A continuación podéis leer qué es lo que sucedió el 10 de julio en la Tierra Media, el universo fantástico creado por J.R.R. Tolkien.

Proseguimos con la sección ‘Hoy en la Tierra Media’ con una jornada en la que un mago descubrió a un traidor y fue hecho prisionero. Para evitar posibles malentendidos y confusiones queremos recalcar que todas estas fechas se corresponden únicamente con el Calendario de la Comarca o con otros calendarios de la Tierra Media (como el Cómputo del Rey o el Cómputo de los Senescales) y no con el calendario gregoriano (ver nota), y que todas proceden de diferentes libros y textos de J.R.R. Tolkien como ‘El Hobbit‘, ‘El Señor de los Anillos‘ (incluidos los Apéndices), los ‘Cuentos inconclusos‘ o los Manuscritos Marquette, y de otros libros de estudiosos de la obra de Tolkien como el ‘Atlas de la Tierra Media‘ de Karen Wynn Fonstad, ‘El Señor de los Anillos. Guía de lectura‘ de Wayne G. Hammond y Christina Scull, y ‘The History of The Hobbit‘ de John D. Rateliff.

Unos acontecimientos que nos gusta acompañar con citas de los libros del Profesor y con ilustraciones y dibujos de distintos artistas, aunque no en todas las ocasiones encontramos imágenes que representen los momentos de los que hablamos o que reflejen con total fidelidad lo descrito por Tolkien.

Esto fue lo que pasó en la Tierra Media el 10 de julio, o el 10 de Afterlithe según el Calendario de la Comarca.

 

Año 3018 de la Tercera Edad del Sol:

* Gandalf llega a Isengard, y tras rechazar la proposición de Saruman es hecho prisionero en Orthanc.

 

(Pinchad en las imágenes para verlas a mayor resolución)

(Gandalf llega a Isengard, según el artista australiano Jacek Irzykowski)

“Pero Isengard es un círculo de rocas desnudas que rodea un valle, como un muro, y en medio de ese valle hay una torre de piedra llamada Orthanc. No fue edificada por Saruman, sino por los Hombres de Númenor, en otra época; y es muy elevada y tiene muchos secretos; sin embargo no parece ser obra de verdaderos artesanos. Para llegar a ella hay que atravesar necesariamente el círculo de Isengard, y en ese círculo hay sólo una puerta.

‘Tarde, una noche llegué a esa puerta, como un arco amplio en la pared de roca, y muy custodiada. Pero los guardias de la puerta ya habían sido prevenidos y me dijeron que Saruman estaba esperándome. Pasé bajo el arco, y la puerta se cerró en silencio a mis espaldas, y de pronto tuve miedo, aunque no supe por qué.

‘Seguí a caballo hasta la torre, y tomé la escalera que llevaba a Saruman, y allí él salió a mi encuentro y me condujo a una cámara alta. Llevaba puesto un anillo en el dedo.”

(‘El Señor de los Anillos. La Comunidad del Anillo‘. Libro Segundo, capítulo 2: El Concilio de Elrond).

 

(Saruman el Multicolor, según el artista italiano Francesco Amadio)

“‘Lo miré entonces y vi que sus ropas, que habían parecido blancas, no lo eran, pues estaban tejidas con todos los colores, y cuando él se movía las ropas cambiaban y refulgían, como irisadas, confundiendo la vista.

‘«Me gusta el blanco», le dije.

‘«¡El blanco! —se mofó—. Está bien para el principio. La ropa blanca puede teñirse. La página blanca puedes cubrirla de letras. La luz blanca puede quebrarse.»

‘«Y entonces ya no es blanca —dije—. Y aquel que quiebra algo para averiguar qué es, ha abandonado el camino de la sabiduría.»

‘«No necesitas hablarme como a uno de esos simplones que tienes por amigos —dijo—. No te he hecho venir para que me instruyas, sino para darte una posibilidad.»

‘Se puso de pie y comenzó a declamar como si estuviera diciendo un discurso ensayado muchas veces.

‘«Los Días Antiguos han terminado. Los Días Medios ya están pasando. Los Días Jóvenes comienzan ahora. El tiempo de los Elfos ha quedado atrás, pero el nuestro está ya muy cerca: el mundo de los Hombres, que hemos de gobernar. Pero antes necesitamos poder, para ordenarlo todo como a nosotros nos parezca, y alcanzar ese bien que sólo los Sabios entienden.»”

(‘El Señor de los Anillos. La Comunidad del Anillo‘. Libro Segundo, capítulo 2: El Concilio de Elrond).

 

(Saruman, según el artista ucraniano Alexandr Elichev)

“‘«¿Y por qué no, Gandalf? —murmuró—. ¿Por qué no? ¿El Anillo Soberano? Si pudiéramos tenerlo, el Poder pasaría a nosotros. Por eso en verdad te hice venir. Pues tengo muchos ojos a mi servicio, y creo que sabes dónde está ahora ese precioso objeto, ¿no es así? ¿Por qué si no, preguntan los Nueve por la Comarca, y qué haces tú en ese sitio?»

‘Y mientras esto decía una codicia que no pudo ocultar le brilló de pronto en los ojos.

‘«Saruman —le dije, apartándome de él—, sólo una mano por vez puede llevar el Único, como tú sabes, ¡de modo que no te molestes en decir nosotros! Pero no te lo daré, no, ni siquiera te daré noticias sobre él, ahora que sé lo que piensas. Eras jefe del Concilio, pero al fin te sacaste la máscara. Bueno, las posibilidades son, parece, someterme a Sauron, o a ti. No me interesa ninguna de las dos. ¿No tienes otra cosa que ofrecerme?»

‘«Sí —dijo—. No esperé que mostraras mucha sabiduría, ni aun para tu propio beneficio, pero te di la posibilidad de que me ayudaras por tu propia voluntad, evitándote así dificultades y sinsabores. La tercera solución es que te quedes aquí, hasta el fin.»

‘«¿Hasta el fin?»

‘«Hasta que me reveles dónde está el Único. Puedo encontrar medios de persuadirte.»”

(‘El Señor de los Anillos. La Comunidad del Anillo‘. Libro Segundo, capítulo 2: El Concilio de Elrond).

 

(Isengard, según el artista singapurense Julian Kok)

“‘Me tomaron y me encerraron solo en lo más alto de Orthanc, en el sitio donde Saruman acostumbraba mirar las estrellas. No hay otro modo de descender que por una estrecha escalera de muchos miles de escalones, y parece que el valle estuviera muy lejos allá abajo. Lo miré y vi que la hierba y la hermosura de otro tiempo habían desaparecido, y que ahora había allí pozos y fraguas. Lobos y orcos habitaban en Isengard, pues Saruman estaba alistando una gran fuerza y emulando a Sauron, aún no a su servicio. Sobre todas aquellas fraguas flotaba un humo oscuro que se apretaba contra los flancos de Orthanc. Yo estaba solo en una isla rodeada de nubes; no tenía ninguna posibilidad de escapar, y mis días eran de amargura.”

(‘El Señor de los Anillos. La Comunidad del Anillo‘. Libro Segundo, capítulo 2: El Concilio de Elrond).

 

(*) Nota importante: Aunque el Calendario de la Comarca no coincide con el calendario Gregoriano (hay una diferencia de 10 u 11 días entre uno y otro dependiendo del día en el que se celebre el solsticio de verano), hemos decidido publicar los acontecimientos según su fecha original y no adaptar las fechas a nuestro calendario (de hacerlo, el 25 de marzo del Calendario de la Comarca sería nuestro 14 ó 15 de marzo). Nos parece lo más lógico no solo para evitar confusiones sino para mantener la coherencia con el hecho de celebrar el Día Internacional de Leer a Tolkien el 25 de marzo (fecha en la que se derrotó a Sauron) y el Día Hobbit el 22 de septiembre (fecha de los cumpleaños de Bilbo y Frodo).

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