"...Apenas unos rayos de sol tocaban el suelo mientras las brisas cálidas y frescas se turnaban de manera secreta para invadir al viajero volviendole prisionero de su propia fe
La elfa se adentró sin saber que esperarse, el silencio no la inquietaba normalmente... pero aquella paz tan transparente le hacía dudar, por momentos preguntandose quién le había mandado a desaparecer y ,por otros, estar segura de lo que sucedía en cada trecho de aquél lugar
Sus instintos habían vuelto a rondar su cuerpo haciendole reconocer cada milimetro de bosque que se pudiera hallar allí
Su felino se había mantenido en silencio, casi viendo venir nuevos sucesos... an te esto la elfa no se preocupó, aquellos presentimientos de Etnad, más de una vez le habían permitido recordar historias que pensó nunca poder contar
Aunque sabía que esa apariencia era simplemente un entrenamiento para ella o eso pensaba...
Un grito sonó tras ella, ella se volteó...."
Eleanor abrió los ojos, sus ropas estaban mojadas por su propio sudor. No era la primera vez que aquellas imágenes la hacían despertar a mitad de noche.
Del fuego que había encendido,sólo quedaban brasas. Su felino estaba descansando a su lado, su herida parecía haber cicatrizado bastante a pesar del golpe que se habian dado
Lo último que hubiera pensado es que en aquél bosque hubiera trampas o eso parecían
Acarició a su felino y pronto dos luces verdes resplandecieron en el rostro de la elfa.
-Es tiempo de seguir, Etnad-dijo con dulzura
El gato asintió y se levantó.
Sólo había dos direcciones, al sur o al noroeste... o ... ¿Norte o suroeste?....
La memoria de la elfa empezaba a difuminarse y sólo quedaba "avanzar" y "retroceder".
Miró el mapa, según las antiguas runas estaba en algun lugar que parecía un escape para la ciudad... Tal vez sólo bastaba avanzar y esperar que algo la llevará a un destino que le devuelva la luz del sol.
Además, sentía la presencia del Rey cerca, sabía que no se quedaría de brazos cruzados y la inmortal temía por su destino. Nunca habian dejado de predecirle un juramento que le destruiría...¿Esas palabras habían tomado otro rumbo?
La elfa negó con la cabeza...El mapa era claro, tenía que ir al sur para adentrarse en las runas, a menos que pudiera subir por aquél agujero de tierra que estaba a dos metros de altura y la había dejado en aquél lugar oscuro e infinito
Guardó el mapa insegura. Simplemente se puso a caminar hacia el frente con paso decidido adentrandose al sur de ese túnel, rogando a Eru el seguir por el camino correcto
