Uno de los temas en auge los últimos meses en el universo de fantasía y la televisión son los dragones. Estas criaturas tienen un gran protagonismo tanto en las obras de J.R.R Tolkien (a destacar El Hobbit o Los Hijos de Húrin) como en el universo de «Canción de Hielo y Fuego» de George R.R. Martin.

Dragones de la Tierra Media – De Grissaecrim en Devianart

El mismo Martin ha admitido en repetidas ocasiones su fuerte inspiración en el legendarium de Tolkien, llegando a afirmar en diversas entrevistas (como las que mantuvo con Laura Miller o John Hodgman) que el más poderoso de sus dragones, Balerion, solo igualaría en fuerza y ferocidad a Smaug. Siendo no solo superados en inteligencia, si no que el más pequeño de los dragones de Tolkien ya equipara o supera al más terrible de «Canción de Hielo y Fuego». Por estas razones y para resolver incógnitas a todos aquellos que dudan o desconocen sobre este tema, este artículo profundizará en todos los datos sobre los dragones de la Tierra Media.

Los dragones o grandes gusanos son criaturas de carácter malvado, siendo de las más peligrosas de toda la Tierra Media. Son de aspecto similar al de los reptiles, con un cuerpo duro y recubierto de escamas salvo en el abdomen, su único punto más vulnerable. Estaban dotados de gran fuerza física, de una inmensa inteligencia y no menor astucia. Su crecimiento y desarrollo era muy lento, tanto como elevada su longevidad, que llegaba hasta el punto de parecer inmortales. Su tamaño era por lo general muy grande y había casos muy significativos como mencionaremos más adelante. Eran capaces de criar de forma autónoma. Uno de los lugares más conocidos de cría tras la caída de Morgoth fue la región de Brezal Seco, al norte de las Montañas Grises (Ered Mithrin)

Su origen es incierto, aunque está vinculado directamente con Morgoth, pudiendo ser criaturas primigenias de la Tierra Media (Quizás lagartos o grandes murciélagos) corrompidas y modificadas por el poder del Señor Oscuro. Pese a ser el artífice de su creación, es importante destacar que ninguno de los valar, ni siquiera Morgoth, podía crear vida propia. No obstante, se les consideró como grandes máquinas de guerra al servicio de su “creador” como se demostró en su participación en la Caída de Gondolin o la Guerra de la Cólera.

Se les denominaba generalmente como Urulóki (Serpiente de fuego en quenya) debido a su característica (propia de estas criaturas mitológicas de forma generalizada) de exhalar llamas mediante su aliento. Tan poderoso era el fuego que vomitaban que pudo destruir cuatro anillos de poder de los enanos, pero no era lo suficiente potente para fundir el Anillo Único. Sin embargo, parece que no todos los dragones eran ígneos ya que se menciona en algunos escritos a “dragones de frio”, que al parecer exhalaban vapor gélido como el hielo. Otra de sus características era la habilidad de socavar las mentes de seres menos poderosos mediante su mirada penetrante, llegando incluso a controlar sus mentes. Esto era más poderoso si el dragón conocía el nombre de su víctima, pero no imprescindible.

Glaurung y Túrin – Francesc Camos

Su mayor pasión eran los tesoros, especialmente el oro. Y hay una gran posibilidad de que exista una conexión entre sus poderes previamente mencionados y sus tesoros mediante la “enfermedad del dragón”. Este era un efecto pasivo que volvía a aquellos que entraban en contacto con el tesoro de un dragón seres codiciosos y descuidados, torciendo sus mentes.

Su taxonomía se basaba principalmente en su medio de locomoción. Los primeros dragones surgidos durante la Primera Edad del Sol eran grandes reptiles que se desplazaban sobre cuatro patas. La aparición de los dragones alados (versión mejorada de los anteriores) no data hasta la Guerra de la Cólera, pudiendo estos caminar a cuatro patas o volar. Tolkien también denomina a dragones como Scatha (del que hablaremos más tarde) como “Gusano largo”, por lo cual cabe la posibilidad de que existieran dragones similares a sierpes, sin extremidades, que se desplazaran reptando. Se desconoce si existían dragones marinos como se ha mostrado en la serie de Amazon PrimeEl Señor de los Anillos. Los Anillos de Poder”, pues Tolkien no escribió nada sobre ello. Tampoco se sabe si el agua les daña como se mostró en la película de Peter JacksonEl Hobbit. La Desolación de Smaug

En la obra de Tolkien hay cuatro grandes dragones cuyos nombres han pasado a la historia por su relevancia. Pese a que varios de ellos podrían tener su propio artículo, vamos a hablar brevemente de ellos:

Glaurung, el Padre de los Dragones: Fue el primer dragón creado por Morgoth y uno de los mayores terrores de su época. Era un dragón sin alas de inmenso tamaño cuyo color se desconoce. Apareció por primera vez en la Dagor Aglareb en el 270 de la Primera Edad aunque era muy joven aún y pudo ser repelido por los arqueros noldor. Pasó doscientos años en la fortaleza de Angband desarrollándose hasta la Dagor Bragollach. En esta contienda su intervención fue determinante para romper el sitio de Angband. Su poder y tamaño había aumentado considerablemente como volvió a demostrarse en el año 473 de la Primera Edad, durante la Nirnaeth Arnoediad, donde comandó un escuadrón de dragones menores frente a los enanos de Belegost, matando a su rey, Azaghâl. No obstante, fue herido y puesto en fuga.

Cuando Morgoth descubrió la ubicación de Nargothrond por culpa de Túrin Turambar, mandó a Glaurung al frente de un gran ejército de orcos a destruir el reino. En el 495 de la Primera Edad venció al rey Orodreth en la batalla de Tumhalad y posteriormente tomó y saqueó la ciudad, adueñándose de su tesoro y convirtiendo la ciudad en su morada. Durante estos hechos hechizó a Túrin, haciéndole huir por salvar a su familia de una falsa amenaza.  Unos años después también hechizó a su hermana Niënor, borrándole su memoria.

El gran gusano encontró su final en los bosques de Brethil a manos de su mayor enemigo, Túrin y su espada Gurthang. Glaurung murió, no sin antes levantar sus hechizos y hacer ver a ambos hermanos su parentesco (ya que ambos habían contraído matrimonio sin saber de sus lazos de sangre). Esto provocó el suicidio tanto de Niënor como de Túrin.

Eärendil y Ancalagon – Rubén de Vela

Ancalagon el Negro: Su nombre significa “mandíbulas rápidas” o “fauces desbocadas” en síndarin. Fue un dragón negro alado criado por Morgoth en los fosos de Angband y se convirtió en el dragón más grande y más poderoso de la historia de la Tierra Media, ya que se afirma que su cuerpo podía ocultar por completo la luz del sol. Su única aparición fue durante la Guerra de la Cólera comandando el ejército de dragones alados de Morgoth durante la batalla final. Fue derrotado y asesinado en el 587 de la Primera Edad por Eärendil el Marinero, que llegó a la batalla volando en su barco Vingilot y comandando a las Grandes Águilas de Manwë. Su cuerpo destruyó al caer los tres volcanes conocidos como las “Torres de Thangorodrim

El Diente de Scatha – Matthew Stewart

Scatha el Gusano: Se conocen pocos datos sobre este dragón, que habitaba en las Montañas Grises de la Tierra Media. No está claro si su sobrenombre era debido a que era una sierpe o sencillamente un dragón muy delgado. Se sabe que atacaba a los enanos que habitaban las montañas y robaba sus tesoros y que fue asesinado por Fram, hijo de Frumgar. Este hombre era uno de los ancestros éothéod (pueblo ancestro de los rohirrim) de Eorl el Joven, que a su vez es ancestro del linaje real de Rohan. Fram se quedó con su tesoro pese a las desavenencias con los enanos, a los que envió un diente de dicho dragón con el siguiente grabado:

“Joyas tales como esta no igualaran sus tesoros, puesto que son difíciles de encontrar”

Se rumorea que tal osadía le llevó a la muerte a manos de los enanos.

Smaug el Dorado: Último gran dragón de la historia de la Tierra Media y uno de los principales antagonistas de “El Hobbit”. Su nombre proviene del inglés antiguo y significa “gusano”. Era de color rojizo-dorado, sus escamas eran más duras que el acero y fue de los dragones más inteligentes de la Tierra Media.

En el año 2270 de la Tercera Edad descendió de las Montañas Grises atraído por las grandes riquezas de los enanos. Incineró la Ciudad de Valle e invadió en solitario con éxito el reino enano de Erebor, haciendo huir a los pocos enanos supervivientes. Smaug permaneció dormido 200 años sobre el tesoro de Thrór hasta que en el año 2941 de la Tercera Edad el hobbit Bilbo Bolsón accedió a la Montaña Solitaria con la misión de recuperar la Piedra del Arca para la compañía de Thorin Escudo de Roble, que buscaban expulsar a Smaug y recuperar Erebor.

Smaug (Benedict Cumberbatch) arrasando la ciudad de Esgaroth – El Hobbit. La Desolación de Smaug (2013)

Bilbo robó una copa de oro mientras el dragón dormía, pero este se percató y salió de la Montaña, destruyendo el campamento de los enanos y devorando a casi todos sus ponis como advertencia. No obstante, el hobbit saqueador regresó al interior para ser descubierto por Smaug, con el cual tuvo una conversación, aunque el dragón lo olía y escuchaba, no podía verlo gracias al Anillo Único que Bilbo llevaba puesto. Smaug dedujo que el hobbit venía acompañado de los enanos para robarle y trató de calcinarlo sin éxito. Dominado por la ira, derrumba la puerta atrapando a los enanos y al hobbit en la Montaña y parte volando a Esgaroth, acusando a los hombres del lago del intento de robo.

Smaug atacó la ciudad de madera con sus llamas sin ninguna piedad, le traía sin cuidado quién pudiera huir de la total aniquilación que traía consigo, pues pensaba emboscar y cazar a los supervivientes más tarde. Bardo el Arquero comandó a la guardia de la ciudad con el objetivo de abatir con sus arcos al dragón, pero sus escamas eran impenetrables y su blando vientre estaba recubierto de joyas incrustadas por tantos años acostado sobre el tesoro. Las flechas rebotaban y todos huyeron del combate salvo Bardo. El arquero es avisado por un zorzal de que Smaug tiene un punto débil en el abdomen y de un certero disparo impacta una flecha negra en el único resquicio de su vientre que no estaba cubierto por joyas. Smaug cayó abatido sobre el Lago Largo y su cuerpo se hundió bajo las aguas en el 2941 de la Tercera Edad.

Si bien no ha vuelto a oírse sobre la presencia de dragones en la Tierra Media tras la muerte de Smaug, no se consideran extintos en ningún momento. Solo el profesor conoció el verdadero destino de los dragones.

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