Ponemos en marcha un nuevo concurso en nuestra web en el que podéis ganar un ejemplar del Calendario Tolkien 2018 gracias a la colaboración de Minotauro.

Hoy iniciamos el último de la serie de concursos y sorteos relacionados con el estupendo Calendario Tolkien 2018 después de los que hemos hecho en nuestras redes sociales estas últimas semanas, en nuestra página de Facebook, en nuestra cuenta de Twitter, y en nuestra cuenta de Instagram. Un concurso que no sería posible sin la generosa colaboración de la editorial Minotauro, y en el que como es habitual puede participar cualquier persona de esta gran comunidad online sea cual sea su nacionalidad y/o lugar de residencia.

(Pinchad en las imágenes para verlas a mayor resolución)

Para nosotros, hacer estos sorteos y concursos es una forma de daros las gracias por vuestro apoyo y fidelidad, y por el cariño que nos transmitís cada día. Ojalá pudiéramos daros un calendario a cada uno de vosotros. Muchísimas gracias de todo corazón por acompañarnos en este viaje increíble recorriendo la vida y obra de J.R.R. Tolkien y de todo aquello relacionado con nuestro querido Profesor… ¡y esperamos que nos sigáis aguantando muchos años más!

El Calendario Tolkien 2018 reproduce doce de las mejores acuarelas de Alan Lee, extraídas de ‘Beren y Lúthien‘ y otros trabajos de J.R.R. Tolkien. Además de ilustraciones realizadas para anteriores Calendarios Tolkien, os recordamos que el artista inglés ha ilustrado ‘El Hobbit‘, ‘El Señor de los Anillos‘ y ‘Los hijos de Húrin‘.

Junto a las distintas acuarelas, cada mes incluye dibujos y bocetos a lápiz complementarios seleccionados por el mismo Lee, algunos de los cuales se harán específicamente para este calendario.

La publicación del Calendario Tolkien se ha convertido en un evento anual para todos los aficionados y apasionados de la obra de J.R.R. Tolkien de todo el mundo. El de este año es más suntuoso que nunca, ya que no solo contiene las acuarelas de Alan Lee, sino que ha sido diseñado por el propio artista inglés con el mismo cuidado y atención por los detalles que ha hecho que su arte sea alabado por Tolkien Estate, Peter Jackson y los aficionados de todo el mundo.

Podéis adquirir el Calendario Tolkien 2018 en vuestra librería habitual o en tiendas online como Agapea, Amazon, El Corte Inglés o Fnac a un precio de 12,30 euros (la mayoría de estas tiendas online realizan envíos a todo el mundo).

 

¿Cómo puedo participar en el concurso?

Para participar únicamente tenéis que estar registrados en El Anillo Único y escribir un comentario en esta noticia respondiendo a la siguiente pregunta: “¿Qué momento de la historia de Beren y Lúthien os gustaría que ilustrara Alan Lee y por qué?” Insistimos en que podéis participar todos aquellos que formáis parte de esta gran comunidad, independientemente de vuestra nacionalidad o lugar de residencia. Podéis participar en este concurso hasta las 23:59 horas (hora española) del miércoles 27 de diciembre. Anunciaremos al ganador el viernes 29 de diciembre.

El Jurado, formado por los miembros del Equipo de El Anillo Único, elegirá la respuesta más completa, desarrollada y mejor argumentada, así que ¡sed originales!

A continuación podéis consultar las bases del concurso, o descargarlas en PDF.

 

BASES DEL CONCURSO:

Primera: Podrá participar en este concurso cualquier persona independientemente de su nacionalidad o lugar de residencia, excepto los miembros del Equipo de El Anillo Único.

Segunda: El plazo para participar en el concurso comienza el día 20/12/2017 y finalizará a las 23:59 horas (hora peninsular de España) del día 27/12/2017.

Tercera: Para participar únicamente hay que escribir un comentario en la noticia de anuncio del concurso en la web respondiendo a la siguiente pregunta: “¿Qué momento de la historia de Beren y Lúthien os gustaría que ilustrara Alan Lee y por qué?”

Cuarta: El resultado del concurso se dará a conocer en la web de El Anillo Único (elanillounico.com) el 29/12/2017.

Quinta: El Jurado estará formado por los miembros del Equipo de El Anillo Único.

Sexta: Una vez anunciado el resultado del concurso el Equipo de El Anillo Único se pondrá en contacto con el ganador a través de mensaje privado o del correo electrónico (eau@elanillounico.com).

Séptima: Si el ganador no se pone en contacto con el Equipo de El Anillo Único en un plazo de cinco (5) días tras el anuncio del resultado, el Jurado elegirá a un nuevo ganador.

Octava: El premio será el siguiente: un (1) ejemplar del Calendario Tolkien 2018 generosamente cedido por la editorial Minotauro.

Novena: El Jurado elegirá al ganador seleccionando la respuesta más completa, desarrollada y mejor argumentada.

Décima: El envío del premio se realizará mediante correo certificado para garantizar su entrega.

Undécima: El Jurado se reserva el derecho a resolver cualquier situación no prevista en estas bases siendo su decisión inapelable.

Duodécima: Ante cualquier duda, se podrá contactar con el Equipo de El Anillo a través de la web (elanillounico.com), la página de Facebook (https://www.facebook.com/ElAnilloUnico), la cuenta de Twitter (https://www.twitter.com/ElAnilloUnico), la cuenta de Instagram (https://www.instagram.com/elanillounico) y el correo electrónico (eau@elanillounico.com).

Decimotercera: En ningún caso el premio podrá ser cambiado o canjeado por dinero en efectivo.

Decimocuarta: La participación en el concurso implica la aceptación de todas estas bases.

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25 Responses to ¡Participa en nuestro concurso y gana un ejemplar del Calendario Tolkien 2018!

Era la doncella más hermosa que jamás existió. Tenía el cabello obscuro, los ojos grises y su piel era blanca como nieve. Siempre cantaba y bailaba en los bosques de Doriath. Durante mucho tiempo vivió en la seguridad de Doriath, pero un día entró a esos bosques un hombre llamado Beren y encontró a Lúthien bailando entre los árboles.

(J.R.R. Tolkien- El Silmarillion)

Cuando leí la pregunta “¿Qué momento de la historia de Beren y Lúthien os gustaría que ilustrara Alan Lee y por qué?”, pensé sin lugar a dudas el momento donde el profesor relata cuando Aragorn canta a los hobbits en la Cima de los vientos:

El manto de la joven brillaba a la luz de la luna
mientras allá muy lejos en la cima
ella bailaba, llevando alrededor de los pies
una bruma de plata estremecida.

(J.R.R. Tolkien- El señor de los anillos, la Comunidad del anillo)

La historia de Beren y Lúthien, para gusto de su servidor la más bella del mundo de Tolkien, es un reflejo del amor real entre Tolkien y su esposa Edith, que también sufrió la desaprobación en sus inicios. El encuentro entre los personajes de ficción se inspira en una imagen que se le quedó grabada a Tolkien durante una caminata en un bosque de Yorkshire Oriental (en el norte de Inglaterra) de una ocasión en la que Edith bailó para él en un claro lleno de flores blancas. Se enamoraron cuando él tenía 16 años y ella 19 y se casaron ocho años después, meses antes ser enviado a Somme.

Esa se convirtió en la escena clave de “Beren y Lúthien” la que permitió desarrollar toda una historia de pasión y aventuras de dos enamorados que luchaban contra todo por su felicidad. Tal vez el profesor Tolkien sintió el tipo de alegría que algunas veces pudo pensar que jamás sentiría otra vez, después que había perdido a dos de sus más cercanos amigos en Somme y uno puede imaginarse que debió estar destrozado tanto interiormente como físicamente. Logro encontrar la esperanza y la luz en su amada Lúthien, en ese bosque con miles de flores blancas.

Este relato llena de júbilo y placidez a varios lectores pues el amor a primera vista, más comúnmente conocido como “flechazo”, suele transcurrir en cinco o diez segundos hasta que las dos personas involucradas sienten algo especial el uno por el otro. Mucha gente es incrédula ante esta situación, pero solamente las personas afectadas serán realmente conscientes de lo que les ha ocurrido.

En cuanto al gran artista Alan Lee, que es uno de esos ilustradores que traspasará los tiempos, por calidad y sensibilidad, por llevarnos a mundos fantásticos y hacernos “ver” lo que él ve y siente. Con sus trazos principalmente por las acuarelas, con un estilo clásicamente romántico, es un buen reto, retratar la primera impresión de Beren al ver a su amada, la elfa que le ha robado el corazón con solo sus movimientos a lo lejos en la cima, donde quedó prendado de ella y la llamó Tinúviel, que quiere decir ruiseñor. Cuando Lúthien -hija de un Elfo inmortal y de una Maia o diosa- vio a Beren -un hombre mortal- se enamoró de él y anduvieron solos por los bosques y fueron felices. Presiento que a más de uno nos hechizara esa fugaz escena.

Por último, agradezco la iniciativa del concurso y me enorgullece saber que las obras del gran profesor siguen llenando de alegrías y recuerdos a todos sus seguidores, cada uno de los momentos que han propuesto aquí es un ejemplo vivo de que la obra de Beren y Lúthien ha sido marcado en los pensamientos de sus lectores, muchas suerte a todos los concursantes y felices fiestas.

Un mundo mutante a golpe de tecnología y consumo que vacía al Hombre de valores antiguos. Un mundo sin metarrelatos colectivos: la gran hazaña de la Humanidad luchando por el Bien. Un mundo sin metarrelatos que ha perdido la esperanza.
Tolkien escribió un metarrelato colectivo de lucha por el Bien. Despertó y vivificó un sueño y una esperanza que reside en lo más profundo de la Humanidad.

Preguntáis: ¿qué momento de la historia de Beren y Lúthien os gustaría que ilustrara Alan Lee y por qué?

A mí ni me gusta ni me deja de gustar ninguna imagen, pero entiendo que el mundo, que la Humanidad, necesita esperanza: la esperanza en que el Bien tiene que triunfar sobre el Mal. Así pues, si Lee es capaz de captar el alma de lo que expreso en su dibujo, habrá hecho mucho.

Y, tal vez, el momento que pudiera recoger esta esperanza fuera la voz de Lúthien cantando (la expresión del alma adormeciendo al Mal; el espíritu de la vida derrotando al Mal, se podría decir); el Mal (Morgoth) derrotado sin violencia y sobre él Beren sosteniendo en su mano alzada uno de los Silmarils irradiando luz (iluminando) a toda criatura y tierra. Luz para la Humanidad perdida, luz y esperanza para la Humanidad que ha perdido la esperanza.

(Y no dibujaría en ningún caso un cuchillo desenvainado, con el que Beren habría arrancado el silmarils de la corona de hierro de Morgoth.)

La historia de Beren y Lúhien alberga algunos de los momentos más icónicos y memorables de toda la obra de Tolkien. Los hay tan épicos como determinantes para el devenir de la historia que se cuenta en el Legendarium, en los que sale a relucir el coraje o la determinación que caracterizan a muchos de los personajes tolkienianos; otros, por el contrario, reservan desdicha y pesadumbre para los protagonistas, otorgando a la narración el indistinguible tono agridulce con que se describen muchos de los fragmentos de los escritos del Profesor.

Uno de esos destacados pasajes de la historia de Beren y Lúthien, que acontece tras numerosas desventuras vividas por los dos amados, narra cómo la doncella elfa se inclina en las estancias de Mandos ante el propio vala del Destino e implora reencontrarse con Beren mediante su canto de ruiseñor. El aspecto más llamativo de este acontecimiento quizá resida en el hecho de que el lector es consciente de cómo Námo (o Mandos), conocido por sus imperturbables juicios, es conmovido por uno los Hijos de Ilúvatar por primera y única vez en la historia de Arda. A su vez, este suceso ilustra de manera formidable cómo Tolkien es capaz de narrar acontecimientos en los que el drama se entremezcla con la buenaventura, lo que en este caso queda representado en el ansiado reencuentro de hombre mortal y elfa, pero a costa de la renuncia a la inmortalidad por parte de ésta última. Es este estilo narrativo uno de los factores que convierten la obra del Profesor en una perpetua llamada a la Nostalgia y la Compasión que, al igual que en el caso de Mandos, hacen que el lector no pueda evitar estremecerse.

Considero que una ilustración del mencionado pasaje por parte de Alan Lee resultaría cuando menos interesante a la mayoría de los lectores por numerosos motivos: el más evidente podría deberse a que esta parte de la historia involucra a dos personajes de poderoso renombre, pues según el propio Tolkien, Lúthien (nombre que de hecho luce en el sepulcro de Edith Mary Tolkien, esposa del Profesor) fue una de las más prestigiosas personalidades dentro del clan de los sindar y de los elfos en general. Por otra parte, no hemos de olvidar que el vala Námo se encuentra presente, aunque de manera indirecta, en numerosos acontecimientos del Legendarium a través de sus famosas profecías; no en vano, forma parte de los Aratar, los valar más distinguidos, por lo que su singularidad es innegable.

En lo que respecta al ilustrador, conocemos a Alan Lee, entre otras labores, por sus trabajos sobre la obra de Tolkien, aunque sus pinturas más célebres entre la comunidad Tolkiendili quizá pertenezcan a El Señor de los Anillos o El Hobbit gracias a sus ediciones ilustradas. El realismo que imprime a las escenas que representa puede a priori contrastar con el carácter mitológico de El Silmarillion, y que a su vez difiere del estilo de otros reconocidos ilustradores como Ted Nasmith o incluso John Howe, su compañero de faenas como diseñador conceptual en las trilogías cinematográficas de El Señor de los Anillos (2001-2003) y El Hobbit (2012-2014). Por eso, resultaría interesante comprobar cómo el británico se desenvuelve al representar personajes de tal calibre, en los que se adivina a través de las descripciones del texto un particular carácter etéreo (especialmente en el caso del vala). Además, podemos comprobar que Lee es experto en dar forma a escenas en las que la Naturaleza adquiere un gran peso dentro de la propia pintura (al igual que la importancia que ésta toma en las descripciones de los ambientes en los que transcurren numerosos acontecimientos del Legendarium de Tolkien), por eso opino que la parte de la historia de Beren y Lúthien a la que se ha hecho mención supondría un reto para el artista y a la vez un soplo de aire fresco que permita ofrecernos su visión personal sobre un emplazamiento tan peculiar como las estancias de Mandos.

En definitiva, en tanto que la historia de Beren y Lúthien está repleta de grandes momentos a nivel narrativo, cualquiera de ellos podría ser ilustrado por un no menos extraordinario artista como Alan Lee. Por ello, no creo que haya una respuesta absoluta a la cuestión que aquí se plantea, y que cualquier propuesta es totalmente legítima; de hecho, imagino que aquellos que aguardamos impacientemente la publicación en castellano del libro Beren y Lúthien, recibiremos las ilustraciones de Alan Lee incluidas en dicha edición con el mismo entusiasmo con que podremos profundizar en una de las historias más espléndidas de la mitología tolkieniana que se remonta a los primeros días del Sol, y que a su vez nos permite entrever a través de las palabras, al igual que ocurre con el resto de los relatos de Tolkien, cuán excepcional e ilustre era su visión del mundo.

El momento que me gustaría que Alan Lee ilustrara es aquel en el que Finrod Felagund recordando el juramento hecho a Barahir y haciendo acopio de todas sus fuerzas, se libro de las ataduras que le ligaban y con todas sus fuerzas mato al licántropo que los acosaba y aunque murió en aquel combate logro salvar a Beren. Me encanta este momento porque demuestra la fidelidad que existía entre los elfos y los hombres y reúne muchas virtudes como el honor, la lealtad y la valentía. Es un sacrificio voluntario por parte de uno de los elfos más importantes de toda la historia de la tierra media para salvar a un amigo.

El Silmarillion, que en palabras de Christopher Tolkien, no es una novela, ni un cuento de hadas, sino una obra de imaginación con el simbolismo de la batalla mítica entre el bien y el mal. Esta obra retrata valores humanos y sentimientos que son caracterizados de seres mitológicos, así que hablando de Beren y Lúthien, la escena única y genuina que debe ser representada de manera visual por Allan Lee, es cuando; Beren después de perder la mano gracias a la fiereza y cólera de Carcharoth por proteger también a la etérea e inmortal Lúthien, comienza a desfallecer al lado de las Peligrosas Puertas y Lúthien a su lado comienza a succionar el veneno de la herida debido a los colmillos del terrible lobo, aun cuando intentaba restañar la herida, aunque las huestes de Morgoth comenzaran a despertar con ira. El motivo de plasmar esta bella escena es porque con tal desesperación, desesperanza y ruina, Lúthien intentaba salvar a Beren, que por su sacrificio logró mucho para con el bien del Mundo, representa amor en toda la extensión del concepto; a continuación de que Lúthien succionase el veneno llegaron las Águilas que los sacaron del apuro. Un símbolo de lo divino, una fuerza mayor que apoyó el amor y sacrificio dado por estos dos protagonistas. Tanto como por Lúthien que abandonó los dones, la belleza, todo lo que juraba y prometía la Tierra de Valinor, su origen Eldar y la vida eterna por el amor que le tenía a Beren, un mortal. Tal parecido se nota en la historia de la vida de J.R.R Tolkien cuando su esposa Edith, al reencontrarse y revivir el amor que se tenían, abandonó todo su pasado, su vida anterior y hasta su religión por el amor que a Tolkien le tenía. Es lo que el amor significa, la pureza, la simpleza, la maravillosa virtud de amar y dar todo lo que se tiene por aquel ser que tanto bien trajo. Thorondor y las Águilas que los ayudaron, que son un animal bello, astuto, suspicaz, representan de mayor forma esta idea de lo divino al apoyarlos en la misión de salvar el Silmaril. Una escena épica para representar el papel del amor en la vida de los hombres, el enemigo eterno de la muerte, el dolor y el sufrimiento. El amor más inmortal que los elfos, que Arda misma concebida por la sutil y bella música. El amor, tan lleno de esperanza y vida que engloba toda la obra de Tolkien. Que el amor no tiene rivales. El sacrificio por la vida. Es lo que significa esa escena que debería ser plasmada con el enorme talento de Lee. Por eso debe ser plasmada.

Cuando Beren y Luthien en sus formas tranformadas encuentran el trono de Morgoth. Este escena me parece importante ya que demuestra el poder de Morgoth y como las formas tranformadas de protagonistas a su manera se soprenden, y esa imagen crea un sentimiento de admiración pero a la vez de miedo. Una pintura hermosa seria un trono alto y oscuro de Morgoth , con este sentado desprecupadamente y una vista desde atrás sobre el hombro del licantropo y del mucierlago.

Me encantaría que Alan Lee ilustrara el primer encuentro entre Beren y Lúthien, cuando este, maravillado, la llama Tinúviel y logra que ella se acerque a él. Sería hermosa una acuarela de ese momento tan veloz, pero tan cargado, en donde Lúthien lo mira y lo ama. Imagino los bellos trazos de Alan Lee componiendo una escena tan magnifica: Ellos dos en medio del bosque, mirándose y sintiendo lo que nunca han sentido.
La atmósfera mística del momento es algo digno de ser plasmado en una obra, poder apreciar ese instante dibujado y sentir lo que ellos sintieron sería maravilloso. Sin duda una obra de arte con mucho significado para todos los fans de esta historia.

En mi opinión, hay un momento clave que Alan Lee ilustrara. Se trata de es el momento en el que Sauron lucha contra Lúthien, en las mazmorras de Tol-in-Gaurhoth. Esto ocurre mientras Beren está encerrado y su amada aparece para rescatarlo. La batalla la gana Lúthien, y es de las primeras veces que Sauron es vencido y tiene que escapar como espíritu.

He elegido esta escena por dos razones. La primera es su semejanza con la escena del Retorno del Rey en la que Éowin mata al Rey Brujo de Angmar. No mucha gente sabe que no sólo Éowin fue la única mujer que podía derrotar a grandes villanos.
Por otra parte, una de las características más interesantes entre el romance de Beren y Lúthien, es que la mujer no se dedica a esperar a que su amado gane una batalla o consiga un objetivo, como el caso de Arwen y Aragorn. En esta historia es la amada la que salva al hombre, y rompe con los estereotipos existentes. Cabe también recalcar que cuando este relato fue escrito, la sociedad era más machista que ahora, y eso lo hace más interesante.

Por último, una descripción de cómo sería la escena. Sauron, estaría de rodillas, muy parecida a la posición que tuvo el Rey Brujo de Angmar cuando murió. Lúthien estaría de pie, clavando la espada en el casco de Sauron. Por otra parte, en un segundo plano se vería a Beren, agarrado a los barrotes y observando con una mirada triste como luchaba su amada. Por último, Huan, el perro de Valinor, debería de aparecer luchando en un segundo plano contra Draugluin, uno de los más importantes licántropos.

Me gustaría que Alan Lee ilustrara el momento en el que Luthien elige regresar a la Tierra Media como mortal junto a Beren. Considero que es el momento más importante de la historia de nuestros dos enamorados porque, con esa decisión, Lúthien no solo vuelve a vivir varios años más para, al final, volver a morir una segunda vez, sino que también renuncia a su naturaleza Eldar, la cual conlleva muchas bellezas. Diciéndonos que para ella, el amor por Beren es más hermoso e importante que cualquier cosa que le pueda ofrecer el mundo.
Beren y Lúthien tuvieron que confrontar la incertidumbre y dificultades de una vida mortal y breve, pero ellos aceptaron dichos problemas con gusto, porque en ese momento ambos sabían que ni la promesa de Valinor, ni los peligros de Morgoth, ni el brillo de un Silmaril, ni su origen y ni la misma muerte podría disminuir el amor que ambos se profesaban. Por lo que esa segunda vida fue la más feliz que tuvo alguien en toda la Tierra Media.

De mis obras favoritas se encuentra el Silmarillion, y hablando de Beren y Lúthien, la parte que merece ser ilustrada por em talentoso Sr. Alan Lee es cuando siendo prisioneros de Sauron y los orcos, Beren y Finrod fueron encerrados enTol-in-Gaurhoth. Varios prisioneros fueron asesinados por un hombre lobo, hasta que únicamente quedaron Beren y Finrod. Cuando el lobo fue por Beren, Finrod rompió sus cadenas y luchó con ferocidad con la bestia hasta que ambos murieron. Este acto de valentía y sacrificio es un símbolo importante en toda la obra de Tolkien. Tal y como varios de sus amigos y allegados dieron su vida en la Primera Guerra Mundial por la nación. Es importante porque es un ejemplo de vida para los hombres, para que aprendan y conozcan la inmortalidad del sentimiento. La amistad y el amor.

Me encantaria ver el momento cuando Lúthien le implora ante Mandos volver a estar con Beren tras su muerte y ella, le canta una canción (la más bella y triste que jamás se compuso) a Mandos y éste, llora de lo preciosa que es la canción,
Me gustaria verlo ya que, (tal como dibuja Allan Lee) representaria el momento muy bello y además, es donde se demuestra el cariño y el amor que se tienen mútuamente (entre Beren y Lúthien, me refiero.)

Tolkien me ha maravillado con sus obras, en especial El Silmarillion, así que hablando de Beren y Lúthien, la parte que merece (y no sólo de dicho) ser ilustrada por el virtuoso Alan Lee es cuando después de prisioneros, nuestros protagonistas (Beren, humano y Lúthien, elfo) tomaron la forma del murciélago Thuringwethly el lobo Draugluin a quien Huan había matado. De este modo, pudieron entrar a la tierra del enemigo y por fin a Angband ante el trono de Morgoth. Esto representa la fortaleza del amor sobre la adversidad, de la delicadeza frente a la maldad, nunca rendirse, el sentimiento de lo eterno, de lo Inmarcesible. Tal y como el amor de Edith y John Ronald Reuel Tolkien.

Mi momento favorito de la historia y por supuesto el que me gustaría ver retratado es aquel en que una vez capturados por Sauron y llevados a las mazmorras de Tol-in-Gaurhoth, Finrod, en cumplimiento al juramento que le hiciere a Barahir tras la Dagor Bragollach, salva la vida de Beren, liberándose de sus ataduras y matando con sus propias manos a uno de los licántropos de Sauron.

Finrod es uno de mis Noldor favoritos y nunca me gusto del todo la forma en que muere, sin embargo que lo haga en cumplimiento de su juramento sin duda le da un toque especial a la historia.

Me gustaría que representara el momento cuando Beren es apresado en las primeras versiones del cuento y es llevado ante Tevildo, el Príncipe de los Gatos, y su corte de grandes gatos, porque no me puedo imaginar (ni lo pude hacer cuando leí esta parte) como los gatos pueden ser temibles y malignos. Justamente són conocidos por ser los animales mas adorables, sin embargo, en esta primera versión, són los gatos quienes hostigan y hacen trabajar a uno de los mas poderosos guerreros que jamas ha existido en la tierra media.

Uno de los momentos que me gustaría que Alan Lee ilustrase es cuando Huan lucha contra Sauron en forma de lobo, sobretodo el momento cuando el primero muerde en el cuello al segundo. El motivo es porque debería ser una ilustración icónica de cómo Sauron tiene temor a algo de alguna manera, ya que le baja los humos, por así decirlo.

El momento de la historia de Beren y Lúthien que me gustaría que ilustrara Alan Lee sería cuando Mandos resucita a Beren y otorga la mortalidad a Lúthien, para que vivan juntos de por vida. Un amor eterno.
Me parece un momento importante ya que para Tolkien, Lúthien era su esposa, y él era Beren, como se demuestra en su lápida.

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