¿Queréis saber qué pasó el 22 de junio en la Tierra Media creada por J.R.R. Tolkien? ¡Podéis leerlo y descubrirlo aquí!

Seguimos con la sección ‘Hoy en la Tierra Media’ con una jornada en la que una larga y peligrosa aventura llegó a un sorprendente final. Para evitar malentendidos y confusiones insistimos en que todas estas fechas se corresponden con el Calendario de la Comarca o con otros calendarios de la Tierra Media (como el Cómputo del Rey) y no con el calendario gregoriano (ver nota), y que todas ellas proceden de libros y textos de J.R.R. Tolkien como ‘El Hobbit‘, ‘El Señor de los Anillos‘ (incluidos los Apéndices), los ‘Cuentos inconclusos‘ o los Manuscritos Marquette, y de otros libros de estudiosos de la obra de Tolkien como el ‘Atlas de la Tierra Media‘ de Karen Wynn Fonstad, ‘El Señor de los Anillos: Guía de lectura‘ de Wayne G. Hammond y Christina Scull, y ‘The History of The Hobbit‘ de John D. Rateliff.

Como es habitual acompañamos estos eventos con extractos y pasajes de los libros de Tolkien y con diferentes ilustraciones y dibujos, aunque no siempre encontramos imágenes que representen los momentos que mencionamos o que reflejen fielmente las descripciones del Profesor.

Esto fue lo que pasó en la Tierra Media el 22 de junio, o el 22 de Forelithe según el Calendario de la Comarca.

 

Año 2942 de la Tercera Edad del Sol:

* Bilbo regresa a Hobbiton, descubre que le han declarado muerto y están subastando sus bienes.

 

(Pinchad en las imágenes para verlas a mayor resolución)

(Bilbo y Gandalf llegan a la Comarca, según el artista finés Ari Suonpää)

«Como todas las cosas llegan a término, aun esta historia, un día divisaron al fin el país donde Bilbo había nacido y crecido, donde conocía las formas de la tierra y los árboles tanto como sus propias manos y pies. Alcanzó a otear la Colina a lo lejos, y de repente se detuvo y dijo:

Los caminos siguen avanzando,

sobre rocas y bajo árboles,

por cuevas donde el sol no brilla,

por arroyos que el mar no encuentra,

sobre las nieves que el invierno siembra,

y entre las flores alegres de junio,

sobre la hierba y sobre la piedra,

bajo los montes a la luz de la luna.

Los caminos siguen avanzando

bajo las nubes, y las estrellas,

pero los pies que han echado a andar

regresan por fin al hogar lejano.

Los ojos que fuegos y espadas han visto,

y horrores en salones de piedra,

miran al fin las praderas verdes,

colinas y árboles conocidos.

Gandalf lo miró.

—¡Mi querido Bilbo! —dijo—. ¡Algo te ocurre! No eres el hobbit que eras antes.«

(‘El Hobbit‘, capítulo 19: La última jornada).

 

(Lobelia Sacovilla-Bolsón y Bilbo, según la artista polaca Barbara Sliwinska)

«—¡Bendita sea! ¿Qué pasa? —gritó el hobbit. Había una gran conmoción, y gente de toda clase, respetable, y no respetable, se apiñaba junto a la puerta, y muchos entraban y salían, y ni siquiera se limpiaban los pies en el felpudo, como Bilbo observó disgustado.

Si él estaba sorprendido, ellos lo estuvieron más. ¡Había llegado de vuelta en medio de una subasta! Había una gran nota en blanco y rojo en la verja, manifestando que el veintidós de junio los señores Gorgo, Gorgo y Borgo sacarían a subasta los efectos del finado señor don Bilbo Bolsón, de Bolsón Cerrado, Hobbiton. La venta comenzaría a las diez en punto. Era casi la hora del almuerzo, y muchas de las cosas ya habían sido vendidas, a distintos precios, desde casi nada hasta viejas canciones (como no es raro en las subastas). Los primos de Bilbo, los Sacovilla-Bolsón, estaban muy atareados midiendo las habitaciones para ver si podrían meter allí sus propios muebles. En síntesis: Bilbo había sido declarado «presuntamente muerto», y no todos lamentaron descubrir que la presunción fuera falsa.

La vuelta del señor Bilbo Bolsón creó todo un disturbio, tanto bajo la Colina como sobre la Colina, y al otro lado de El Agua; el asombro duró mucho más de nueve días. El problema se prolongó en verdad durante años. Pasó mucho tiempo antes de que el señor Bolsón fuese admitido otra vez en el mundo de los vivos. La gente que había conseguido unas buenas gangas en la subasta, fue dura de convencer; y al final, para ahorrar tiempo, Bilbo tuvo que comprar de nuevo muchos de sus propios muebles. Algunas cucharas de plata desaparecieron de modo misterioso, y nunca se supo de ellas, aunque Bilbo sospechaba de los Sacovilla-Bolsón.»

(‘El Hobbit‘, capítulo 19: La última jornada).

 

(*) Nota importante: Aunque el Calendario de la Comarca no coincide con el calendario Gregoriano (hay una diferencia de 10 u 11 días entre uno y otro dependiendo del día en el que se celebre el solsticio de verano), hemos decidido publicar los acontecimientos según su fecha original y no adaptar las fechas a nuestro calendario (de hacerlo, el 25 de marzo del Calendario de la Comarca sería nuestro 14 ó 15 de marzo). Nos parece lo más lógico no solo para evitar confusiones sino para mantener la coherencia con el hecho de celebrar el Día Internacional de Leer a Tolkien el 25 de marzo (fecha en la que se derrotó a Sauron) y el Día Hobbit el 22 de septiembre (fecha de los cumpleaños de Bilbo y Frodo).

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