frodo reconociéndolo de pronto y dando un salto hacia adelante.
—¡Hola, Frodo, mi muchacho! —dijo Bilbo—. Así que llegaste al fin. Esperaba que tuvieras éxito. ¡Bueno, bueno! De modo que estos festejos son todos en tu honor, me han dicho. Espero que lo hayas pasado bien.”
(El Señor de los Anillos: La Comunidad del Anillo. Libro Segundo, capítulo 1: Muchos encuentros).
(Elladan y Elrohir, según la artista brasileña Carolina Seabra)
“De pronto Bilbo alzó los ojos. —¡Ah, al fin llegaste, Dúnadan! —exclamó.
—¡Trancos! —dijo Frodo—. Parece que tienes muchos nombres.
—Bueno, Trancos nunca lo había oído hasta ahora —dijo Bilbo—. ¿Por qué lo llamas así?
—Así me llaman en Bree —dijo Trancos riéndose— y así fui presentado.
—¿Y por qué lo llamas tú Dúnadan? —preguntó Frodo.
—El Dúnadan —dijo Bilbo—. Así lo llaman aquí a menudo. Pensé que conocías bastante élfico como para entender dún-adan: Hombre del Oeste, Númenóreano. ¡Pero no es momento de lecciones! —Se volvió hacia Trancos—. ¿Dónde has estado, amigo mío? ¿Por qué no asististe al festín? La Dama Arwen estaba presente.
Trancos miró gravemente a Bilbo. —Lo sé —dijo—, pero a menudo tengo que dejar la alegría a un lado. Elladan y Elrohir han vuelto inesperadamente de las Tierras Asperas y traían noticias que yo quería oír en seguida.”
(El Señor de los Anillos: La Comunidad del Anillo. Libro Segundo, capítulo 1: Muchos encuentros).
(Boromir, según el artista italiano Tiziano Baracchi)
“Estaba vestido con manto y botas, como para un viaje a caballo, y en verdad aunque las ropas eran ricas y el manto tenía borde de piel, parecía venir de un largo viaje. De una cadena de plata que tenía al cuello colgaba una piedra blanca; el cabello le llegaba a los hombros. Sujeto a un tahalí llevaba un cuerno grande guarnecido de plata que ahora apoyaba en las rodillas.”
(El Señor de los Anillos: La Comunidad del Anillo. Libro Segundo, capítulo 2: El Concilio de Elrond).
(*) Nota importante: Aunque el Calendario de la Comarca no coincide con el calendario Gregoriano (hay una diferencia de 10 u 11 días entre uno y otro dependiendo del día en el que se celebre el solsticio de verano), hemos decidido publicar los acontecimientos según su fecha original y no adaptar las fechas a nuestro calendario (de hacerlo, el 25 de Marzo del Calendario de la Comarca sería nuestro 14 ó 15 de Marzo). Nos parece lo más lógico no solo para evitar confusiones sino para mantener la coherencia con el hecho de celebrar el Día Internacional de Leer a Tolkien el 25 de Marzo (fecha en la que se derrotó a Sauron) y el Día Hobbit el 22 de Septiembre (fecha de los cumpleaños de Bilbo y Frodo).

