Hace cien años un convaleciente J.R.R. Tolkien embarcó hacia Inglaterra a bordo del buque hospital HMHS Asturias después de cuatro meses sirviendo en las trincheras del Somme durante la Primera Guerra Mundial.

Hoy se cumple el centenario del día en el que un febril J.R.R. Tolkien embarcó de regreso a Inglaterra desde el puerto francés de Le Havre: era el miércoles 8 de noviembre de 1916. Tolkien había llegado a Francia cinco meses antes, el 6 de junio de 1916, y durante casi cuatro meses había servido como oficial de señales en el 11º Batallón de Fusileros de Lancashire. Para Tolkien, que sufría la fiebre de las trincheras, terminaba así la pesadilla que había vivido en el Somme. Una pesadilla en la que había visto en primera persona el horror de la contienda y durante la que había recibido la terrible noticia del fallecimiento de R.Q. Gilson, uno de los “cuatro inmortales” y miembro de la T.C.B.S.

La fiebre de las trincheras era una enfermedad causada por la bacteria Bartonella quintana, también conocida como Rickettsia quintana, que era transmitida por los piojos que proliferaban en las trincheras. Una dolencia que, según las estimaciones, afectó en mayor o menor medida a entre una tercera y una quinta parte de los soldados británicos que combatieron en Francia durante la Primera Guerra Mundial. No obstante, los médicos militares de la época se referían a ella como “pirexia de origen desconocido”, y el único tratamiento que prescribían a los enfermos era descanso hasta que desaparecieran los síntomas. Aunque en los casos más graves la fiebre de las trincheras podía llegar a provocar insuficiencias cardíacas, a Tolkien esta enfermedad le salvó la vida, como apunta John Garth en su más que recomendable libro ‘Tolkien y la Gran Guerra‘.

(Pinchad en las imágenes para verlas a mayor resolución)

J.R.R. Tolkien en 1916

Se debe hacer raro leer estos artículos en una web dedicada a la obra literaria de un autor, y os aseguramos que a nosotros también se nos hace igual de raro el escribirlos, pero es innegable que la Primera Guerra Mundial tuvo un gran impacto en la vida de Tolkien y que fue una gran fuente de inspiración para sus obras. Os recordamos que además de los artículos que escribimos para conmemorar el centenario de su llegada a Francia y el centenario de su primera acción de combate, en nuestra página de Facebook estamos recordando cada uno de los días que Tolkien pasó en la Gran Guerra.

Hospital Duchess of Westminster (julio 1917) © IWM (Q 3904)

(Hospital Duchess of Westminster (julio de 1917). Fotografía del teniente Ernest Brooks © Imperial War Museum (Q 3904))

Tolkien se había sentido febril desde hacía dos semanas, desde el miércoles 25 de octubre, aunque no fue a ver al oficial médico de su batallón hasta el viernes 27 de octubre. Durante la guerra el ejército británico persiguió con dureza a los desertores y a aquellos que fingían estar enfermos para poder recibir la tan ansiada orden de regreso a Inglaterra. Pero dada su elevada temperatura, 39,4ºC, el ejército no dudó de la condición de Tolkien, y tras pasar un día en un hospital para oficiales en Gézaincourt, el domingo 29 de octubre fue trasladado en tren ambulancia hasta el Hospital Duchess of Westminster, un hospital acondicionado en el casino de la localidad francesa de Le Touquet.

 

“Pero ahora, y desde hace largos años, nosotros los curanderos no hacemos otra cosa que reparar las desgarraduras causadas por los hombres de armas. Aunque sin ellos ya tendríamos ya trabajo suficiente: bastantes miserias y dolores hay en el mundo sin que las guerras vengan a multiplicarlos.”

(‘El Señor de los Anillos: El retorno del Rey‘. Libro Sexto, capítulo 5: El Senescal y el Rey).

 

La fiebre de Tolkien no remitió con el descanso, y por ello se decidió enviarlo de regreso a Inglaterra. El martes 7 de noviembre fue trasladado a la ciudad de Le Havre, donde al día siguiente embarcó en el HMHS Asturias, un transatlántico de la Royal Mail Steam Packet Company reconvertido en buque hospital durante la contienda. Antes de estallar la guerra, el barco había cubierto la ruta Southampton-Buenos Aires. El barco estaba acondicionado para albergar a unos 900 pacientes, por lo que los enfermos podían disfrutar de una estancia agradable y confortable muy diferente a sus experiencias en el frente. La travesía duró diez horas, y durante la misma los pasajeros disfrutaron baños de agua salada.

HMHS Asturias (Le Havre, marzo 1916) © IWM (Q 58311)

(El HMHS Asturias en el puerto de Le Havre (marzo de 1916) © Imperial War Museum (Q 58311))

Como todos los buques hospital de la Royal Navy, el HMHS Asturias estaba bien iluminado y pintado de blanco, con rayas verdes y cruces rojas para que no fuera identificado como un objetivo militar por el enemigo. Aunque sólo unos meses después, el 20 de marzo de 1917, el HMHS Asturias fue torpedeado por un submarino alemán cuando transportaba a unos mil heridos de regreso a Inglaterra, aunque la tripulación consiguió hacer embarrancar la nave en la costa sur de Devon.

 

“la cortina de lluvia gris se transformaba en plata y cristal, y que el velo se abría y ante él aparecían unas playas blancas, y más allá un país lejano y verde a la luz de un rápido amanecer.”

(‘El Señor de los Anillos: El retorno del Rey‘. Libro Sexto, capítulo 9: Los Puertos Grises).

 

Tolkien llegó a Inglaterra, la Isla Solitaria, el jueves 9 de noviembre de 1916, aunque probablemente la vista del abarrotado puerto de Southampton no fue tan idílica como la que tuvo Frodo al contemplar las Tierras Imperecederas. Ese mismo día Tolkien viajó en tren a la ciudad de su infancia, pasando su primera noche en Inglaterra en una cama del Primer Hospital General de Birmingham. Poco después se reuniría de nuevo con Edith, aunque la alegría de su regreso a su hogar y de su reunión con su esposa no duraría mucho. Tolkien no tardó en recibir una nota de un oficial superior del 11º de Fusileros de Lancashire en la que le exhortaba a regresar al servicio en cuanto recibiera el alta hospitalaria. Tolkien era el oficial de comunicaciones del batallón, y se le necesitaba de vuelta de manera urgente. Durante los siguientes meses, la posibilidad de verse obligado a regresar a Francia atormentó a Tolkien, teniendo que presentarse ante diversos tribunales médicos del ejército para ser evaluado.

Tanto G.B. Smith como Christopher Wiseman se alegraron enormemente al saber que Tolkien había regresado a Inglaterra, y mientras Smith le exhortaba a que se quedara todo el tiempo que pudiera, Wiseman le animó a que volviera a escribir poemas.

Durante los casi cuatro meses que sirvió en el 11º de Fusileros de Lancashire durante la Batalla del Somme, Tolkien participó en la ofensiva sobre Ovillers del 14-16 de julio de 1916, en varios ataques sobre Thiepval durante el mes de julio, en la ofensiva sobre el Saliente de Leipzig del 28 de agosto-1 de septiembre, en más acciones en el bosque de Thiepval el 27-29 de septiembre, y en la captura de la trinchera Regina el 21-22 de octubre.

Si queréis saber más sobre esta época de la vida de J.R.R. Tolkien, además de leer el libro ‘Tolkien y la Gran Guerra‘ de John Garth, os recomendamos que veais el documental ‘Tolkien’s Great War, realizado por Elliot y Zander Weaver, dos antiguos alumnos de la King Edward’s School.

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