La Guerra de los Clanes

Historias, leyendas y batallas en las tierras olvidadas de Arda.

Edicion 3

Árador, Tierras de la Aurora

Finalizada · 19-03-2006

Ficha de personaje

Alalmë

Jugador: Ancalime

Avatar de Alalmë
Personaje
Alalmë
Clan
Formen-Draugliante
Raza
Humana
Otros nombres
Ingreso en el Clan
26-06-2006
Armas y/o poderes
Maneja con destreza las armas ligeras, aunque conoce también el uso de espadas pesadas e incluso del arco y la jabalina; pero suele limitarse a enseñar ese arte.

Descripción del personaje

Recién comenzada la madurez, esta mujer conserva la fuerza de la juventud en el brillo de sus ojos oscuros y su amplia sonrisa. Alta y de espesa cabellera castaña, va vestida de ordinario con ropajes simples del color de la naturaleza. Se la encuentra a menudo con su bolsa de hierbas al hombro, un bastón y su lobo Laumon correteando a su alrededor.

Historia del personaje

En la aldea de la Hondonada del Espino, cerca de la ciudad nueva de Mirianost, ha vivido la familia de Alalmë durante generaciones, y son bien conocidos y apreciados por sus vecinos.

Alalmë es la última descendiente de la casa, y allí está a disposición de las necesidades de vecinos y forasteros. Instruída por su abuela desde muy joven, conoce la planta adecuada para cada enfermedad, o cada guiso, para teñir las telas o ahuyentar a los insectos; la fecha indicada para las labores del campo, mediante el estudio del cielo y las criaturas de la naturaleza, además de tener nociones de diversas artesanías. Su formación, se dice, fue completada por los elfos, a los que completó en su juventud. Pero, si bien es siempre servicial, risueña y paciente, se muestra reticente a hablar sobre sí misma o dar explicaciones sobre lo que hace, por lo que en la pequeña comunidad existen diversos rumores sobre ella. Sigue residiendo sola en su casa a las afueras del pueblo, donde acude todo el que necesita consejo o ayuda.

Gran aficionada a todo lo novedoso o exótico, dedicó parte de su juventud a viajes por todo Helkelen e incluso al exterior. Un día apareció con un cachorro de lobo, de los cuales los lugareños de la Hondonada tenían vagas noticias; fue creciendo, y a pesar de su gran tamaño y poderosas mandíbulas, se dejaba tironear la cola por los niños y al atardecer, sentados en un banco junto a la puerta de la casa, pedía a su protectora que le rascara las orejas.

Por su precoz sabiduría y capacidad de persuasión, entró antes de lo normal en la asamblea de ancianos como representante de su aldea. Allí, su pasión por las novedades y su visión de futuro la llevaron frecuentemente a apoyar y presentar las propuestas que acabaron integrando en el clan a los Exiliados del oeste, frente a la oposición de los miembros más tradicionales.

Firma

"Para desembarcar en la isla de la sabiduría hay que navegar en un océano de aflicciones."

Yo estoy aquí para pasármelo bien, ¿y tú?

Vida

80%