Ain’t it Cool News publica el segundo artículo de Quint desde el rodaje en exteriores de El Hobbit. Aún en Hobbiton, Quint nos cuenta cómo fue el rodaje de su pequeño gran momento con Martin Freeman, y desvela la presencia de Otho y Lobelia Sacovilla-Bolsón.

Los últimos dos meses y medio han sido bastante sosos en cuanto a noticias del rodaje de El Hobbit se refiere. Pero en esta última semana, la sequía de información ha acabado y las noticias han aparecido en tromba. El lunes nos hacíamos eco de la publicación del primer informe de la producción de El Hobbit desde el set de rodaje en Hobbiton, el martes y el miércoles aparecían una serie de imágenes de un nuevo decorado que podría ser la casa de Beorn o el hogar de Radagast en Rhosgobel, y ayer viernes, se difundía el cuarto videoblog de la producción de El Hobbit. Pero la semana aún no ha terminado, y es que el portal Ain’t It Cool News publica el segundo reportaje de Quint desde el set de rodaje de El Hobbit en Hobbiton. En este artículo, mucho más extenso que el primero, Quint, además de ofrecernos algunas nuevas imágenes curiosas del set de rodaje en Hobbiton, habla de su experiencia como extra al interpretar a un Hobbit llamado Fredegar Chubb. Pero también cuenta algunos detalles interesantes, como la presencia en el set de Otho y Lobelia Sacovilla-Bolsón.

A diferencia de lo que hicimos con el primer reportaje, dado la extensión de este segundo artículo, no lo hemos traducido íntegramente, sino que hemos hecho un resumen seleccionando los pasajes más jugosos.

En los primeros párrafos, Quint cuenta que tuvo que madrugar bastante para poder llegar al set de rodaje para que le transformaran en un auténtico Hobbit. Del vestuario que llevó, dice que era “increíblemente cómodo”. Tras vestirse, fue al trailer de maquillaje para ponerse las orejas, un proceso totalmente “inocuo”, aunque admite que el quitárselas fue un proceso muy doloroso. También confiesa que la “peor parte” del proceso de transformarse en un Hobbit fue afeitarse la barba. No obstante, tampoco debió ser muy agradable el ponerse la peluca necesaria. Y el proceso de transformación en un Hobbit concluyó, como no podía ser de otra forma, con los pies, que según Quint, resultaron ser “extrañamente cómodos” mientras no pisara con el talón alguna roca afilada. Algo que, según confiesa, ocurrió un par de veces.

Una vez transformado en Hobbit, fue trasladado de nuevo a Hobbiton, a la taberna de El Dragón Verde, donde en el exterior se había establecido un mercado con “docenas de puestos destartalados que vendían de todo, desde queso, jueguetes, libros o aves de corral”. Su papel consistía en comprar un gallo gigante, cogerlo, y pasear con él por el mercado. Sin embargo, mientras ensayaba su papel, Peter Jackson se acercó a él y le dijo que ya no tendría que pasear con el gallo, y después de preguntarle si le gustaba el pescado, dijo que su papel consistiría finalmente en venderle un pescado a Martin Freeman.

En la escena, Bilbo compraba un pescado y miraba a su alrededor, nervioso (Gandalf ya le había propuesto la aventura). Tras comprar el pescado, tropezaba con otro Hobbit llamado Worrywort, al que preguntaba si había visto al mago. Poco después, Bilbo ve lo que le parece ser el puntiagudo sombrero de Gandalf, y corre a esconderse, por lo general, detrás de otros Hobbits, como el propio Worrycort o una joven pareja que paseaba románticamente por el mercado (¿podrían ser Drogo Bolsón y Prímula Brandigamo?). Resulta que los actores que interpretaban a la pareja eran dos viejos conocidos de Quint, por lo que les hizo una foto (la que podéis ver en la noticia, y que podéis ver a mayor tamaño si pincháis en ella). Otro detalle interesante que realta Quint es que en la escena estaban Otho y Lobelia Sacovilla-Bolsón. Según Quint, Lobelia torcía el gesto al ver el comportamiento errático de Bilbo, y afirma que la actriz que la encarna “parece ser la adecuada para el personaje”. También dice que su vestido era “escandalosamente pomposo, con el sombrero brillante más ridículo” que había visto en su vida. No obstante, admite que como se trataba de una toma panorámica, no pudo ver a Bilbo todo el tiempo, ya que tenía que parecer que estaba vendiendo peces.

Durante un descanso, Peter Jackson le presentó a Martin Freeman, al que aún no había conocido a pesar de llevar ya varias semanas en el set de rodaje. Quint, gran admirador de The Office (la serie inglesa, en la que participó Freeman) y Sherlock, admite que fue un “placer” descubrir que estar con Freeman era muy fácil, y que además era un tipo “muy divertido con el que poder bromear durante un día”. Entonces, Freeman preguntó si su personaje tenía nombre, y como no lo tenía, Jackson mencionó una web que generaba nombres Hobbits, y tras entrar en ella desde su iPhone, el resultado fue el “poco afortunado” nombre de Fredegar Chubb (algo así como Fredegar Rellenito). Desde ese momento, en cada toma, cuando Freeman se acercaba a comprar el pescado añadía alguna frase como “nos vemos el próximo viernes, señor Chubb”.

Después de varios párrafos a hablar de la que considera “la verdadera estrella de la escena… no, de la película entera”: un cerdo llamado Leroy, que debido a sus atributos captó la atención de todo el mundo en el set. Tras ensalzar las virtudes de Leroy, Quint vuelve a hablar de su “gran día”, y según confiesa, sus “mejores recuerdos” son los 45 segundos que transcurrían entre cada toma, en los que bromeaba con Freeman. Pero no eran los únicos, ya que Jackson quería que todo el mundo estuviera alegre. De hecho, cuenta que en varias ocasiones, el cineasta neozelandés habló por un altavoz a todos los extras para pedirles precisamente que, además de moverse por el mercado, estuvieran sueltos y felices, y que se rieran con aquel que tuvieran al lado. Al final, aunque en un principio no tenía diálogo, Jackson le dio a Quint una línea porque la escena no terminaba de convencerle.

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