A continuación podéis descubrir qué es lo que sucedió el 21 de septiembre en la Tierra Media, el universo fantástico creado por J.R.R. Tolkien.

Continuamos con nuestra sección ‘Hoy en la Tierra Media’ con una jornada en la que un saqueador liberó a sus compañeros de aventura, en la que un ser vil y traicionero proporcionó valiosa información a los siervos del Enemigo, en la que un mago encontró al jefe de los Mearas, en la que una compañía llegó a la Última Morada tras un largo viaje, y en la que un hobbit inició su último viaje en la Tierra Media. Para evitar malentendidos y confusiones insistimos en que todas las fechas de esta sección se corresponden únicamente con el Calendario de la Comarca o con otros calendarios de la Tierra Media (como el Cómputo del Rey o el Cómputo de los Senescales) y no con el calendario gregoriano (ver nota), y que todas ellas proceden de diferentes libros y textos de J.R.R. Tolkien como ‘El Hobbit‘, ‘El Señor de los Anillos‘ (incluidos los Apéndices), los ‘Cuentos inconclusos‘ o los Manuscritos Marquette, y de otros libros de estudiosos de la obra del Profesor como el ‘Atlas de la Tierra Media‘ de Karen Wynn Fonstad, ‘El Señor de los Anillos. Guía de Lectura‘ de Wayne G. Hammond y Christina Scull, y ‘The History of The Hobbit‘ de John D. Rateliff.

Unos acontecimientos que nos gusta acompañar con pasajes de la obra de Tolkien y con distintos dibujos e ilustraciones, aunque no siempre encontramos imágenes que representen fielmente lo descrito por el Profesor.

Esto fue lo que pasó en la Tierra Media el 21 de septiembre, o 21 de Halimath según el Calendario de la Comarca.

 

Año 2941 de la Tercera Edad del Sol:

* Bilbo consigue liberar a los enanos y escapan del palacio de Thranduil en barriles (ver nota 2).

* Por la noche los elfos de las almadías aseguran los barriles en una pequeña bahía abierta en la ribera norte del cauce del Río del Bosque.

 

(Bilbo roba las llaves de las mazmorras del palacio de Thranduil, según una artista alemana conocida como riana-art)

“Los elfos empezaron a beber y a reír alegremente. Una suerte desusada acompañó entonces a Bilbo. Tiene que ser un vino muy poderoso el que ponga somnoliento a un elfo del bosque; pero este vino, parecía, era la embriagadora cosecha de los grandes jardines de Dorwinion, no destinado a soldados o sirvientes, sino sólo a los banquetes del rey, y para ser servido en cuencos más pequeños, no en los grandes jarros del mayordomo.

Muy pronto el guardia jefe inclinó la cabeza; luego la apoyó sobre la mesa y se quedó profundamente dormido. El mayordomo continuó riendo y charlando consigo mismo durante un rato, distraído al parecer, pero luego él también inclinó la cabeza, y cayó dormido y roncando al lado del guardia. El hobbit se escurrió entonces en la bodega, y un momento después el guardia jefe ya no tenía las llaves, mientras Bilbo trotaba tan rápido como le era posible, a lo largo de los pasadizos, hacia las celdas.”

(‘El Hobbit‘, capítulo 9: Barriles de contrabando).

 

(Los enanos escapan del palacio de Thranduil, según Barbara Sliwinska)

“Al final, desde luego, tuvieron que hacer exactamente lo que Bilbo había sugerido, pues era obviamente imposible buscar y encontrar el camino en los salones de arriba, o luchar y salir cruzando unas puertas que se cerraban por arte de magia; y no era bueno refunfuñar en los pasadizos y esperar a que los capturasen otra vez. De modo que siguiendo con cautela al hobbit, fueron a las bodegas inferiores. Pasaron ante la puerta de la pequeña bodega donde el jefe de los guardias y el mayordomo todavía roncaban felices con rostros sonrientes. El vino de Dorwinion produce sueños profundos y agradables. Habría una expresión diferente en la cara del jefe de los guardias al otro día, aun cuando Bilbo, antes de continuar, se deslizó sigiloso y amablemente le puso las llaves de vuelta en el cinturón.”

(‘El Hobbit‘, capítulo 9: Barriles de contrabando).

 

(Bilbo mete a los enanos en barriles, según el artista estadounidense David T. Wenzel)

“Pronto encontraron trece cubas con espacio suficiente para un enano en cada una. Algunas eran demasiado grandes, y los enanos pensaron con angustia en las sacudidas y topetazos que soportarían dentro, aunque Bilbo buscó paja y otros materiales para empacarlos lo mejor que pudo, en tan corto tiempo. Por último, doce enanos estuvieron dentro de los barriles. Thorin había causado muchas dificultades, daba vueltas y se retorcía en la cuba, y gruñía como perro grande en perrera pequeña; mientras que Balin, que fue el último, levantó un gran alboroto a propósito de los agujeros para respirar, y dijo que se estaba ahogando aun antes de que taparan el barril. Bilbo había tratado de cerrar los agujeros en los costados de los barriles y sujetar bien todas las tapaderas, y ahora se encontraba de nuevo solo, corriendo alrededor, dando los últimos toques al embalaje, y aguardando contra toda esperanza que el plan no fracasara.”

(‘El Hobbit‘, capítulo 9: Barriles de contrabando).

 

(Jinete del Barril, según el artista canadiense Ted Nasmith)

“Bilbo aprovechó entonces la ocasión para trepar por el costado del barril apoyado contra. otro. Subió arrastrándose como una rata ahogada, y se tendió arriba, tratando de mantener el equilibrio. La brisa era fría, pero mejor que el agua, y esperaba no caer rodando de repente.

Los barriles pronto quedaron libres otra vez y giraron y dieron vueltas río abajo, saliendo a la corriente principal. Bilbo descubrió entonces que era muy difícil mantenerse sobre el barril, tal como había temido, y además se sentía bastante incómodo. Por fortuna, Bilbo era muy liviano, y el barril grande, y bastante deteriorado, de modo que había embarcado una pequeña cantidad de agua. Aun así, era como cabalgar sin brida ni estribos un poni panzudo que no pensara en otra cosa que en revolcarse sobre la hierba.”

(‘El Hobbit‘, capítulo 9: Barriles de contrabando).

 

(Bilbo y los barriles llegan a las cabañas de los Elfos de las amaldías, según J.R.R. Tolkien)

“El río oscuro se ensanchó de pronto, y se unió al curso principal del Río del Bosque, que fluía precipitadamente desde los grandes portones del rey. En la móvil superficie de una extensión de agua que las sombras ya no cubrían, se reflejaban las nubes y las estrellas en luces danzantes y rotas. Las rápidas aguas del Río del Bosque llevaron toda la compañía de toneles y cubas a la ribera norte, donde habían abierto una ancha bahía. Ésta tenía una playa de guijarros al pie del barranco, y estaba cerrada en el extremo oriental por un pequeño cabo sobresaliente de roca dura. Muchos de los barriles encallaron en los bajíos arenosos, aunque unos pocos fueron a golpear contra el dique de roca.

Había gente vigilando las riberas. Empujaron rápidamente y movieron con pértigas todos los barriles hacia los bajíos, y los contaron y ataron juntos y los dejaron allí hasta la mañana.”

(‘El Hobbit‘, capítulo 9: Barriles de contrabando).

 

Año 3018 de la Tercera Edad del Sol:

* Gandalf encuentra a Sombragrís, pero el caballo no permite que se le acerque. Gandalf sigue a Sombragrís.

* Los Nazgûl se encuentran con Grima, quien les habla de la Comarca.

 

(Sombragrís, según el artista serbio Dejan Delic)

“Ése es Sombragris. Es el jefe de los Mearas, señores de los caballos, y ni siquiera Théoden, Rey de Rohan, ha visto uno mejor. ¿No brilla acaso como la plata, y corre con la facilidad de una rápida corriente?”

(El Señor de los Anillos. Las dos torres‘. Libro Tercero, capítulo 5: El Caballero Blanco).

 

(El Rey Brujo de Angmar, según el artista croata Stjepan Šejić)

“Así fue que al atardecer del segundo día los Jinetes Negros se encontraron con Grima Lengua de Serpiente cuando iba éste apresurado a comunicarle a Saruman que Gandalf había llegado a Edoras y había advertido al Rey Théoden contra los traicioneros designios de Isengard. En ese momento, Lengua de Serpiente estuvo a punto de morir de miedo; pero, acostumbrado a la traición, habría dicho todo cuanto sabía al menor atisbo de amenaza.

—Sí, sí, lo sé, de veras, Señor —dijo—. Pude oír lo que hablaban en Isengard. La tierra de los Medianos: desde allí vino Gandalf, y allí quiere volver. Sólo necesita ahora un caballo.

»¡Perdonadme! Hablo tan de prisa como puedo. Hacia el oeste a través del Paso de Rohan, y luego hacia el norte y algo hacia el oeste hasta llegar al próximo gran río que bloquea el camino; el Cauce Gris se llama. Desde allí, a partir del cruce de Tharbad, el viejo camino os llevará a sus fronteras. La llaman ‘la Comarca’.”

(‘Cuentos inconclusos‘. Tercera Parte: La Tercera Edad. IV: La Búsqueda del Anillo — (i) Del viaje de los Jinetes Negros según le contó Gandalf a Frodo).

 

Año 3019 de la Tercera Edad del Sol:

* Gandalf, Elrond y los hobbits llegan a Rivendel. Frodo, Sam, Merry y Pippin visitan a Bilbo.

 

(Bilbo en Rivendel, según la artista rusa Julia Alekseeva)

“Por fin un día atravesaron los altos páramos, y de improviso, como les parecía siempre a los viajeros, llegaron a la orilla del profundo valle de Rivendel, y abajo, a lo lejos, vieron brillar las lámparas en la casa de Elrond. Y descendieron, y cruzaron el puente, y llegaron a las puertas, y la casa entera resplandecía de luz y había cantos de alborozo por el regreso de Elrond.

Ante todo, antes de comer o de lavarse y hasta de quitarse las capas, los hobbits fueron en busca de Bilbo. Lo encontraron solo en la pequeña alcoba, atiborrada de papeles y plumas y lápices. Pero Bilbo estaba sentado en una silla junto a un fuego pequeño y chisporroteante. Parecía viejísimo, pero tranquilo. Y dormitaba.”

(El Señor de los Anillos. El retorno del Rey‘. Libro Sexto, capítulo 6: Numerosas separaciones).

 

Año 3021 de la Tercera Edad del Sol:

* Frodo y Sam parten de Hobbiton hacia el Bosque Cerrado.

 

(La Comarca vista desde la Colina, según el artista canadiense Ted Nasmith)

“El veintiuno de septiembre partieron juntos, Frodo montado en el poney en que había recorrido todo el camino desde Minas Tirith, y que ahora se llamaba Trancos; y Sam en su querido Bill. Era una mañana dorada y hermosa, y Sam no preguntó a dónde iban. Creía haberlo adivinado.

Tomaron por el Camino de Cepeda hasta más allá de las colinas, dejando que los poneys avanzaran sin prisa rumbo al Bosque Cerrado.”

(El Señor de los Anillos. El retorno del Rey‘. Libro Sexto, capítulo 9: Los Puertos Grises).

 

(*) Nota importante: Aunque el Calendario de la Comarca no coincide con el calendario Gregoriano (hay una diferencia de 10 u 11 días entre uno y otro dependiendo del día en el que se celebre el solsticio de verano), hemos decidido publicar los acontecimientos según su fecha original y no adaptar las fechas a nuestro calendario (de hacerlo, el 25 de marzo del Calendario de la Comarca sería nuestro 14 ó 15 de marzo). Nos parece lo más lógico no solo para evitar confusiones sino para mantener la coherencia con el hecho de celebrar el Día Internacional de Leer a Tolkien el 25 de marzo (fecha en la que se derrotó a Sauron) y el Día Hobbit el 22 de septiembre (fecha de los cumpleaños de Bilbo y Frodo).
 

(*) Nota 2: A diferencia de lo que ocurre con ‘El Señor de los Anillos‘, no hay una cronología completa de los acontecimientos de ‘El Hobbit‘. En los libros de Tolkien apenas se dan unas pocas fechas (que Gandalf visitó a Bilbo el 25 de abril, que Gandalf, Bilbo y los enanos partieron de Rivendel el Día de Año Medio, que Bilbo y los enanos llegaron a Esgaroth el 22 de septiembre y que Bilbo volvió a Bolsón Cerrado el 22 de junio). La cronología que seguimos es una aproximación que se basa principalmente en esas fechas, en las fechas del intento de Tolkien de crear una cronología en su revisión de ‘El Hobbit‘ y aportadas por John D. Rateliff en su libro ‘The History of The Hobbit‘, en la propia narración del libro y en la cronología realizada por Karen Wynn Fonstad (una cronología basada únicamente en una estimación del tiempo que le llevó a la compañía recorrer las distancias entre unos puntos y otros).

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