La Guerra de los Clanes

La Venta Harionen

Escribiéndose...
Escrito el 08-10-2006 18:38 #1

(..) Hasta el día de hoy hemos regido la venta durante tres generaciones y seguimos siendo una de las familias más nobles de Farothdin. El primero de nosotros fue el reverenciado antepasado Paul Harionen, uno de los pocos hombres que antaño fueron admitidos en el refugio de Opele Anarorë. Allí sirvió con honores de mercenario para Ilimo e Izilsurias y reunió un gran botín de fama y oro, prosperando hasta convertirse en lo que ahora todo Farotndin conoce como la casa de Harionen. Entre nuestros antepasados se encuentran buenos mercenarios y consejeros que fueron de gran ayuda al primigenio reino de Farothdin, cuando solo era un alcázar escondido entre las sombras del bosque de Arador. Actualmente continuamos esta labor, estando como el primer día al servicio de los deberes que nos dieron origen.

Cuando los acontecimientos de la historia hicieron del actual Arador un lugar más seguro y se decidió agrandar el reino de Opele Anarore a lo que actualmente se llama Farothdin. Recibimos el privilegio de regir una comarca al sur de las fronteras de Farothdin, en la región cercana a Tavarcerta. Allí establecimos el feudo de Harionen bajo la forma de una venta administramos una gran campiña con todo lo que conlleva, además de comerciar en una zona privilegiada. Nos hemos enriquecido lo suficiente como para continuar siendo una de las Casas más influyentes de la Curia de Farothdin. Orgullosos de nuestro linaje, servimos a los reyes manteniendo una fuerza oculta que sirve de apoyo e informándoles de todos los rumores e informaciones de los que somos participes. (…)

Relatos del III Sire Roulan Harionen

Extracto del informe de archivos encargado para Arestel Vanimelde

Mi señora, has de contar que la Venta pertenece a la casa Harionen y es de allí de donde proceden algunos de los descendientes que ahora tienen cargos destacados en la Orden del Lirio. Se supone que algunos de los señores de Farothdin que están en las altas estancias del Consejo, tienen sangre de estos entre sus antepasados. Sus influencias se basan en líneas de parentesco con muchos altos y medios cargos de Farothdin. Su fama como intrépidos guerreros les precede, y es a nuestro entender la mas importante a tener en cuenta. Tambíen es importante contar con los caudales de riqueza que genera la Venta que visitaréis y que ahora gestiona el hábil Roulan Harionen. Muchos de Ost in Alassea Esde dicen que ha dejado sus armas por el ábaco y el afán de exprimir al máximo el negocio familiar. Pero como consejo de lo que hemos obtenido de los archivos y habladurías de los más allegados, no subestimeis sus artes para la guerra aunque este tocado por su manto de comerciante. Es alguien seguro de si mismo y hasta arrogante. Vais a ser una hospedada en su propia casa y te vas a encargar de un honor que los Harionen creerán como les debían haber asignado por su linaje. Aunque esté bajo tu mando, su alta alcurnia puede ser una dificultad para tus planes y le dificultara su sometimiento a sus órdenes.

Tendré que lidiar con un noble celoso de tener a mi mando la guardia de su propia casa. “la prudencia exalta la observación”

Se nos ha señalado que te informemos primeramente de que esta Venta contiene una parte pública para los comerciantes y las gentes de paso. Una taberna, habitaciones cuadras y almacenes. Está custodiada por los propios guardias de Roulan Harionen, pero la orden del Lirio y de la Rosa tiene infiltrados hombres de confianza entre ellos que te serán de ayuda.

La parte de trabajos esta compuesta por los almacenes de la venta, las cuadras, las despensas, casas de los trabajadores, la oficina comercial, los talleres y la mayoría de las habitaciones de los guardias que responden a las órdenes de Harionen y en otra parte la mayoría de los agentes que tú escojas.

Por último en la parte privada están los edificios para los familiares Harionen, sus guardias personales y las habitaciones para algunos invitados de confianza.

Según nos ha sido informado, ocupareis una de estas estancias. Se le han asignado tres habitaciones, que dispondréis a vuestro antojo, en el edificio noble donde vive Roulan. Concretamente estaréis en el ala sureste del edificio, en la segunda planta. La primera planta de éste ala, y por el que se accede a sus estancias, recomendaríamos que fuese ocupado por vuestra guardia personal.

Antes de despedirnos, Recordaros que contaréis para esta misión con un regimiento de cien infantes elegidos a su antojo entre las dos casas de armas, pues se os consiente por parte de los dos reyes.

Con nuestros deseos de que todo le sea favorable

Servicio de archiveros de Oron Oiotuilë

Escrito el 19-10-2006 06:05 #2

Dejaron atrás las estancias del rey Ilimo en el norte, viajaron durante 3 días sin descanso por el bosque de Taurmallen, cruzaron el rió Sircalen y se internaron en Taurastë. Ahí descansaron por primera vez, esperando a que los caballos tomaran fuerzas de nuevo, entonces Quariel le dijo.

-Debemos dejar el bosque, así la marcha se hará mas rápida, si nos damos prisa estaremos en dos semanas en Tavarcerta.

-No dejaremos el bosque Quariel-le respondió Arestel-Primero debemos ir a Oron Oiotuilë, tengo asuntos pendientes en la ciudad.

-¿Como lavarle la ropa a tu marido?-le pregunto la mujer en tono de burla, después alzo los hombros- haz lo que quieras, pero te lo advierto, no debemos retrasarnos, nuestra obligacion es llegar lo mas pronto a nuestro destino...

[...]

Quariel casi detesto esa ciudad en tan pocos días, no por la ciudad en sí; era por el hecho del tiempo, sabia que debían estar en Tavarcerta y esa parada las retrasaba. En aquellos días lo único que hizo fue pensar y vigilar a Arestel, que le miraba con recelo.

Cuando partieron, la regidora alcanzo a ver una bandada de cuervos que seguían muy cerca a la compañia. Miro a Quariel y supo que esos animales no eran sus enemigos y que vigilaban su marcha muy atentamente.

[...]

La Venta Harionen ya se alcanzaba a ver, el viaje había sido duro y Narquelië se había mantenido apartada del grupo, guardaba su distancia y miraba siempre hacia las estrellas, esperando. Unas noches antes, había mandado a sus cuervos a vigilar la región de Tavarcerta, necesitaba saber el paradero de Eleanor y reunirse con ella lo antes posible, lejos de la mirada escrutadora de Arestel, que parecía vigilar cada movimiento de su persona.

[Editado por tari el 20-10-2006 23:46]

Escrito el 21-10-2006 07:00 #3

Entraron rápidamente a los edificios privados de la venta. Entonces Narquelië miro al hombre que los esperaba, maldijo el día en que hizo negocios con ese hombre y maldijo al rey que seguramente sabia que ya le conocía.

Roulan se acerco a la compañía una vez que ya habia dejado las monturas, tomo la mano de Arestel y le beso suavemente, Quariel alcanzo a ver su lengua bífida, llena de veneno.

-Maara tulda mi señora Arestel.-le dijo.- Es un placer tenerla, aquí en mi casa.- Entonces miro a Quariel, que aun montaba a su caballo.-¡Que agradable sorpresa!.- dejo a un lado a la dama y se acerco a ella.- Pensé que nunca volvería a verte.

-Es un tanto desagradable para mí Roulan.- le dijo ella, rechazando la mano que le ofrecía para bajar-Yo estaba dispuesta hacer todo, por no volver a tratar con tu persona.

-¿Hay algo que quieras decirme Quariel?-le pregunto Arestel de forma burlona.

-Alguna vez hice un trato con este hombre Arestel-le respondió la mujer arrogantemente-No llegue a concebir que ahora manejara todo este feudo y que haya abandonado su carrera de armas.

-Aun sigo activo Narquelië-le dijo el hombre, tomo de nuevo la mano de Arestel- pero vengan las guiare a sus habitaciones, deben estar agotadas por el viaje tan largo que han hecho.

La compañía siguió al anfitrión, menos Quariel que se quedo rezagada, miro al cielo y camino a las afueras del edificio. cuando estuvo lo suficientemente lejos de cualquier persona llamo a su cuervos, que comenzaron a divisarse al horizonte.

Nada sobre Eleanor; sin embargo le tenían otras noticias: Había un grupo un tanto numeroso, que se encontraba cerca de las ruinas de Tavarceta, habían montado un campamento muy llamativo a la vista, pero eso no era lo único, había algo mas, una presencia que había obligado a las aves a regresar con su señora; por ultimo los cuervos divisaron a varios grupos de personas sin importancia, pero había dos: uno conformado por tres personas y el otro por dos personas que eran acompañados por un par de lobos y su camino seguramente los llevaría a las entrañas de la ciudad. Quariel les dio las gracias y los mando de nuevo a buscar a la elfa.

Camino de regreso, miro a los lados y se encontró con gente que miraba en la oscuridad, gente del lirio negro que vigilaba los movimiento del lugar; eso a la mujer le tranquilizo, si Roulan se le ocurría hacer una tontería, ya contaba con el apoyo necesario para llevarlo ante el consejo. Cuando entro a la casa principal, los sirvientes la guiaron hacia el comedor, ahí estaba Arestel hablando con el anfitrión.

-Necesitamos hablar-le dijo mirando a Roulan.

-Retirate Roulan, la doncella cuervo y yo tenemos asuntos que resolver.- el hombre la miro-Recuerda que yo tengo mayor nobleza que la tuya; te lo pido por favor, antes que se convierta en una orden.

El hombre apretó los dientes, se levanto de la mesa y avanzo hacia la salida, cuando paso junto a Narquelië le alcanzo a susurrar.

-Ya hablaremos tú y yo-la mujer le miro a los ojos desafiante y después rió, burlándose de él-Ya veremos quien ríe al ultimo Quariel.

Rió mas y lo obligo a salir, cerrando la puerta tras de si. Despues se volteo y se sentó del lado de la mujer, que esperaba impacientemente sus palabras.

-No debes confiar en él, es un traidor en potencia-luego se acerco a su oído-Hay demasiada gente cerca de Tavarcerta, nuestro lindo secreto esta en peligro...

Entonces le contó lo que habían visto sus sirvientes, pero lo hizo susurrando le, sabia que en aquella casa no existiría nunca un lugar seguro para hablar.

Escrito el 22-10-2006 00:59 #4

Arestel comenzó a sentir que aquella mujer no era tan distinta a ella misma. Narquelië tenía las ideas muy claras y era capaz de defender las, aunque fueran erróneas, hasta la muerte.

La Regente le confeso a la doncella cuervo que a ella tampoco le agradaba la estancia en aquel lugar.

_Ese hombre, Roulan_ dijo despectivamente _no merece nada de lo que hay aquí. Al menos sus antepasados demostraban abiertamente su odio hacia mi Casa, pero éste, me trata con toda la pomposidad que puede, y noto, en sus gestos y palabras el cinismo que tanto detesto _dijo apretando el puño _al menos tú me honras con tu sincero desprecio.

La mujer dejó de hablar y escrutó el lugar.

_Vayamos fuera, noto sobre mi nuca demasiados ojos_dijo en un susurro, para luego continuar en voz alta y clara_ Necesito sentir el calor de la luz del sol, tanta oscuridad solo atrae oscuros pensamientos.

Narquelië rehusó por un momento la petición de la regente, pero a ella tampoco le gustaba aquel lugar, en el exterior sin duda podrían controlar mejor qué o quienes les estaban escuchando.

Una vez fuera, Arestel continuó:

_Es extraño que haya tanta gente allí…

_Mis cuervos no mienten_ respondió Quariel_ allá tu si no quieres creerlo, pero no puedo quedarme aquí, de brazos cruzados, imaginando los porques.

_No estoy diciendo eso, Narquelië, pero no puedes lanzarte a la ligera, el futuro de Farothdin está en juego.

_Por eso mismo no hay que esperar_ la mujer meditó durante un instante_ además, ninguno de tus repelentes cargos significan algo para mí, así que no tienes autoridad para decirme que es lo que tengo que hacer.

Arestel tuvo que pensar bien sus palabras antes de continuar. Era cierto lo que decía Narquelië, ella no tenía ningún derecho a decirle nada, pertenecían a mundos distintos.

_Es verdad, no te puedo ordenar _dijo con humildad_ diga lo que diga vas a ir. Yo tengo que partir hacia el reino de Heren, necesito encontrar una planta que sólo crece en aquellas montañas…Adelántate tu, y ve a Tavarcerta, investiga, pero no actúes hasta que yo regrese, no quiero poner la vida de Eleanor en peligro.

_Marchemos al bosque, una vez allí separaremos los caminos_terminó la conversación la dama cuervo, que enfiló sus pasos hacia el edificio.

Arestel, con resiganción, fue tras ella...El tiempo se acortaba, tenía que encontrar la eriossë cuanto antes... si quería seguir ayudando a su reino.

Escrito el 04-11-2006 22:50 #5

La historia de Arestel y Narquelië continúa en Tavarcerta - Lo Que El Bosque Dirá

Escrito el 05-11-2006 03:16 #6

Viene de Nestnwelath, Ciudad De Los Varna Rámar

La Venta de Harionen se divisaba ya a lo lejos. Pronto, la pequeña comitiva, se encontrarían otra vez bajo las miradas de los del Lirio. Hallen y Arestel conversaban sobre las diferencias culturales que existían entre los dos reinos, la joven le comentaba a la regente que solían hacer los habitantes del sur de Heren para recibir a la primavera, pero de pronto la muchacha dejó a medias su discurso, Asatroth se aproximó a ellas:

_Señora, voy a enviar a Rhodir a la Venta, para que adelante nuestra llegada_ dijo el elfo.

Arestel asintió, y el capitán se dispuso a la marcha.

_ ¡Astaroth!_llamó la regente al eldar, que detuvo el paso de su caballo_ pide que se prepare una habitación junto a mis estancias, para Hallen.

El elfo azuzó a su montura y se situó, nuevamente, delante de la compañía. A los pocos segundos, un jinete salió de la formación, Rhodir partía con el mensaje, la polvareda que producían los cascos de su equino hizo que todos se tapasen la cara con la capa, para poder respirar con normalidad.

No habían transcurrido apenas unos minutos, cuando tres jinetes, ataviados con las vestiduras blancas de la Orden de la Rosa, salieron de la Venta.

_Algo malo ha sucedido_ susurró la regente_ Hallen, quédate aquí. Me adelantaré para ver que es lo que ha sucedido.

Arestel espoleó a su caballo, adelantando a toda su guardia. Astaroth, ante la reacción de su señora, salió tras ella alcanzándola poco antes de reunirse con los caballeros. Los cinco jinetes tiraron con fuerza de las riendas, deteniendo así a sus monturas.

_Señora, capitán_ comenzó el elfo, tras hacer una escueta reverencia_ Meneldil y Beriol han sido asesinados por Narquelië… Daerlath consiguió regresar…

Arestel sintió como si una puñalada se le clavara en el estómago! Maldita mujer ¡ pensó. Esta vez la Doncella Cuervo había traspasado el umbral atreviéndose a matar a dos miembros de la Orden… al fin había cometido un fallo, un error que le costaría muy caro.

_Astaroth_ reaccionó rápida la mujer_ acompaña a Hallen a su habitación, y aposta a dos guardias junto a su puerta. Nos encontraremos en mis aposentos. ¡Ah! Y trae a Lev contigo,_añadió_ voy a tener que enviar un mensaje al rey…y otro a la reina.

Una vez más el elfo partió raudo para cumplir con las ordenes de su señora.

_Por favor _pidió al eldar que le había comunicado la noticia_ llevadme a donde esté Daerlath.

Un simple gesto de confirmación bastó para que los cuatro marchasen velozmente. Al llegar Roulan les esperaba en el patio, junto a sirvientes y miembros de las dos Ordenes. El hombre se acercó al caballo de la regente en cuanto ésta lo detuvo.

_¡Oh! Doy gracias a Eru por que hayáis regresado, mi señora Arestel _ dijo con falsa modestia_ Lamento de veras lo ocurrido, y quiero aclarar que mi Casa no ha tenido nada que ver con los actos cometidos por esa mujer_ se apresuró a decir.

Arestel desmontó.

_Dejad de envenenaros la boca con tan sucias palabras, Roulan de Harionen_ dijo con desprecio _ No soy como vos, y no voy a aprovechar esta situación para desprestigiar a vuestra familia ante los reyes_ la mujer, guiada por el elfo, continuó su camino, pero al subir las escaleras añadió_ Tal vez esa sea la diferencia entre la Casa de Harionen y la Casa de los Avathin.

Arestel fue conducida hasta la habitación en la que se encontraba Daerlath. El elfo descansaba en una cama y al oír que la puerta se abría se despertó.

_No, no os levantéis, Daerlath_ se adelantó la mujer ante la intención del maltrecho eldar_ ¿Cómo os encontráis?

_Bien, mi señora.

La mujer sonrió.

_¿Podéis contadme lo sucedido desde el momento que nos separamos en el bosque, hasta vuestra llegada aquí?_preguntó_¿Os veis con fuerzas?

El elfo, tras asentir, comenzó a relatar todo lo sucedido, con todo detalle, pues bien había sido aleccionado en la Orden. La regente escuchó con atención toda la narración y al terminar, se despidió de Daerlath y marchó hacia sus habitaciones, donde encontró a Astaroth con Lev sobre su barzo. La mujer corrió a acariciar el suave plumaje del águila que le regalara su marido el día de su boda, y que cumplía entre otras funciones el de transmitir mensajes.

_¿Hallen está en su habitación?_preguntó al elfo mientras rascaba la cabeza del pájaro.

_Sí, y he pedido que le lleven la comida.

_Me asombra que hayas hecho eso por tu cuenta _dijo Arestel burlonamente.

_ Que la vigile no quiere decir que la quiera ver muerta de hambre_ respondió el eldar.

La regente sacó de un bolsillo de su vestido un pequeño silbato que su madre le entregara antes de partir de Oronpor si necesitas a la reina, y con suavidad sopló por él.

_Abre la ventana, vamos a recibir visita_dijo mientras guardaba de nuevo aquel objeto.

La regente tomó pluma y pergamino y comenzó a escribir las misiva que enviaría a ambos reyes.

Mis Altísimos Señores,

Me veo obligada a escribirles para informarles de la gran falta cometida por Narquelië, miembro activo de la Orden del Lirio, que ha matado, derramado sangre hermana, a dos miembros de la Orden de la Rosa. Sólo pido que sea sometida a la Primera Norma, común a las dos Ordenes, para que este vil acto no quede impune por la memoria de mis dos compañeros.

Espero sus respuestas.

Atentamente,

Arestel Vanimeldë, Onceaba Regente de Oron Oituilë y Primera Dama de la Orden de la Rosa.

La lechuza de Izilsurias entró en la habitación, y ante la mirada de asombro del elfo, Arestel colocó en su pico el mensaje lacrado, con el sello de los Avathin, para la reina. Después se acercó a Lev y , tras tenderle la misiva destinada al rey, ató en su pata la bolsita que contenía la erissë entrégasela a Thelidor, mi buen Lev

_ Voldad alto y rápido, ya sabéis cuales son vuestros respectivos destinos_ les dijo, y las dos aves salieron de la habitación por la ventana.

[Editado por Eldin_de_Lorien el 05-11-2006 03:17]

Escrito el 06-11-2006 01:28 #7

Lev chilló desde el cielo cuando divisó un grupo de jinetes bajo la fina película de lluvia. Descendió el vuelo entre los matorrales floridos hacia las figuras, y una de ellas se detuvo y extendió el brazo enguantado de cuero duro. Sus garras de oscura pizarra se clavaron y arrugaron la manga. Una mano liberó su mensaje de la pata y otra le ofreció carne seca. El mensaje fue leído y se ató una cinta roja en la pata del ave donde estaba la nota “mensaje recibido”

Viramos a la venta Harionen, nos desviamos de nuestro camino hacia el sur este “que el destino no me ponga en tu camino ahora Narquelië. O pasaré por y a través de ti con mi espada…” _pensó para sí el rey_

(…)

tras dos jornadas, Ílimo y su escolta entraron por los portones de la venta, embozados en sus capas pardas de montaraces, llamando la atención de los que allí estaban en sus labores. Sin detenerse, entraron hasta los jardines privados, y retirando sus capas mostraron su identidad a Roulan Harionen que les esperaba con curiosidad, rodeado de su propia guardia personal

_ Mi querido Roulan _dijo afectuosamente Ïlimo, echando atrás su capucha y ofreciendo un abrazo_ ¡no pasan por ti los años estando alejado de la bulliciosa corte!, ¡ veo que la vida te trata bien en tu vejez!

_ jajaja _rió Roulan con un brillo en sus ojos_ no me arrepiento de poder serviros desde aquí mi señor, corren tiempos difíciles por lo que me dicen mis hijos.

_ Si, viejo amigo, las cosas no son como eran como cuando eras joven, pero saldremos adelante siendo fieles a nuestros principios. Pero dime…¿Esta por aquí Arestel?

_ No me permite meterme en sus asuntos, pero creo entender que esta en la sala de entrenamiento, al fin y al cabo estoy al corriente de lo que pasa en mi casa._rió_

_ “Te estoy muy agradecido por lo que estás ayudando a Farothdin”_ comentó en silencio Ílimo, para ellos dos_ pero solo haz lo que se te pide en este asunto. No te cruces en su camino Roulan, no quiero que se repita un hecho trágico como el que me trae aquí _dijo mirando al noble con una mirada intensa y escrutadora que decía “mantente en tu lugar si no quieres ser arrollado” te quiero a mi lado en esto, se que es duro estar al margen de esto siendo el jefe de los nobles Harionen, pero limitate a tu labor…

_ “¿Mis labores incluyen el permiso de invitaros a comer algo..? Ílimo”_ dijo Roulan con un tono meloso y afable, como de alguien que tiene mucho que contar_

No veo por que no, ¡como rechazar una invitación Harionen ¡ jajaja. Deja un recado a Arestel para que sepa donde encontrarme no me vendrá mal una pequeña distracción que aplaque mi estado de animo _pensó_

Escrito el 07-11-2006 23:38 #8

Como bien había informado Raulan a Ilimo, Arestel se encontraba en la sala de entrenamiento, el rítmico entrechocar de las espadas se veía aumentado por las gigantescas dimensiones de la habitación. La regente y Astaroth luchaban bajo la atenta mirada de Hallen, que sentada en un cómodo sillón aprendía los movimientos.

Llamaron a la puerta, y la joven, para que no interrumpiesen la extraña danza que elfo y humana mantenían, la abrió. Un hombre ataviado con los ropajes del Lirio se encontraba frente a ella. Hallen, recordando las palabras de Arestel, dio dos pasos hacia tras, manteniendo distancia con el hombre.

La regente vio con el rabillo del ojo la reacción de la joven, e interrumpió la lucha para ver que le sucedía.

_ ¿Qué ocurre Hallen?_preguntó a la muchacha, la cual sólo levantó la mano hacia el miembro del Lirio.

_ ¿Qué es lo que queréis?_se adelantó Astaroth a la regente, porque desde el altercado Arestel trataba de malos modos a los miembros de la orden hermana.

_El rey Ilimo está en la Venta, me pidieron que informara a la dama Arestel de su llegada_ anunció con una reverencia.

Una vez más el elfo se adelantó, pues pudo adivinar qué iba a decir la regente.

_ ¿Dónde los podemos encontrar?

_En el comedor, junto con mi señor Roulan.

_Bien, gracias. Podéis retiraros_ concluyó el eldar.

El hombre asintió y giró sobre sus talones para desaparecer por el pasillo. Astaroth cerró la puerta.

_Vayamos donde está Ilimo_ dijo la regente _Y así comemos algo.

El elfo tendió a la mujer la guarda de su espada.

_Pero no sería conveniente que Hallen estuviera…_susurró a la regente

Arestel rió.

_Hallen , ¿tienes hambre?

La joven asintió. Se sentía incomoda por la actitud de Astaroth.

_Ya lo has visto, vayamos pues.

Escrito el 08-11-2006 00:28 #9

La chimenea caldeaba la estancia recubierta de paneles de madera noble en las paredes. La mesa del salón estaba recién servida y los candelabros aun tenían las primeras velas de la noche. En el suelo un lebrel yacía adormilado entre los cojines del suelo, al calor de la llama. En las mesas, los dos caballeros charlaban fumando de sus pipas, sin hacer mucho caso de la cena que estaba aun caliente.

El perro irguió el cuello y levantó las orejas mirando a la puerta, ladró y calló cuando Roulan se lo ordenó. Llamaron a la puerta y un sirviente hizo la presentación de Arestel, con su escolta Astaroth. y Hallen, la protegida.

Bienvenidos seáis todos a mi mesa, señoras y señores.._Dijo Roulan con un tono efusivo_Pasad, Astaroth por favor, avisa al servicio que pongan dos juegos de cubiertos más.

Hallen tiró de la manga a Arestel recordándole su promesa de invitar a Astaroth a la cena. Roulan lo oyó y dirigió una mirada de consejo a Ílimo, el cual admitió la propuesta asintiendo.

Arestel se puso al lado de Ílimo y Astaroth al lado de Roulan, dejando a Hallen entre ambos y a los dos restantes en los extremos de la mesa, como les habían encontrado al llegar, teniendo la chimenea en frente suyo

Un silencio tenso se hizo en la sala, cada uno miraba a su plato hasta que Ílimo preguntó ¿Qué tal el viaje hasta aquí Arestel? Vine tan pronto como recibí la noticia de que Narquelië se había llevado por delante a dos de nuestros mejores guardianes de la Rosa… ¿Qué opináis Roulan de la nueva capitana de vuestra Orden? _provocó Ílimo_

_ Es una guerrera fiera en la mente de una perfecta estratega _empezó Astaroth_ he luchado con ella y solo tiene mis alabanzas

_ Es una rebelde sin causa_ continuó Roulan_ muy mal vista entre las altas castas, pero no puedo dudar que mantendrá nuestro secreto a salvo.

Ílimo observó las palabras de cada uno, miedo y admiración. Arestel agarraba con fuerza los cubiertos, tenía las comisuras de la boca tensas por el odio del recuerdo, mirando al vacío, como recordando el momento. Hallen se mantenía ajena a la conversación, pero absorbía como una esponja.

_En Breve aparecerá Izilsurias y discutiremos ese asunto. Tranquila Arestel, pronto escucharemos lo que tenemos que decir. Si me lo permites Roulan, di que el servicio aguarde a traer el primer plato, presiento que Izilsurias se acerca.

Escrito el 09-11-2006 03:29 #10

La joven Hallen podia sentir la tension entre las personas presentes en la cena, sin embargo no era raro para ella estar en medio de ese tipo de situaciones, asi que mantenia la calma y evitaba la mirada de los presentes aun estaba prevenida, entre menos se fijaran en ella mejor, aunque muy seguramente se estarian preguntando que hacia una jovencita aparentemente desconocida al lado de la noble dama Arestel, aunque tambien esperaba que al estar ellos pendientes de sus propios asuntos no ocuparian sus pensamientos en ello, pero aun asi Hallen podia sentir las continuas miradas de Astaroth vigilando cada uno de sus movimientos, despues de un momento la joven pudo imaginarse el porque, tan ensimismada estaba en sus pensamientos que no tomo precauciones sobre su comportamiento en la mesa, aplicaba todos los protocolos y los agraciados movimientos propios de una joven criada en la realeza, Hallen se detuvo y dirigio sus ojos verdes hacia abajo sintiendose tonta por su descuido, ahora debia continuar pues si cambiaba de actitud de inmediato sabrian que algo estaba tratando de ocultar en su mente empieza a labrarse una excusa para dar, si en ese momento o en algun otro Astaroth o incluso la Dama Arestel la abordaban con preguntas, suaviso su apariencia asustada y trato de relajarse mirando a Arestel quien parecia molesta, y ante la mirada recelosa de Astaroth, puso su blanca mano en el brazo de la dama sonriendole para tratar de tranquilizarla, Arestel le devolvio la sonrisa y un nuevo silencio reino en la mesa.