Un grupo de científicos brasileños ha descubierto una nueva especie de ameba que han bautizado como Arcella gandalfi por su semejanza con el sombrero de Gandalf.

Como nos informa nuestra amiga Verónica Casanova, y como también ha publicado en Twitter nuestra amiga Findúriel, en el portal Eurek Alert! se puede leer que un equipo de científicos del Instituto de Biociencias de la Universidad de São Paulo, en colaboración con colegas de la Universidad de Maringá, una consultoría ambiental de Vila Velha y un investigador de Minas Gerais, ha hallado en las aguas continentales de Brasil una nueva especie de thecamoeba (una variedad de ameba) que posee un caparazón muy similar al sombrero del mago Gandalf de ‘El Hobbit‘ y ‘El Señor de los Anillos‘.

(Pinchad en las imágenes para verlas a mayor resolución)

Para rendir tributo a J.R.R. Tolkien, los científicos han dado el nombre de Arcella gandalfi sp. nov a esta nueva ameba, cuyo anuncio se ha publicado en la revista Acta Protozoologica. Su color varía entre el amarillo claro y el marrón, y tiene un diámetro de 81 micrómetros y una altura de 71 micrómetros.

“Apenas se descubren las nuevas especies de amebas porque son muy pequeñas y poco estudiadas. Además hay pocos taxonomistas especializados en este grupo en Brasil”, afirma Daniel J. G. Lahr, profesor del Departamento de Zoología del Instituto de Biociencias de la Universidad de São Paulo e investigador principal del proyecto.

En los últimos años, Lahr había recibido informes acerca de la existencia de esta especie de varias regiones de Brasil, aunque los especímenes recogidos eran tan escasos que era imposible dictaminar si se trataba realmente de una nueva especie. La investigación dio un giro importante el año pasado, cuando Jordana de Carvalho e Féres, bióloga especializada en la identificación taxonómica y en el análisis de la población del zooplancton de una consultoría ambiental de Vila Velha se puso en contacto con Lahr para comunicarle que había encontrado múltiples ejemplares de este microorganismo en dos muestras recogidas en Amapá y Rio de Janeiro.

“Tuvimos éxito en aislar el organismo de las muestras, realizar todas las medidas necesarias y producir imágenes para asegurarnos de que realmente era una nueva especie”, ha comentado Lahr. Sus análisis se basaron en la caracterización biométrica y morfológica, y concluyeron que la forma de embudo de la Arcella gandalfi era única entre las especies pertenecientes al género Arcella. A pesar de ser microscópica, la Arcella gandalfi está considerada como una especie grande para un organismo unicelular. “Sólo es una célula, y aún así es capaz de construir ese caparazón con forma de embudo”, señala Lahr.

Debido a que es fácilmente identificable por sus características morfológicas y a que su distribución parece estar limitada a América del Sur, los investigadores han sugerido su uso como nueva especie bandera (las especies bandera son especies clave para un ecosistema o un hábitat particular y que pueden servir como emblema de una causa medioambiental).

(Gandalf, según el artista canadiense John Howe)

Según Lahr, no hay registros de ninguna especie que se asemeje a la Arcella gandalfi en otras partes del mundo. “La identificación de un nuevo microorganismo en el Hemisferio Sur, como en el caso de esta ameba, es una prueba muy fuerte de que su distribución geográfica está limitada a la región porque los ambientes del Hemisferio Norte han sido estudiados con mayor profundidad”, comenta Lahr.

Ésta es una nueva prueba de que la obra de J.R.R. Tolkien no sólo está presente en el ámbito literario y cultural, sino que es algo universal, y que está muy presente en el ambiente científico. En junio de 2015 os contamos que un equipo de científicos había descubierto una nueva variedad de insecto a la que habían dado el nombre de ‘Planois smaug’, y unos meses más tarde uno de los responsable de aquel descubrimiento se puso en contacto con nosotros para informarnos que habían hallado otra nueva especie de insecto a la que dieron el nombre de ‘Tamolia ancalagon’. Y en agosto del año pasado, el mismo científico nos informó de que habían descubierto otra nueva especie de chinche a la que bautizaron como ‘Acledra (Acledra) nazgul sp. nov’.

Tampoco olvidemos que en la propuesta de nombres para los nuevos accidentes geográficos de Plutón y sus lunas que los miembros de la misión New Horizons presentaron a la Unión Astronómica Internacional (y que aún está pendiente de aprobación) había varios términos tolkiendili, como Comarca, Balrog o Morgoth. De hecho, los miembros del equipo de la misión de la NASA bautizaron de manera informal con el nombre de Mordor una región de Caronte, la mayor luna de Plutón. Y sólo unos días después se supo que la Unión Astronómica Internacional había autorizado los nombres de Colinas Gandalf y Montes Moria para dos regiones de Titán, una de las lunas de Saturno.

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