¿Queréis saber qué sucedió el 17 de agosto en la Tierra Media creada por J.R.R. Tolkien? ¡Podéis leerlo a continuación!

Proseguimos con nuestra sección ‘Hoy en la Tierra Media’ con una jornada en la que los aturdidos miembros de una compañía fueron capturados y llevados ante la presencia de un rey. Para evitar malentendidos queremos recordar que todas estas fechas se corresponden con el Calendario de la Comarca o con otros calendarios de la Tierra Media (como el Cómputo del Rey) y no con el calendario gregoriano (ver nota), y que todas proceden de ‘El Hobbit‘, ‘El Señor de los Anillos‘ (incluidos los Apéndices), los ‘Cuentos inconclusos‘ o los Manuscritos Marquette de J.R.R. Tolkien, y de otros libros de estudiosos de la obra del Profesor como el ‘Atlas de la Tierra Media‘ de Karen Wynn Fonstad, ‘El Señor de los Anillos. Guía de lectura‘ de Wayne G. Hammond y Christina Scull, y ‘The History of The Hobbit‘ de John D. Rateliff.

Como es nuestra costumbre, acompañamos todos estos acontecimientos con extractos de los libros del Profesor y con dibujos e ilustraciones de distintos artistas, aunque no en todas las ocasiones encontramos imágenes que representen con precisión y fidelidad lo descrito por Tolkien, o de los momentos que mencionamos.

Esto fue lo que pasó en la Tierra Media el 17 de agosto, o el 17 de Wedmath según el Calendario de la Comarca.

 

Año 2941 de la Tercera Edad del Sol:

* Por la noche, los Elfos del Reino del Bosque capturan a los enanos y los llevan al palacio de Thranduil (ver nota 2).

 

(Pinchad en las imágenes para verlas a mayor resolución)

(Los Elfos se llevan a los enanos, según la artista canadiense Vanessa Palmer)

“Un día como todos los del bosque se desvanecía una vez más en una noche negra, cuando las luces de muchas antorchas aparecieron de súbito todo alrededor, como cientos de estrellas rojas. Los Elfos del Bosque se acercaron cantando, armados con arcos y lanzas, y dieron el alto a los enanos.

Nadie pensó en luchar. Aun si los enanos no se hubiesen encontrado en una situación tal que les alegraba realmente ser capturados, los pequeños cuchillos, las únicas armas que tenían, hubieran sido inútiles contra las flechas de los elfos, que podían golpear el ojo de un pájaro en la oscuridad. De modo que se contentaron con detenerse, y se sentaron, y aguardaron, todos excepto Bilbo, que se puso rápido el anillo y se deslizó a un lado. Así se explica que cuando los elfos ataron a los enanos en una larga hilera, uno tras otro, y los contaron, nunca encontraron ni contaron al hobbit.

No lo oyeron ni lo sintieron mientras corría al trote bastante atrás de la luz de las antorchas, mientras ellos llevaban a los prisioneros por el bosque.”

(‘El Hobbit‘, capítulo 9: Barriles de contrabando).

 

(La puerta del palacio de Thranduil, según la artista indonesia Niken Anindita)

“De pronto, las antorchas se detuvieron, y el hobbit tuvo el tiempo justo para alcanzarlos antes que comenzasen a cruzar el puente. Éste era el puente que cruzaba el río y llevaba a las puertas del rey. El agua se precipitaba oscura y violenta por debajo; y en el otro extremo había portones que cerraban una enorme caverna en la ladera de una pendiente abrupta cubierta de árboles. Allí las grandes hayas descendían hasta la misma ribera, y hundían los pies en el río.

Los elfos empujaron a los prisioneros a través del puente, pero Bilbo vaciló en la retaguardia. No le gustaba nada el aspecto de la caverna, y sólo a último momento se decidió a no abandonar a sus amigos, y se deslizó casi pisándole los talones al último de los elfos, antes de que los grandes portones del rey se cerrasen detrás con un golpe sordo.”

(‘El Hobbit‘, capítulo 9: Barriles de contrabando).

 

(El trono de Thranduil, según el artista británico Jay Carpenter)

“Los prisioneros fueron llevados al rey, y aunque él los miró con severidad, ordenó que los desataran, pues estaban andrajosos y fatigados.

—Además, no necesitan cuerdas —dijo—. No hay escapatoria de mis puertas mágicas para aquellos que alguna vez son traídos aquí.

Larga e inquisitivamente preguntó a los enanos sobre lo que hacían, y a dónde iban, y de dónde venían; pero no consiguió sacarles más noticias que a Thorin. Se sentían desanimados y enfadados, y ni siquiera intentaron parecer corteses.

—¿Qué hemos hecho, oh rey? —dijo Balin, el más viejo de los que quedaban—. ¿Es un crimen perderse en el bosque, tener hambre y sed, ser atrapado por las arañas? ¿Son acaso las arañas vuestras bestias domesticadas o vuestros animales falderos, y por eso os enojáis si las matamos?

Esta pregunta, desde luego, enojó aún más al rey, quien contestó:

—Es un crimen andar por mi país sin mi permiso. ¿Olvidas que estabas en mi reino, utilizando el camino que mi pueblo abrió una vez? ¿Acaso por tres veces no acosasteis e importunasteis a mi gente en el bosque, y despertasteis a las arañas con vuestros gritos y tumultos? ¡Después de todo el disturbio que habéis provocado tengo derecho a saber qué os trae por aquí, y si no me lo contáis ahora, os encerraré a todos hasta que hayáis aprendido a ser sensatos y a tener buenas maneras!”

(‘El Hobbit‘, capítulo 9: Barriles de contrabando).

 

(*) Nota importante: Aunque el Calendario de la Comarca no coincide con el calendario Gregoriano (hay una diferencia de 10 u 11 días entre uno y otro dependiendo del día en el que se celebre el solsticio de verano), hemos decidido publicar los acontecimientos según su fecha original y no adaptar las fechas a nuestro calendario (de hacerlo, el 25 de marzo del Calendario de la Comarca sería nuestro 14 ó 15 de marzo). Nos parece lo más lógico no solo para evitar confusiones sino para mantener la coherencia con el hecho de celebrar el Día Internacional de Leer a Tolkien el 25 de marzo (fecha en la que se derrotó a Sauron) y el Día Hobbit el 22 de septiembre (fecha de los cumpleaños de Bilbo y Frodo).
 

(*) Nota 2: A diferencia de lo que ocurre con ‘El Señor de los Anillos‘, no hay una cronología completa de los acontecimientos de ‘El Hobbit‘. En los libros de Tolkien apenas se dan unas pocas fechas (que Gandalf visitó a Bilbo el 25 de abril, que Gandalf, Bilbo y los enanos partieron de Rivendel el Día de Año Medio, que Bilbo y los enanos llegaron a Esgaroth el 22 de septiembre y que Bilbo volvió a Bolsón Cerrado el 22 de junio). La cronología que seguimos es una aproximación que se basa principalmente en esas fechas, en las fechas del intento de Tolkien de crear una cronología en su revisión de ‘El Hobbit‘ y aportadas por John D. Rateliff en su libro ‘The History of The Hobbit‘, en la propia narración del libro y en la cronología realizada por Karen Wynn Fonstad (una cronología basada únicamente en una estimación del tiempo que le llevó a la compañía recorrer las distancias entre unos puntos y otros).

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