La Guerra de los Clanes

De Tholglîn Y Neldoriel

Terminada
Escrito el 23-01-2005 02:26 #1

En las visperas, de aquel año muchos sucesos acontecieron en las tierras de la Alianza de Eithel Glîn, entre los cuales uno de los mas cantados fue la union de Hyriand y Lairelossë,he aqui su historia, tal como la cuentan los sabios, mucho despues de que aquella guerra terminara.

Despues de la batalla de Aran Fortin, Lairelossë dejo aquella tierra,y se dirijio a la fortaleza de plata, pensando que tal vez ahi la necesitarian, pues el viento le habia traido el rumor que algo pasaria en aquella tierra,no sabia aun que el destino le tenia otra jugada, una mas dulce y placentera, y que la llenaria de esa paz que tanto anciaba su corazon.

Por su parte Hyriand, habia partido de Aran fortin por otras razones, la guerra entre los clanes habia empezado, pero tambien a el le aguardaba una sorpresa, por una razon u otra llego a la fotaleza poco despues que Neldoriel lo hiciera.

Escrito el 23-01-2005 13:01 #2

Al llegar Hyriand a la Ciudadela y entrar, mucha gente lo aclamó, como al resto de los guerreros, pero el hombre estaba sumido en sus pensamientos. Desde aquel día que apareció en las escaleras tras de él, no habia dejado de pensar en ella, y entonces la vio: llevaba un precioso vestido de un color rojo apagado aunque cuando era iluminado por el Sol, adquiria intensidad.

Al verla, Hyriand se le acercó y la miró a los ojos, eran preciosos como nunca antes un mortal había visto y el númenóreano no sabría explicar con claridad su color.

Aiya, mellon -dijo la maia dulcemente- Volvemos a encontrarnos, la verdad es que estaba esperandote con impaciencia. Tengo algo que decirte...

Yo tambien quería verte, mi señora -dijo Hyriand agachando la cabeza- Se que conociste a la amada de Elentir y mucha gente decía que su amor con Ulban era imposible, ¿por qué?`

De eso quería hablarte, pero no me llames señora, llamame Lairelossë- le sonrió la maia- Ulban era mi hermana, y su amor era imposible porque ella era una maia, al igual que yo y Elentir era solo un mortal.

Un mortal... -Tholglîn se quedó pensativo- Pero era como un hermano para mi, un hermano que se ha ido por culpa de su amor...

No te apenes, Elentir fue muy feliz -le interrumpió Neldoriel- además murió en los brazos de su amada, como el deseaba.

Lairelossë, yo no se apenas nada de ti -dijo el hombre- sólo que vienes de Aman y que no hay belleza en Arda que pueda compararse a la tuya.

Puedo contarte mi historia -respondio la maia con una sonrisa en los labios- aunque no hace falta que tú hagas lo mismo, pues los maiar como yo tenemos el poder de leer la mente y ahora mismo se todo, absolutamente todo lo que estás pensando...

Escrito el 24-01-2005 02:11 #3

Tholglîn le miro sorprendido, un sueve color rojo inundo sus mejillas, pero lo animilo con una sonrisa, la maia le miro y le dijo.

-puedo leer las mentes, no es asi con lo corazones, es algo que debe expresarse,ven mi querido amigo, debes tener hambre- Lairelossë lo guio a un estancia, ahi habia una mesa preparada, para su llegada,Hyriand se sento en silencio y comenzo a comer- mi historia es muy larga....

Neldoriel comenzo su relato, cuidando cada palabra,mientras observaba al hombre, y algo paso en su interior, y aunque lo olvido un deseo se guardo profundamente en su corazon,le hablo Artano y como le habia rechazado, entonces Tholglîn golpeo la mesa enfadado.

-Sauron...susurro

-si el mismo-la maia miro a la chimenea, unas lagrimas cruzaron su noble rostro-el recuerdo mas grato que tengo de el es una melodia,pero el amor que sentia hacia el desaparecio hace ya mucho-alguien llamo a la puerta, una pequeña niña entro-perdona Hyriand me necesitan en las casas de curacion.

Neldoriel salio seguida por la niña dejando al hombre desconcertado.

Escrito el 24-01-2005 23:39 #4

Esa noche, Tholglîn la paso en la posada principal de Tyelpeösto, \"El Dragón Dorado\" y tardo bastante en conciliar el sueño. Constantemente le acudían a la mente imagenes y recuerdos de Neldoriel, no podía quitarsela de la cabeza.

Se revolvia entre sus mantas pensando qué era lo que tendría que hacer, ¿qué hubiera hecho su hermano en una situacion similar?

Pasaban los segundos, los minutos, las horas de forma muy lenta hasta qué llegó un momento en que Hyriand no pudo más y se puso en pie.

Mientras se ajustaba el cinto y las botas pensaba que aquello era una locura, pero había algo en su cabeza que le impedía no hacer aquello que iba a hacer.

Así que en plena noche, salió de la habitación, y caminando lentamente y sin hacer ruido llegó al recibidor de la posada, salió afuera y el frío viento le golpeó en su cara húmeda nada mas atravesar el umbral. Hyriand estaba llorando, y no sabía si se trataba de lagrimas de alegría o de tristeza, pero algo en su interior se removía y no pudo controlarlo.

Se encaminó a las Casas de Curación, no había ni un alma en las calles, apenas si había comenzado a amanecer, pero muy timidamente. Aun no había ninguna luz. No obstante, el hombre llegó a su destino y se encontró la puerta cerrada. Este era un contratiempo con el que él no había contado, así que decidió ir a las caballerizas y al poco, volvió a lomos de Elvaralas; con el que consiguió elevarse hasta poder trepar el muro contiguo a la casa principal. La casa donde en esos momentos dormía Lairelossë, o quizá le estaba esperando...

Escrito el 25-01-2005 03:42 #5

Neldoriel,fue guiada por la pequeña Ireth hacia donde su madre, pues la mujer habia concebido en aquel año,se llamaba Anariel, y un sudor frio recorria su cuerpo, la maia se sento junto ella y le hablo.

-Anariel dime, hace cuanto que comenzo el dolor-Lairelossë poso su mano en el vientre.

-hace poco mi señora,ya viene cierto.

-si ya viene-su voz se dirijio hacia la pequeña-Ireth mi niña ve por tu padre-la niña salio corriendo-Anariel relajate, respira hondo y pronfundo...

Las horas pasaron lentas para la mujer, la maia que habia asistido a muchos partos en Valinor le ayudo lo mas que pudo,los curadores habian cerrado la puerta de la estancia, Ireth y su padre tuvieron que esperar afuera; los gritos de la atani austaron al hombre que temio lo peor,de repente un chillido se escucho al otro lado de la puerta.

-Es un hermoso niño-la maia tenia entre sus brazos a un bebe que al rato se cayo pues lo depositaron en los brazos de su madre-que la gracia de los valar caigan sobre el.

Anariel sonrio y acaricio al niño.

-Hantalë mi señora.

-no hay de que Anariel, ¿cual sera su nombre?-le dijo Neldoriel, que se encontraba cerca lavandose las manos,miro hacia donde se encontraba la madre y el niño, y sonrio para si , aquella escena era muy hermosa-Hyriand.susurro.

-Es un bonito nombre, mi señora porque lo ha dicho.

En ese momento Lairelossë se dio cuenta de sus palabras.

-Porque al hombre al que pertenece es grande-la maia sonrio-no me hagas caso Anariel, ya pensaras en algun nombre, ahora deben descansar, llamare a tu esposo y a Ireth para que vengan.

-no mi señora, en honor a usted le pondre ese nombre: Hyriand-la mujer dijo esas palabras y luego agrego-de nuevo le agradezco.

-te agradezco yo ati Anariel-la mujer no entendio, aun asi sonrio.La maia salio de la estancia ahi estaba Ireth con su padre-todo ha salido bien, fue un niño ahora pueden pasar a verle.

-Gracias.pronunciaron el soldado y la niña, que entraron cual rafaga de viento.

Lairelossë rio contenta y se dirijio a sus aposentos, ahora tenia claro que era aquello que habia en su corazon, al llegar abrio, uno de los ventanales, un viento frio entro, pegandole en la cara, sin embrago no cerro la ventana,asi la dejo y fue acostarse, he intento dormir, mas no podia, volvio a levantarse, y salio de la estancia, sin darse cuenta sus pasos la llevaron al jardin, en el centro habia una hermosa fuente, se sento en el borde y comenzo a cantar, pero esta vez la melodia era diferente,no habia melancolia por el amor perdido, si no alegria y paz, esta vez la cancion hablaba de otra cosa, de una union mas grande.Neldoriel no se habia percatado de que alguien la observaba, pronto el desconocido camino hacia ella, la maia no habia dejado de cantar,fue cuando sintio la presencia del hombre, callo y volteo esperando que el mensaje hubiera llegado a su destino.

Escrito el 28-01-2005 02:09 #6

Esa era una canción preciosa -dijo Hyriand que se acercaba lentamente y aparecía desde la sombra- casi tan preciosa como quien la cantaba.

Es una antigua y lejana canción que aprendí en las tierras de Aman -respondió muy segura la maia, aunque cierto rubor había teñido sus mejillas- sé que me estabas buscando, ¿estoy en lo cierto?

El hombre de Lindon se acercó a la bella maia y le acarició el rostro, luego su hermosa y negra melena, sus cabellos eran finos como el terciopelo y la luz de la luna los teñía ligeramente de un color castaño oscuro.

La maia intentó resistirse al principio, pero poco más tarde se encontraba acariciando suave y tiernamente a Hyriand y fue entonces cuando se fundieron en un largo y apasionado beso. Mientras se besaban, el hombre alcanzaba a oir palabras que le decía Lairelosse al oido, pero no las entendía, era un lenguaje oculto para él, pero entonces Tholglîn se retiró, la miró a sus ojos, que brillaban con un color azul muy intenso y le dijo \"Te quiero\"...

Escrito el 28-01-2005 03:44 #7

Neldoriel sintio mas que paz en aquel momento, sintio amor, esperanza y todas aquellas cosas,que parecian haberse perdido hace ya mucho,y tanta era su alegria que le susurro todo lo que sentia, en forma de versos, al oido, pero el parecia no entenderlos, fue cuando el le dijo \"Te quiero\".Entonces ella comprendio, le abrazo y le susurro de nuevo al oido:

-yo tambien te quiero-la maia le volvio a besar,cuando lo hizo una luz los alcanzo,pero duro poco y despues desaparecio,Hyriand iba a preguntar que era aquello,pero ella le puso un dedo en los labios-es la bendicion,del mismisimo Eru, Tholglîn tu eres al que buscaba y no aquel que me rechazo dos veces, ahora lo se.

Hyriand sonrio y le volvio a besar,despues saco un pequeño brazalete y se lo puso, en su mano derecha.

-Que esto sea el recuerdo de esta noche,y ahora debo preguntarte amada mia¿me concederias el honor de tomar tu mano y unirla a mi corazon?

-Ya sabes la respuesta Hyriand, toma esto-ella saco la pequeña daga que portaba consigo siempre-que te proteja, pues al separarnos te llevaras mi corazon, ella sera el medio para que el viento lleve mi mensaje y sepa que estas bien.

El hombre observo la daga,con finos detalles en el mango,y unas letras grabadas en la hoja.

-Gracias Lairelossë,me has hecho muy feliz. dicho esto volvieron abrazarse y se dirijieron a los aposentos de la maia .

cuando llegaron la maia abrio la puerta, el le dijo.

-Me retiro,que descances amada mia-el hombre de Lindon le dio otro beso-Buenas noches.

-Buenas noches querido mio.

[Editado por tari el 28-01-2005 03:46]

[Editado por tari el 29-01-2005 03:50]

Escrito el 31-01-2005 00:13 #8

Asi pues, los días posteriores a aquella noche fueron de gran alegría para las gentes de Tyelpeösto, cuando supieron la noticia del futuro enlace entre Neldoriel y el caballero Hyriand, la gente comenzó a engalanar las calles de la ciudad y a prepararlas para la ocasión.

No veo el porqué de tanta patraña -comentaba con otro soldado el joven Isithraril, un inexperto guerrero de la Ciudadela- al fin y al cabo, pocos dias hace que llegaron las noticias de la muerte del rey, no veo como podemos estar festejando algo tan poco tiempo después.

¿Eso piensas en realidad? -dijo un misterioso hombre encapuchado detrás de él- Debo advertirte de que la boda de un valiente amigo mio con la mas bella de las doncellas de Arda no puede ser considerada ninguna patraña. No a menos que te apetezca probar mi frío acero.

Ante esto, Isithraril no supo como reaccionar y si debia tomarse en serio al hombre misterioso que en esos momentos se había quitado la capucha de viaje. Una larga melena oscura relució al viento, el hombre tenía un aspecto similar a los antiguos hombres de la Casa de Beör.

Soy Dregnor, un númenóreano venido de las hermosas tierras élficas de Lindon -dijo- y he de deciros que lo que me ha traido a estas tierras son asuntos de mayor entidad, asuntos que solo atañen al rey de éstas Tierras, ¿Podeis decirme donde encontrarle?

Desde la muerte del amado rey Hiruvalye -respondió el soldado Urebrilas- estas tierras no tienen un verdadero rey, el gobierno de la Ciudadela reside en un administrador del trono, un elfo llamado Túrin Mänkáno.

Gracias -respondió el numenoreano- que Eru te guarde. Dregnor prosiguió su camino y se dirigió al templo para hablar con el Regente sobre las malas nuevas que traía desde lejanas tierras, momentos después sus ojos grises se cruzaron con los marrones de Hyriand, que salia de palacio acompañado de una hermosa dama y los dos se sonrieron y se abrazaron años despues de la última vez que se vieron.

Escrito el 02-02-2005 02:24 #9

Despues de que Dregnor llegara, la maia los condujo a una estancia, luego le llevo comida y los dejo solos,tenian muchas cosas de las que hablar y ella no deseaba interrumpirles.Se dirijio a las estancias donde aun tenia trabajo que hacer, se detuvo en el camino,el viento surcaba su rostro y con el un nuevo rumor,pronto los capitanes llegarian de Aran Fortin,y lo que se habia retrasado hacia tiempo pasaria,pero algo mas traia aquel rumor,algo pasaba con Valarúmen y no era del agrado de Neldoriel.

Pues bien, Lairelossë conocio de lleno a Dregnor un hombre inteligente y noble a la vez.Y entre mas tiempo pasaba, el amor que existia entre ella y Hyriand se hacia mas grande.

Asi llego el dia en que los capitanes llegaron a la fortaleza, y la gente lleno las calles con flores de bienvenida,esta vez Turin Mänkáno, el regente enviado por los valar, los recibio y detras de el venia Thoglîn y Neldoriel, junto don Dregnor que se mostraba receloso con los desconocidos.

Escrito el 02-02-2005 12:32 #10

La llegada de los capitanes desde Aran Fortin fue una alegre noticia que todos acogieron con los brazos abiertos.

Después de ser recibidos por el nuevo regente, por Thoglîn y Neldoriel y por Dregnor se dirigieron a cenar. En la cena todos los capitanes fueron sorprendidos con la gran noticia del enlace matrimonial entre Hyriand y Lareloissë. Todos vieron aquello como una nueva esperanza para un futuro no muy lejano para aquel reino que intentaba organizarse.

Después de la cena Árchaon salió del gran comedor y se dirigió a unos pequeños balcones que disponían de preciosas vistas de toda la ciudadela.

- Hermosas vistas, ¿verdad?- La voz de Laitaine sonaba justo detrás de su hombro.

- Sí, pero no tan hermosas como la mujer que entró en mi corazón.- dijo este sin volverse.

- ¿Por qué siempre me sacas los colores?- La elfa se acercó más a Árchaon y lo besó.

- No pretendo hacerlo, es algo que me dice el corazón y he de decirlo- Este sonrió. -, me inunda la felicidad al pensar que Neldoriel e Hyriand se casen, que se produzca una alianza entre sus corazones...- Árchaon quedó pensativo. <¿Alianza?>pensó, <las alianzas siempre son buenas, ya que la unión es beneficiosa para aquellos que la forjan, ¿y si...?> Laitaine lo interrumpió.

- Árchaon, tengo un poco de frío, vayámonos dentro.

- De acuerdo- y agarrando la mano de la elfa se dirijieron hacia dentro. <Alianza>, seguía pensando Árchaon.

[Editado por legolaragorn el 02-02-2005 12:35]

Historia finalizada.