¿Queréis saber qué es lo que ocurrió en Lithe 1 en la Tierra Media creada por J.R.R. Tolkien? ¡Os lo contamos aquí!

Continuamos con nuestra sección ‘Hoy en la Tierra Media’ con un día en el que un maestro del saber examinó dos espadas ancestrales de alto linaje y descubrió un importante mensaje oculto en un mapa, y en el que la comitiva de una reina llegó a la ciudad blanca. Para evitar posibles confusiones nos gustaría aclarar que todas las fechas de esta sección se corresponden con el Calendario de la Comarca o con otros calendarios de la Tierra Media y no con el calendario gregoriano (ver nota), y que todas proceden de libros y textos de J.R.R. Tolkien como ‘El Hobbit‘, ‘El Señor de los Anillos‘ (incluidos los Apéndices), los ‘Cuentos inconclusos‘ o los Manuscritos Marquette, y de otros libros de estudiosos tolkiendili como el ‘Atlas de la Tierra Media‘ de Karen Wynn Fonstad, ‘El Señor de los Anillos. Guía de lectura‘ de Wayne G. Hammond y Christina Scull, y ‘The History of The Hobbit‘ de John D. Rateliff.

Unos acontecimientos que nos gusta acompañar con extrantos de las obras del Profesor y con distintas dibujos e ilustraciones, aunque no siempre encontramos imágenes de los momentos que mencionamos o imágenes que reflejen fielmente las descripciones de Tolkien.

Esto fue lo que pasó en la Tierra Media en Lithe 1 (ver nota 2).

 

Año 2941 de la Tercera Edad del Sol:

* Elrond examina las espadas recuperadas del botín de los trolls y descubre las runas lunares del Mapa de Thrór.

 

(Pinchad en las imágenes para verlas a mayor resolución)

(Elrond con Orcrist, según la artista francesa Magali Villeneuve)

“Elrond lo sabía todo sobre runas de cualquier tipo. Aquel día observó las espadas que habían tomado en la guarida de los trolls y comentó:

—Esto no es obra de los trolls. Son espadas antiguas, muy antiguas, de los Altos Elfos del Oeste, mis parientes. Están hechas en Gondolin para las guerras de los trasgos. Tienen que haber sido parte del tesoro escondido de un dragón, o de un botín de los trasgos, pues los dragones y los trasgos destruyeron esa ciudad hace muchos siglos. En ésta, Thorin, las runas dicen Orcrist, la Hendedora de Trasgos en la ancestral lengua de Gondolin; fue una hoja famosa. Ésta, Gandalf, fue Glamdring, Martillo de Enemigos, que una vez llevó el rey de Gondolin. ¡Guardadlas bien!

—¿De dónde las habrán sacado los trolls, me pregunto? —murmuró Thorin mirando su espada con renovado interés.

—No sabría decirlo —dijo Elrond—, pero puede suponerse que vuestros trolls habrán saqueado otros botines, o habrán descubierto los restos de viejos robos en alguna cueva de las montañas. He oído que hay quizá todavía tesoros ignotos en las cavernas desiertas de las minas de Moria, desde la guerra de los enanos y los trasgos.

Thorin meditó estas palabras.

—Llevaré esta espada con honor —dijo—. ¡Ojalá pronto hienda trasgos otra vez!”

(‘El Hobbit‘, capítulo 3: Un breve descanso).

 

(Elrond descubre las letras lunares, según la artista estadounidense Carol Emery Phenix)

“—¿Qué es esto? —dijo—. Hay letras lunares aquí junto a las runas que dicen «cinco pies de altura y tres pasan con holgura».

—¿Qué son las letras lunares? —preguntó el hobbit muy excitado. Le encantaban los mapas, como ya os he dicho antes; y también le gustaban las runas y las letras, y las escrituras ingeniosas, aunque él escribía con letras delgadas y como patas de araña.

—Las letras lunares son letras rúnicas, pero que no se pueden ver —dijo Elrond—, no al menos directamente. Sólo se las ve cuando la luna brilla por detrás, y en los ejemplos más ingeniosos la fase de la luna y la estación tienen que ser las mismas que en el día en que fueron escritas. Los enanos las inventaron y las escribían con plumas de plata, como tus amigos te pueden contar. Estas tienen que haber sido escritas en una noche del solsticio de verano con luna creciente, hace ya largo tiempo.

—¿Qué es lo que dicen? —preguntaron Gandalf y Thorin a la vez, un poco fastidiados quizá de que Elrond las hubiese descubierto primero, aunque es cierto que hasta entonces no habían tenido la oportunidad, y no volverían a tenerla quién sabe por cuánto tiempo.

—Estad cerca de la piedra gris cuando llame el zorzal —leyó Elrond— y el sol poniente brillará sobre el ojo de la cerradura con las últimas luces del Día de Durin.”

(‘El Hobbit‘, capítulo 3: Un breve descanso).

 

Año 3019 de la Tercera Edad del Sol

* La comitiva de Arwen, con Elrond, Elladan, Elrohir, Galadriel, Celeborn, Glorfindel y Erestor llega a Minas Tirith.

 

(Elladan, Sam, Elrohir, Frodo, Arwen, Aragorn, Gandalf, Pippin, Faramir, Merry, Eowyn, Eomer, Gimli y Legolas, según la artista alemana Jenny Dolfen)

“Era la víspera del Solsticio de Verano, y unos mensajeros llegaron desde Amon Dín a la Ciudad, anunciando que una espléndida cabalgata venía del norte, y se acercaba a los muros del Pelennor. Y el Rey dijo: —Han llegado al fin. Que toda la Ciudad se prepare.

Y esa misma noche, víspera del Día de Pleno Verano, cuando el cielo era azul como el zafiro y las estrellas blancas aparecían en el este, y el oeste era todavía dorado, y el aire fragante y fresco, los Jinetes llegaron por el Camino del Norte a las puertas de Minas Tirith. A la cabeza cabalgaban Elrohir y Elladan con un estandarte de plata; los seguían Glorfindel y Erestor y la gente de la casa de Rivendel, y detrás de ellos venían la Dama Galadriel y Celeborn, Señor de Lothlórien, montados en corceles blancos, con mantos grises, y gemas blancas en los cabellos; y por último el Señor Elrond, poderoso entre los Elfos y los Hombres, llevando el cetro de Annúminas, y junto a él, montada en un palafrén gris, cabalgaba la hija de Elrond, Arwen, Estrella de la Tarde de su pueblo.

Y Frodo al verla llegar resplandeciente a la luz del atardecer, con las estrellas en la frente y envuelta en una dulce fragancia, quedó maravillado, y le dijo a Gandalf: —¡Al fin comprendo por qué hemos esperado! Esto es el fin. Ahora no sólo el día será bienamado, también la noche será bienaventurada y hermosa, y desaparecerán todos los temores.

Entonces el Rey les dio la bienvenida, y los huéspedes se apearon de los caballos, y Elrond dejó el cetro, y puso en la mano del Rey la mano de su hija, y así juntos se encaminaron a la Ciudad Alta, mientras en el cielo florecían las estrellas.”

(‘El Señor de los Anillos: El Retorno del Rey‘. Libro VI, capítulo 5: El Senescal y el Rey).

 

(*) Nota importante: Aunque el Calendario de la Comarca no coincide con el calendario Gregoriano (hay una diferencia de 10 u 11 días entre uno y otro dependiendo del día en el que se celebre el solsticio de verano), hemos decidido publicar los acontecimientos según su fecha original y no adaptar las fechas a nuestro calendario (de hacerlo, el 25 de marzo del Calendario de la Comarca sería nuestro 14 ó 15 de marzo). Nos parece lo más lógico no solo para evitar confusiones sino para mantener la coherencia con el hecho de celebrar el Día Internacional de Leer a Tolkien el 25 de marzo (fecha en la que se derrotó a Sauron) y el Día Hobbit el 22 de septiembre (fecha de los cumpleaños de Bilbo y Frodo).
 

¿Y qué pasa con los días de Lithe y el Día de Año Medio? Según el calendario de la Comarca (que se compone de 365 días, como el calendario gregoriano), el Día de Año Medio es el día central del año. En ese día, ya han pasado 182 días del año, y restan otros 182 días para finalizar el año. En el calendario gregoriano, el día nº 183, es decir, el día central del año, es el 2 de julio. Por ello hemos asignado la fecha de Lithe 1 al 1 de julio, y la del Día de Año Medio al 2 de julio. De adaptar las fechas a nuestro calendario, dado que este año el solsticio de verano se produjo el 20 ó 21 de junio (según la zona horaria), Lithe 1 se habría correspondido con el 19 o el 20 de junio y el Día de Año Medio con el 20 o el 21 de junio.

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